El Hypo Real Estate, segunda entidad crediticia de este país, ha sido la primera gran víctima en Alemania de la crisis financiera internacional.El ministro alemán de Finanzas,Peer Steinbrück, responsabilizó de la desastrosa situación del banco a una gestión "irresponsable", por lo que exigió consecuencias y responsabilidades, petición a la que se sumaron otros líderes políticos.Para evitar la quiebra del Hypo Real Estate, el gobierno alemán y la banca privada acordaron en la noche domingo, tras una maratoniana sesión de urgencia, un nuevo paquete de ayuda por valor de 50 mil millones de euros.De ese total, los bancos asumirán una garantía de crédito adicional de 15 mil millones de euros, que se suman a los 35 mil millones de euros comprometidos por Estado y banca hace una semana.Con este monto se espera devolver al banco la liquidez necesaria y recuperar la estabilidad de los mercados financieros.La canciller Angela Merkel y su ministro de Finanzas habían rechazado previamente una nacionalización del banco, como lo habían exigido algunos institutos.Tras la concesión de esta nueva línea de crédito, los títulos de Hypo Real Estate fueron castigados en Bolsa, con depreciaciones que fueron aumentando hasta el 32%.Hacia las 12:30 del martes, la entidad experimentaba una subida del 4.50%.La situación del banco alemán añadió incertidumbre y volatilidad a los mercados, provocando no ya en el parqué de Fráncfort, sino en otras plazas europeas, fuertes desplomes.