Lunes, 13 de Octubre 2025
Deportes | Con sombrillas, impermeables, rompe vientos, los aficionados llegaron al inmueble

La lluvia estropeó la fiesta mexicana afuera del Omnilife

Con sombrillas, impermeables, rompe vientos, los aficionados llegaron al inmueble

Por: EL INFORMADOR

La fiesta que estaba preparada para cuando finalizara el partido se vio mermada por la lluvia.  /

La fiesta que estaba preparada para cuando finalizara el partido se vio mermada por la lluvia. /

ZAPOPAN, JALISCO (16/SEP/2013).- La lluvia los ahuyentó. Prometía ser una verbena popular afuera del estadio Omnilife, que al final, no resultó. Ni los antojitos, ni la comida típica mexicana sedujeron a los pocos seguidores que asistieron al partido de este domingo entre Chivas y Tijuana que terminó en empate de 2-2. El diluvio lo estropeó todo.

Antes, durante y después del cotejo, el "chipi-chipi" no cesó. Con sombrillas, impermeables, rompe vientos, los aficionados llegaron al inmueble. Uno que otro aventurero arribó con una simple bolsa de plástico para protegerse de la lluvia.

Eso sí, eran escasos los aficionados, a comparación de un día con el cielo despejado, los que se detenían a comprar un "lonche", una torta ahogada, y en esta ocasión, por la festividad patria, un tamal, fue el caso de Alline Salgado, aficionada del Guadalajara, quien no dejó pasar desapercibido el día.

Del mismo modo, no faltó quien no se quiso perder el baile de las edecanes de una cervecera patrocinadora del Rebaño.

Gilberto Herrera, comerciante, reportó bajas de hasta el 80 por ciento en sus ventas debido a que la lluvia no cesó y pese a la expectativa que se creó días antes. "Pensábamos tener buenas ventas considerando las fiestas patrias, porque traíamos una oferta especial y diferente para los aficionados, pero al final, la lluvia nos estropeó el día", comentó.

Por lo regular sólo vende nieves de garrafa; hoy, a propósito de las fiestas patrias, también ofreció jericallas, paletas de manzana cubiertas de caramelo y fruta. Ni así compensó la venta.

Al final del encuentro, los aficionados pegaron una gran carrera a sus coches, parecía que les cobrarían minutos extras en el estacionamiento, aunque no precisamente ocurriría esto, sino que, era mayor la precipitación.

La fiesta patria afuera del recinto rojiblanco se vio mermada por la lluvia, y unos cuantos comerciantes que pretendían cerrar sus puestos a las 22:00 horas, lo hicieron dos horas antes a falta de clientela.

Ni el son de la banda se hizo presente, como lo hace cada 15 días después de los partidos.

EL INFORMADOR / ROBERTO ALARCÓN

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