Viernes, 10 de Octubre 2025
Deportes | La afición de las águilas celebra la victoria del Clásico ante Chivas

Júbilo americanista en bares de la ciudad

La afición de las águilas celebra la victoria del Clásico ante Chivas

Por: EL INFORMADOR

Al final del partido los aficionados del América celebraron mientras que los de Chivas se limitaron a comentar el partido. EL INFORMADOR /

Al final del partido los aficionados del América celebraron mientras que los de Chivas se limitaron a comentar el partido. EL INFORMADOR /

GUADALAJARA, JALISCO (31/MAR/2013).- "Yo no podría ser portero. Me sentiría muy culpable", dijo una aficionada del Guadalajara cuando Luis Ernesto Michel, portero de las Chivas, intentó infructuosamente sacar el balón de su portería tras un cabezazo de Raúl Jiménez, delantero del América, quien marcaba el segundo y último gol del partido.

La frase resumió la actitud de los seguidores de las Chivas que asistieron a ver el encuentro en al menos dos bares del Centro de la ciudad. Al principio se mostraron confiados. Silbaban e insultaban al árbitro, a los contrarios. El triunfo sería sencillo ante un rival al que veían disminuido. "Un pollito. Un flan", decían.

Jorge, quien acudió al pie de un bar cargando una caja de dulces, auguraba el triunfo de 1-0 a favor de las Chivas. Jorge esperaba que las Chivas ganaran para vender "chido", "para que la raza se prendiera".

Cuando el encargado de un ciber, vestido con camisa amarilla, le arrimó una lata de cerveza, Jorge le dijo: "Vente aquí pa' que veas cómo van a perder. Fíjate". Sin embargo, luego de paladear el marcador adverso, decidió echarle la culpa al árbitro. "El árbitro se vendió, luego luego se nota", dijo.

Los americanistas, minoría ante la ola rojiblanca que cubrió buena parte de los espacios, se pusieron de pie y aplaudieron cuando el árbitro terminó el partido y uno de los comentaristas decía que pesaron más las lesiones de los jugadores de las Chivas que la expulsión del Cherokee Pérez, en el primer tiempo. Eso era lo menos importante. Para ellos, el América dominó de principio a fin.

Afuera de los establecimientos hubo gente que no alcanzó a ocupar una mesa y tuvo que conformarse con ver el partido desde la banqueta. Personas en situación de calle, hombres en bicicleta, trabajadores del Ayuntamiento, parejas de novios, etcétera, se detenían y al no encontrar lugar optaban por seguir su camino.

Los pocos aspavientos de los aficionados de las Chivas descollaron cuando en el primer tiempo el delantero Miguel Sabah se aproximó a la portería de Moisés Muñoz y falló "una opción clara de gol".

"¡Túmbalo! ¡Mátalo!", gritaban algunos cuando el América tenía la pelota. Los más desesperados golpeaban con el puño las mesas erizadas de botellas de cerveza y luego lanzaban risotadas frente a sus amigos.

Cuando el partido terminó y los bares comenzaron a vaciarse, no faltó el automovilista, con burla, oprimía el cláxon y desde la ventanilla del coche les gritaba a los perdedores: "¡Arriba el Atlas!"

Y por ello se ganaba una rechifla.

Al final, los comentarios finales en las mesas resumieron que la culpa fue del árbitro, pero todos terminaron contentos aunque un José Luis, un seguidor de Chivas, se sorprendió porque el partido no terminó en pleito luego del pique que los jugadores mostraron a lo largo del encuentro.

AGENCIA INFORMADOR / GONZALO JÁUREGUI

Temas

Lee También

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones