Estas diferencias se acentuaron en 2013, pues todos los estados del norte avanzaron más que el promedio de 1.4 por ciento que reportó INEGI. Destaca el avance de Chihuahua con 3.5 por ciento. En contraste, Guerrero avanzó sólo 0.5 por ciento y la economía de Chiapas cayó 1.7 por ciento, en tanto Oaxaca creció 2.8 por ciento. Los estados de la región sur registran un crecimiento promedio del PIB de 1.20 por ciento en el periodo de 2003 a 2012, debido a los enormes discrepancias que existen en la misma zona; mientras Quintana Roo y Tabasco crecieron 4.83 por ciento y 4.73 por ciento respectivamente, a la inversa están entidades como Campeche, con un decrecimiento de 3.76 por ciento y Chiapas, con apenas un crecimiento de 1.68. En contraste, la región norte tiene un crecimiento promedio de 3.46 por ciento entre 2003 y 2012, resaltanto Nuevo León con 4.41 por ciento y Sonora con 4.12 por ciento, mientras que los más bajos son Baja California con 2.45 por ciento y Tamaulipas con 2.50 por ciento. Viridiana Rios, doctora en gobierno por la Universidad de Harvard, dijo que vivimos en un México de contrastes donde a partir de la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) se abrió más la brecha; en su opinión el mayor impulso no lo está dando la zona norte, sino los estados de la zona centro del Bajío. Para Guillermina Rodriguez, coordinadora de estudios económicos de Banamex, esta divergencia se debe a que entidades como Aguascalientes, Querétaro y Coahuila, enfocadas a la producción de manufacturas, están creciendo con mayor dinamismo, impulsadas por Estados Unidos, al tiempo que las entidades más concentradas en el mercado interno están rezagando su crecimiento.