Economía | Anuncia candidatura Lagarde 'amarra' apoyo de China y EU para el FMI La ministra francesa de Finanzas es una de las 20 mujeres más poderosas del mundo, según la revista Forbes Por: EL INFORMADOR 26 de mayo de 2011 - 03:16 hs El gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, cuenta con méritos suficientes para liderar el FMI. ARCHIVO / PARIS, FRANCIA (26/MAY/2011).- La ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, entró ayer en la carrera por dirigir el Fondo Monetario Internacional (FMI), a pesar de la molestia expresada por grandes potencias emergentes por el obsoleto bloqueo que Europa ostenta sobre el cargo. Lagarde anunció su candidatura en vísperas de la cumbre del Grupo de los Ocho países industrializados (G8) que se desarrollará en el centro vacacional de Deauville, Francia, tras asegurarse el respaldo de los 27 países de la Unión Europea y, según diplomáticos, obtener el apoyo de China y Estados Unidos (EU). En una conferencia de prensa en París, la ministra de finanzas francesa prometió completar el mandato de cinco años a diferencia de tres de sus predecesores, y afirmó que le dará prioridad a la reforma del Fondo Monetario Internacional para darle un mayor peso a las economías emergentes. “Es un reto inmenso que afronto con humildad y la esperanza de lograr el consenso más amplio posible”, dijo Lagarde, indicando que planeaba viajar mucho en las próximas semanas para consultar con otros miembros del organismo. “La aparición de un número de grandes actores como China, India, Brasil y Rusia, por ejemplo, sólo por citar algunos, nos fuerza a preguntarnos sobre su representación en el corazón de la institución”. La política de centroderecha, de 55 años, ex abogada corporativa y que habla un fluido inglés, ha sido elogiada por su capacidad de comunicación y hábil presidencia de los ministros de Finanzas del G20. Pero al contrario de Dominique Strauss-Kahn, quien dimitió tras ser acusado de intento de violación a una mucama de hotel en Nueva York, no es economista y podría tener problemas para igualar su fuerte liderazgo en la gestión de la economía mundial. El jefe de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, dijo que Lagarde tenía las “cualidades indispensables para asegurar la misión del FMI y su vital contribución a la estabilidad económica internacional”. El único otro postulante que ha presentado su candidatura es el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, quien no ha logrado reunir el apoyo de los principales países emergentes. El secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, dijo que tanto Lagarde como Carstens eran candidatos “creíbles” para liderar el FMI. Sin embargo, Geithner guardó los elogios para Lagarde, a quien calificó como “una persona excepcionalmente capaz, una excelente mezcla de talento, conocimientos económicos y financieros con las habilidades políticas necesarias”. Por su parte, el secretario de Hacienda de México Ernesto Cordero, expresó que Lagarde tiene “todos los méritos para ser nombrada como directora del FMI”, pero que las mejores credenciales de Carstens eran la fortaleza de la economía mexicana, que está creciendo en 5.5 por ciento. Críticas de los BRICS Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, grupo conocido como BRICS, criticaron a las autoridades europeas en una declaración conjunta por sugerir que el sucesor de Strauss-Kahn debía ser automáticamente del viejo continente, una convención que se ha mantenido desde la fundación del organismo tras la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, los países del BRICS no se han mostrado como un frente unido con un candidato alternativo común, lo que despejaría el camino a Lagarde a menos que caiga en un caso legal pendiente en Francia. Diplomáticos dijeron que la queja de los BRICS estaba dirigida principalmente a asegurarse del compromiso de los países desarrollados de eliminar la nacionalidad como un criterio para futuros jefes del FMI. El embajador de Rusia ante Francia, Alexander Orlov, dijo que Moscú recibía positivamente la candidatura de Lagarde y sugirió que en el futuro debería haber "una más justa rotación" entre Europa Occidental y los representantes de los países BRICS. En tanto, el ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, aplaudió la competencia para lograr el puesto y afirmó que su país estaba comprometido en dar a los mercados emergentes más influencia en el FMI. Europa está impaciente por mantener el puesto en momentos en que el FMI está profundamente involucrado en la crisis de deuda de la zona euro, con programas de asistencia para Grecia, Irlanda y Portugal. Lagarde resaltó su hostilidad en principio a cualquier reestructuración en el área común del euro. Reuters Lo básico: La francesa no tiene miedo La ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, aseveró que mantendrá su candidatura a la dirección general del FMI, aunque finalmente sea enjuiciada por presunto abuso de poder. “Si la investigación va más lejos mantendré mi candidatura”, declaró Lagarde respecto a su implicación en un sumario judicial pendiente. Lagarde se encuentra a la espera de conocer el dictamen de una corte francesa sobre si incurrió en abuso de poder en el denominado caso “Tapie” por el que un conocido empresario francés recibió 541 millones de dólares del fisco galo. Lagarde, quien aprobó la operación en 2008 y por la que está siendo investigada judicialmente, afirmó “tener la conciencia tranquila” en este asunto. Carstens, en busca de apoyo El ministro de Hacienda brasileño, Guido Mantega, dijo que conversó telefónicamente con el gobernador del Banco de México y candidato a la dirección del FMI, Agustín Carstens, quien le anunció que visitará Brasil la próxima semana. Mantega no precisó la fecha de la visita y reafirmó que Brasil aún no tiene un candidato para las elecciones del sucesor del francés Dominique Strauss-Kahn. El ministro reiteró que el Gobierno brasileño propondrá que el candidato elegido para ocupar el cargo de Strauss-Kahn complete el actual mandato, que vence en 2012, cuando debería elegirse entonces al sucesor definitivo. También valoró que “haya más de un candidato”, pues eso garantiza que habrá “disputa” y que “no será una elección tranquila, de esas que se deciden entre cuatro paredes”. Otros también quieren competir En América Latina podría surgir otro aspirante, ya que el Gobierno de Chile estudia la posibilidad de postular al ex ministro de Relaciones Exteriores Alejandro Foxley. También está en pugna el gobernador del Banco Nacional de Kazajistán, Grigori Márchenko, quien ya ha sido respaldado por Rusia y los otros 10 miembros de la postsoviética Comunidad de Estados Independientes (CEI). Frente a frente:Lucha de egos Agustín Carstens El gobernador del Banco de México cuenta con méritos suficientes para liderar el FMI, pero su candidatura parte con la desventaja de tener una visión económica considerada muy conservadora por muchos de sus colegas de los mercados emergentes. Carstens es un destacado economista de la Universidad de Chicago, veterano de varias crisis financieras en México y ha ocupado importantes cargos en el propio FMI, pero su tendencia a la ortodoxia económica amenaza con restarle apoyos de algunas naciones en desarrollo, que lo consideran como un economista muy inclinado a la derecha. Incluso hay preocupaciones de que no logre impulsar con la fuerza suficiente las reformas que otorguen más voz a los países de mercados emergentes en el FMI. “Él es el 'establishment'”, dijo Sebastián Edwards, un ex funcionario del Banco Mundial que ahora da clases de economía internacional en la Universidad de California en Los Ángeles. Con la bandera de ser “un 100% reformista”, Carstens buscó esta semana el respaldo de los países emergentes a su candidatura para reemplazar a Dominique Strauss-Kahn. No obstante, algunos de los colegas consideran al economista mexicano de 52 años muy cercano al neoliberalismo y a las políticas de libre mercado, que fueron la marca registrada del FMI en décadas pasadas. Una fuente del Gobierno brasileño dijo que funcionarios veían a Carstens como demasiado ortodoxo, en tanto que la poderosa China contemplaba apoyar la nominación de la ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, según versiones del Gobierno galo. Fuentes gubernamentales de India dijeron que en dos o tres días podría anunciarse algún candidato de las economías emergentes, pero Carstens era sólo una de las opciones. El economista mexicano, quien comenzó su carrera como operador del mercado de cambios, obtuvo su doctorado en economía en la Universidad de Chicago en 1985. Como secretario de Hacienda de México entre 2006 y 2009, Carstens impulsó reformas en el Congreso para privatizar el sistema público de pensiones y elevar la recaudación tributaria, medidas por las que recibió el elogio de los inversionistas, pero críticas de la izquierda. “Carstens cuenta con experiencia política y con experiencia técnica”, dijo el ex economista jefe del fondo Simon Johnson. El candidato mexicano también fue subdirector gerente del FMI a comienzos de la década pasada, cuando el prestamista multilateral impuso duras condiciones a la línea crediticia de emergencia otorgada a Brasil. En una entrevista, Carstens dijo que no tenía nexos con ningún partido político y que su visión del FMI se resumía en que se debe escuchar más a los mercados emergentes. Carstens tiene un perfil relativamente bajo en la escena internacional, especialmente si se le compara con su predecesor Guillermo Ortiz. Pero se ha ganado el respeto por su manejo de las crisis y las reformas para transparentar más la operación del banco central mexicano. Christine Lagarde Como negociadora eficaz pero sin profunda visión económica, la ministra de Economía francesa llevaría un cambio de estilo al FMI, no de esencia, y sería improbable que impulse soluciones radicales para la crisis de deuda de Europa. Abogada corporativa y experta en derecho laboral y anti-monopolios, Lagarde carece del pedigrí académico, como un doctorado en economía, que ayudó al ex director gerente del Fondo Monetario Internacional Dominique Strauss-Kahn a ganarse el respeto de los líderes europeos y del personal del FMI. Pero la carismática ministra de 55 años ha ganado experiencia en terreno sobre los desafíos que enfrenta el FMI mediante la presidencia de Francia en el G20 y la crisis de la zona euro. Se ganó un nombre al lograr consensos bajo presión, como al superar la resistencia china a que los gobiernos del Grupo de las 20 economías desarrolladas y emergentes usaran indicadores para medir los desequilibrios económicos globales, y aplacando los temores alemanes sobre la creación de un mecanismo de rescate de la zona euro. Como colaboradora en la aprobación de un rescate a Grecia por 110 mil millones de euros de Europa y el FMI, se podría esperar que Lagarde mantenga el apoyo financiero del fondo a Atenas, mientras el Gobierno heleno lleve adelante un plan de privatizaciones y de recortes de gasto. Casi con certeza, Lagarde buscaría evitar soluciones drásticas como una reestructuración forzosa de la deuda griega. Y en momentos en que el FMI trata de llevar adelante el llamado “consenso de Washington” —políticas económicas altamente orientadas al mercado resistidas por algunas economías emergentes—, Lagarde le traería una mirada francesa sobre la importancia del gasto social. “Lagarde iría mucho por la continuidad de lo que Strauss-Kahn hizo”, dijo Gilles Moec, economista europea de Deutsche Bank. “Lo que es interesante es que ella traería aquellos valores franceses, que son probablemente los que se necesitan, pero también un conocimiento de la mirada anglosajona”. Lagarde parece tener suficiente apoyo en Europa, Estados Unidos y China para superar fácilmente a cualquier eventual competidor por la titularidad del FMI. Pero según los críticos, no tiene mucho peso económico y no se ha distinguido con alguna legislación clave durante sus cuatro años a cargo del Ministerio de Economía y Finanzas de Francia. En este periodo, se ha dictado mucha política económica desde el palacio presidencial del Elíseo. Pero la abogada, que llegó a ser la primera presidenta del prestigioso bufete Baker & McKenzie de Chicago, ha luchado duro por promover sus opiniones. Se ha ganado una reputación como la opositora más inflexible a una reestructuración de la deuda griega entre los ministros de la zona euro. Bajo sus chaquetas de Chanel y su estiloso pelo corto blanco, la ex campeona de nado sincronizado tiene un agudo olfato político, dicen aquellos que la conocen. Temas Finanzas Agustín Carstens FMI Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones