Cultura | Buscan alternativas para solventar la crisis en los recintos y generar más ingresos Museos en renta, recursos en puerta Mañana se celebra el Día Internacional de los Museos, espacios que pese a los esfuerzos aún tienen carencias que los obligan a buscar mayores ingresos Por: EL INFORMADOR 16 de mayo de 2014 - 23:38 hs Aniversarios de diversas empresas, desfiles de modas y uno que otro banquete se han celebrado en distintas áreas del ICC. / GUADALAJARA, JALISCO (17/MAY/2014).- La ampliación de colecciones, el incremento de los visitantes, la realización de actividades paralelas y el mantenimiento de la infraestructura son temas que importan a los museos; para conseguir la mayoría de estas metas se requieren recursos económicos, asunto que en muchos casos no alcanza. Por ello, la renta de espacios museográficos para la realización de eventos sociales es una práctica común para obtener presupuesto adicional; no obstante, ello no significa que cada determinado tiempo el tema vuelva a la mesa de discusión. Fue a finales de marzo cuando se rentó para un evento social un área del Museo de las Artes (Musa), de la Universidad de Guadalajara, lo que puso —una vez más—el tema a debate, no obstante que a mediados de enero Maribel Arteaga, directora del museo, indicó que se realizaría este tipo de acciones a fin de generar recursos complementarios. Para ello se establecieron ciertas condicionantes. Sobre aviso no hay engaño, y no lo hubo. El museo se rentó, al menos una parte de él donde se cuidó que no hubiese obra en exhibición, se colocaron muros falsos y se acondicionó un área —fuera del inmueble— para los fumadores. Independientemente de las acciones que se tomen, personajes del medio cultural se sienten inconformes por la renta de museos para eventos sociales. Asimismo, hay ciudadanos que se oponen: EL INFORMADOR cuestionó sobre el tema a sus lectores durante un par de días; el resultado fue dos mil 237 personas en contra de la renta y 640 a favor, mientras que 220 manifestaron nulo interés. La secretaria de Cultura de Jalisco, Myriam Vachez Plagnol, señala que es importante saber la opinión de la ciudadanía, pero afirma que hay personas que desean realizar sus eventos en edificios patrimoniales —se refiere al Instituto Cultural Cabañas—, “les resulta atractivo”, de ahí la necesidad de establecer reglas claras al rentar los espacios, de modo que se nulifiquen las posibilidades de daño a los bienes muebles e inmuebles. En el Musa, apunta Vachez Plagnol, “los lineamientos establecidos por contrato fueron muy estrictos y no se puso en riesgo el lugar. Se sabe que en el mundo entero se realiza esta práctica, pero hay que tener sensibilidad social y atender a quienes se oponen, aunque no hay en los reglamentos nada que lo impida”. Así, el alquiler de estos sitios es la mejor forma de hacerse de recursos adicionales. TOMA NOTASólo para la academia En el Museo Regional de Guadalajara “no está permitido en lo absoluto” tomar fotografías para bodas u otros eventos, dice su directora Martelva Gómez Pineda, pues hay un reglamento que viene de las oficinas centrales del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Sobre los anuncios que se encuentran en algunos sitios web de estudios fotográficos, la directora advierte que “se trata de un engaño”. Este museo “se presta” sólo para actividades culturales o académicas. Reglas de operación y transparencia Ricardo Duarte, secretario de Cultura de Guadalajara —quien ha sido director de los museos Raúl Anguiano y de Arte de Zapopan—, puntualiza que las limitantes presupuestales son una realidad que permea en todas las instituciones; “el escenario ideal sería tener recursos suficientes para no recurrir a otras estrategias de procuración de fondos, sin embargo, debe analizarse no sólo la renta, sino toda una gama de alternativas, donde las empresas pueden realizar eventos promocionales también”. Pero lo fundamental en estos casos es establecer un estricto marco de reglamentación, “porque primero está preservar que difundir; si se hace todo apegado a los principios de conservación patrimonial, esto puede hacerse. Es igual de importante la transparencia en el ejercicio de los recursos que se obtienen y la socialización de la aplicación de los mismos”. Otro tema importante para el funcionario, es lo que llama “la parte curricular-moral” de cada espacio, donde los eventos deberán “fortalecer” el carácter del espacio, “para eso se debe observar un criterio sólido para ver qué puede hacerse y qué no, para no demeritar a la institución”. En su experiencia como director en museos, explica que “se subsanaron algunas carencias (que siempre las hay)”, a través de este esquema, recibiendo recursos en especie. Esta forma de operación responde también al hecho de que los recursos que ingresan a los museos no se quedan ahí, sino que tienen que dirigirse al área de finanzas municipal o estatal, según sea el caso. Para Duarte, el espectro de posibilidades es amplio y ahora se discute solamente uno, “pero en la medida que socialicemos los beneficios de estos ejercicios, apegados a una normatividad y principios claros, tendremos mayor información al respecto”. Contratos con lineamientos claros Maribel Arteaga, directora del Musa, explica que para rentar el espacio se celebró “un estricto contrato” en el cual se especificó una serie de detalles; entre éstos, limitar “el número de decibeles” para la música (de acuerdo con los lineamientos del Ayuntamiento de Guadalajara), la prohibición de fumar o el uso de plantas de luz para emplear “energía alterna que no perjudique al edificio”; además, la sala que se empleó (en la planta baja) para el evento “no tiene obra expuesta” y se estipuló “una distancia mínima de 50 centímetros de los muros, cuidados para el piso si se utilizaban muebles metálicos”. Todo lo anterior se estableció en las cláusulas del contrato celerbado con el usuario, cuyo pago se hizo (aunque no mencionó la cantidad) “directamente en una cuenta institucional”; además, con un presupuesto de un millón 105 mil 600 pesos —que no ha variado los últimos años— esto se ha hecho para allegarse “un recurso extraordinario” para utilizarlo en nuevas exposiciones “que cuesta mucho traer”. En estos términos, tras afirmar que “la cultura cuesta, y mucho”, Arteaga apunta que se rentó el espacio porque “fue una posibilidad que hubo para poder recaudar fondos, y se realizó sin menoscabo de nada y el edificio está en perfecto estado. Tenemos lineamientos y los respetamos”. Fuera, la misma realidad Muchos museos y espacios culturales del país tienen como práctica común rentar sus espacios para eventos particulares; así, recintos de reciente edificación como el Museo Diego Rivera en Anahuacalli (inició su construcción en 1955) o el Museo Nacional de Antropología e Historia (inaugurado en 1964 y a cargo del INAH), anuncian estos servicios (desde congresos académicos, hasta cenas de gala o recepciones). Claro ejemplo es también el Museo de Arte Contemporáneo (Marco) de Monterrey, Nuevo León, que se promociona como “la sede idónea tanto para eventos de talla internacional como los acontecimientos más íntimos”. Si se trata de fincas con valor histórico comprobado, eso tampoco ha sido impedimento, pues museos de la capital del país rentan sus espacios incluso para “eventos sociales”; es el caso del Museo José Luis Cuevas, que se ubica en un inmueble que fue el claustro del antiguo convento de Santa Inés fundado a fines del siglo XVI y remodelado en el siglo XIX por Manuel Tolsá; en 1932. Asimismo, el Museo Nacional de Arte (Munal) —edificio que data de 1904— renta algunos de sus espacios. ¿Un ejemplo más? El Museo Franz Mayer, que se estableció en el edificio del Antiguo Hospital de San Juan de Dios (1604). El ejemplo tradicional El Instituto Cultural Cabañas (ICC) ha enfrentado por años opiniones encontradas por la renta de sus patios y capillas para realizar eventos privados, algo que forma parte de sus estrategias para conseguir recursos. El director administrativo del ICC, Ricardo Romo Rivas, señala que el recinto tiene disponibles para renta nueve patios, además de la Capilla Tolsá y la Sala Guillermo del Toro, y cuenta con un tabulador de cuotas que establece tarifas de orden “comercial, cultural y de recuperación”, actividades que no pueden considerarse “de tipo social (como una boda), porque esas no están autorizadas” por el Consejo Directivo. La renta implica uso de personal de seguridad para evitar daños al inmueble y se pide una fianza de 10 mil pesos como garantía; de cualquier modo, no se hacen actividades en las salas museográficas ni en la Capilla Mayor —donde están los murales de Orozco—, que es “intocable”. Dentro del presupuesto a ejercer por parte del ICC en 2014, los ingresos generados por la renta de sus espacios significan 13% del total (se obtuvieron 2.6 millones de pesos por este concepto en 2013), que se suma a la partida del Gobierno estatal (17 millones 342 mil pesos) y los ingresos de taquilla. Temas Museos Patrimonio Lee También ¿Qué día es la Romería 2025 en Guadalajara? Guadalajara: la ciudad que respira arte Frida Kahlo y su familia, al descubierto Cuando el Arte se Cuela sin Invitación Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones