Cultura | Arte urbano. Cinco obras más fueron seleccionadas en el concurso El Soriano que ''sabe'' a Soriano Alfredo López Casanova ganó del I Premio de Escultura que lleva por nombre el del reconocido artista tapatío Por: EL INFORMADOR 25 de julio de 2012 - 00:07 hs La maestra Sandra Carvajal Novoa, de la dirección de Museos, Centros Culturales y Galerías, en la conferencia de prensa. / GUADALAJARA, JALISCO (25/JUL/2012).- Alfredo López Casanova conoció a Juan Soriano en 1995. Aunque al principio habían acordado charlar por unos 25 minutos, la plática se alargó más de dos horas. Coincidieron en profesores que les dieron clases, en las complicaciones y avances de la ciudad, en detalles imposibles de retener en la memoria. El resultado de ese encuentro derivó en una mayor y ávida admiración del incipiente artista por el curtido y afamado tapatío que había dejado la ciudad en las primeras décadas del siglo XX. A 17 años de ese encuentro, López Casanova es el ganador del primer lugar del I Premio de Escultura Juan Soriano. La pieza de bronce titulada Ave, que compitió al inicio contra 57 maquetas y en la última deliberación contra seis, resultó la galardonada por el jurado compuesto por el artista plástico Alejandro Colunga, el arquitecto Juan Palomar Verea, quien fungió como presidente, Francisco Ayón López, presidente municipal de Guadalajara; Paolo Eduardo Colunga, regidor presidente de la comisión edilicia de Cultura; y la titular de la Secretaría de Cultura de Guadalajara, Myriam Vachez. Antes que los 600 mil pesos con que viene dotado el premio, el artista dijo que lo más importante para él fue la posibilidad de realizar una escultura urbana en homenaje a Juan Soriano, uno de los personajes a los que les tocó vivir una etapa dura en su formación plástica y que fue de los artistas que se abrió brecha con la idea fija de realizar arte libre. “Ave es un guiño cariñoso a la producción y a la trayectoria plástica de Juan Soriano. De alguna manera es como una especie de haikú, una escultura con un lenguaje muy breve y estético que está pensada para espacios de alta velocidad”. El artista tapatío de 43 años espera que al instalarse Ave se consolide como un referente urbano en la ciudad. Fue concebida como un homenaje directo al trabajo escultórico de Soriano, quien en los últimos 20 años de su vida, “el 80 por ciento de su producción tiene que ver con aves. Ave es una escultura que tiene que ver con esta idea de la concepción del ave pero desde un lenguaje muy personal”. Todos al Parque y zona del González Gallo Los otros cinco ganadores de esta convocatoria fueron Balo Pulido con Suspendida en la atmósfera; José Francisco Bernal Chávez con Primero soy y luego existo; Pablo Lecuanda Miloslavich con Pérgola; Selene Morales Marín con Bosque encantado; además de Arturo Valencia González con La mansión del ave. El premio para cada uno de estos artistas será de 120 mil pesos. Las piezas seleccionadas se instalarán en el Parque González Gallo y en el camellón de la Avenida Salvador López Chávez, ambas en obras de restauración. Su disposición será determinada por arquitectos urbanistas y por los creadores, con el objetivo de que los ciudadanos disfruten de formas sencillas con las que puedan jugar sin ser aburridas. Se prevé que a finales de septiembre próximo -antes de que concluya la actual administración- las piezas ya estén montadas en los espacios dispuestos. Los criterios que se tomaron en cuenta fueron: el respeto a los términos y requerimientos de la convocatoria; que su diseño permitiera a las personas interaccionar con la pieza; la estética de las propuestas; la viabilidad de la ejecución para los espacios designados, manufactura y materiales adecuados para una escultura urbana; capacidad de integración con el entorno que embellezca a la ciudad, etcétera. Aparte del Premio Juan Soriano, existen otros galardones como el Bienal Internacional de Escultura Guadalajara que otorgan un premio parecido, en el sentido de que se coloca el trabajo ganador en un espacio urbano; pero con un cheque menos cargado. Convocado por la Universidad de Guadalajara a través del Museo de las Artes (MUSA), este premio está dotado de 15 mil dólares. Durante una conferencia de prensa que se ofreció ayer en el Palacio Municipal de Guadalajara, el arquitecto Juan Palomar Verea dijo que el jurado encontró una amplia variedad de propuestas escultóricas; pero que al deliberar, encontraron que la obra de Alfredo López Casanova “llenaba las características de hito urbano y presencia en el espacio urbano con dignidad y con limpieza que pudiera ser una aportación positiva al contexto común”. Comentó que el Premio Juan Soriano es una iniciativa positiva del Ayuntamiento tapatío al fomentar la escultura urbana entre los artistas recientes como una manera inteligente de la ciudad sea un mejor lugar para vivir. “Pienso que se logró una buena convocatoria. Es una manera muy justa de homenajear a uno de los hijos predilectos de Guadalajara que es Juan Soriano”. Myriam Vachez destacó que Ave es “una gran pieza escultórica de una estética muy pura y, además, un homenaje muy sutil a Juan Soriano”. Sostuvo que uno de los criterios más importantes tomados en cuenta fue la originalidad de las piezas, ya que había trabajos de calidad pero que recordaban estilos y tendencias anteriores. Aunque en la convocatoria se podían entregar premios hasta a 10 trabajos, la funcionaria afirmó que consideraron las piezas con las que podían embellecer el entorno de la ciudad y no “llenar de tiliches un parque”. La funcionaria consideró que el concurso fue una muestra muy representativa de la escultura que se realiza en la ciudad, ya que participaron artistas de todas las edades. Lamentó que piezas que han sido instaladas en el Parque Morelos como el péndulo de Marco Hernández y la “gran campana” hayan sufrido afectaciones como robo de partes y “grafiteo”. Sostuvo que hace falta una campaña, incluso al pie de las obras, que informe a los ciudadanos que las piezas son de ellos y que no les causen daño. También presente en la conferencia, la directora de Museos, Galerías, Centros Culturales y Bibliotecas de Guadalajara, Sandra Carvajal Novoa, dijo que “Ave” tiene trazos del trabajo de Juan Soriano. “Había gente que nos decía que es como una colita de sirena, pero si ustedes checan, este sentido de bronce vivo... no sabes si va, si viene”. El premio es para hacer la obra Resaltó que en la primera edición del premio la característica fundamental fue fijarse en el trabajo de los artistas antes que en la trayectoria profesional: “Nos fuimos a la pieza, no al recorrido profesional en el sentido de un curriculum largo. Finalmente, el oficio se nota”. “Estos premios han sido un termómetro importante para saber lo que se está haciendo en la ciudad. Creo que nosotros estamos dejando clara esta democratización. No estoy viendo tu nombre, estoy viendo tu objeto terminado. No hay como este premio en el país, donde se gana lana para crear el objeto. Aquí hay una realidad. Si tu proyecto queda seleccionado, hay lanita para que lo hagas”. Además de la instalación de la obra y el dinero, los galardonados podrán presentar y vender su trabajo escultórico de pequeño y mediano formato durante tres meses en un inmueble que puede ser la Casa Museo López Portillo o el Laboratorio de Artes Variedades (LARVA). Los premios serán entregados el próximo 30 de julio a las 11:00 horas en el Salón de Cabildo del Palacio Municipal. Los artistas tienen hasta finales de septiembre para entregar las obras antes de que termine la actual administración. A pesar de que falta poco más de un mes, en caso de que haya contratiempos, las autoridades responsables se pondrán de acuerdo con el gobierno entrante para que concluya el proyecto, explicó Vachez. Reconocimiento y crítica El escultor Humberto Baca dijo que al premio le faltó difusión. Sin embargo, señaló que ve en la respuesta del Ayuntamiento de Guadalajara una preocupación por la estética de la ciudad y por la obra urbana. Descalificó que las autoridades den un premio en efectivo y con ese dinero se tenga que cristalizar la escultura, ya que se pone en riesgo la calidad y la duración de la misma. Para Baca, la escala máxima de cuatro metros que se determinó es insuficiente para un espacio urbano, ya que de ese tamaño es difícil que destaque. En el mismo sentido, Folé, también escultor, dijo que es importante la vocación, trayectoria, propuesta y originalidad de cualquier artista premiado, pues el compromiso social que tiene debe tener continuidad, frecuencia y calidad. El también promotor cultural enfatizó la falta de difusión sobre la obra de Juan Soriano entre las generaciones jóvenes. “Este homenaje es bien merecido. Creo que el premio, a quien se le dé, debe de tener las credenciales suficientes para recibirlo”. PERFILTrayectoria y con obra en la ciudad Alfredo López Casanova (28 de agosto de 1968) egresó de la escuela de Artes Plásticas de la Universidad de Guadalajara. De 1985 a 1990, su primera etapa como estudiante, tuvo maestros como Jorge Martínez, Francisco Rodríguez, Miguel Miramontes y Ramón Villalobos Tijelino, con los que tuvo una formación sólida. En 1999 ganó el Premio Sebastián de Escultura Urbana. Fue invitado para hacer la Estela por la Paz de la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco (CEDHJ) y también la Estela contra el Olvido, que llevaron a cabo los afectados por las explosiones del 22 de abril. López Casanova también trabajó como profesor por cinco años y tiene una maestría en Arte Urbano por la Academia de San Carlos de la Ciudad de México. Temas Artes Plásticas Premios Escultura Lee También Reconocen a Margarita Aranguren de Alfaro por una vida dedicada al servicio de los demás Entregan la cuarta edición del Premio a la Generosidad Jalisco El Festín de los Muñecos cumple 20 años; anuncian el cierre de un ciclo Cantos de tierra y exilio: Illapu vuelve a Guadalajara Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones