CIUDAD DE MÉXICO (21/NOV/2016).- Galileo Jáuregui Sandoval se siente afortunado de estar en la Ciudad de México y mejor aún, en el Estadio Azteca.Seguidor de la NFL desde hace 25 años, pero especialmente de los Raiders de Oakland, gracias a las hazañas de Bo Jackson cuando el equipo Negro y Plata jugaba en la ciudad de Los Ángeles, Galileo es uno de los pocos tapatíos afortunados que asiste al Monday Night entre Texans y Raiders, en el Estadio Azteca.En México existen poco más de 23 millones de aficionados a la NFL y sólo 84 mil pudieron estar en las tribunas del escenario deportivo más importante del país y Galileo fue uno de ellos. A través de las redes sociales, este tapatío se enteró de que este juego se iba a realizar en nuestro país y desde el primer minuto estuvo al pendiente de las formas para conseguir boleto.Así, fue uno de los poco más de 110 mil aficionados que se registraron en el portal de la NFL para recibir un código con el que se accedería a otro portal para comprar pases una vez que fueran puestos a la venta. El día llegó y en menos de 20 minutos, las entradas se agotaron y Galileo fue uno de los últimos compradores."Tenía la intención de venir con mi novia, pero como no pude conseguir otro no se logró (...) sí hubiera estado mejor conseguirlo, porque se me hace un poco mal que hubiera privilegios para los tarjetahabientes del banco asociado al evento, pero bueno, al final así se dio y mi novia no es tan aficionada, era más por acompañarme", comentó Galileo, quien disfrutó sólo del juego sentado en la parte baja de una de las cabeceras del Azteca, lugar por el que pagó cerca de dos mil 400 pesos.Pero el gasto no importó para este tapatío, quien vino al Azteca sólo por la emoción de ver a su equipo favorito por primera vez en un estadio y qué mejor que en suelo mexicano. "Es muy emocionante la atmósfera alrededor del juego, se sentía desde que salí del aeropuerto de Guadalajara el sábado, me topé aficionados con jerseys y gorras de los Raiders, gente que sólo hizo el viaje para ver el juego y el ver que hay otros locos como uno, emocionados por ver un partido de NFL en México, se siente una gran vibra y ahora en el estadio se siente mucho más la adrenalina".En total, Galileo gastó alrededor de cinco mil pesos en el viaje a la capital del país. Para su fortuna, no tendrá que pagar hospedaje, pues tiene familiares en la ciudad que le dieron posada. "Para mí no me pesa el gasto, más por la emoción de poder ver a los Raiders; es algo que no se ve tan seguido".El juego entre Texans y Raiders se convirtió en la segunda experiencia cercana de Galileo con la NFL, pues hace 10 años tuvo la oportunidad de ver un juego entre Steelers (otro de sus equipos favoritos) y Browns, en Cleveland, pero dijo que esa ocasión no se compara a esta en la que también visita por segunda vez el Estadio Azteca, pues en las pasadas eliminatorias al Mundial de futbol del 2014 fue testigo del juego entre México y Estados Unidos."Va a ser una locura el estadio, más del 90 por ciento estará apoyando a los Raiders, el Azteca será el segundo hogar de los Raiders y habrá una energía muy diferente a la de un partido de futbol, porque aquí se tiene una pasión distinta por el americano y eso lo verá la NFL", comentó antes de perderse en los pasillos del inmueble, dispuesto a vivir una experiencia que como aficionado al deporte de la tacleadas, pero sobre todo a los Raiders, difícilmente olvidará.EL INFORMADOR / ALAN RODRÍGUEZ