WASHINGTON, EU.- Con la venta a un grupo de empresarios italianos se cierra el proceso de privatización de la compañía aérea de bandera Alitalia que ha necesitado veinte meses de negociaciones, dos ejecutivos diferentes, el del progresista Romano Prodi y el del conservador Silvio Berlusconi, y llegar al borde de la quiebra.La maltrecha compañía aérea, que acumula un endeudamiento a 31 de diciembre de 2007 de mil 164 millones de euros, será ahora dividida y la parte rentable, formada por los activos y las rutas, pasará a manos de la Compañía Aérea Italiana (CAI).La CAI, está formada por un grupo de 16 empresarios nacionales dispuestos a invertir mil millones en la compra y que se empeñan a mantener sus cuotas los próximos cinco años. La parte restante, que se hará cargo de las deudas y de los sectores deficitarios, seguirá bajo administración extraordinaria en el intento de reflotarla.La nueva Alitalia se unirá a la otra compañía nacional Airone, que forma parte de la CAI, y contará con Air France o Lufthansa como socios internacionales.Las negociaciones para llegar a este resultado han sido largas y complicadas y sólo "in extremis" se ha logrado salvar a la aerolínea de bandera de la que parecía una inminente quiebra.El primero de diciembre de 2006, la maltrecha situación económica de Alitalia empujó al gobierno Prodi a la venta de 49.9 por ciento del capital de la aerolínea que estaba en manos del Estado italiano. Para ello presentó un concurso público, pero los posibles candidatos, como Air One; Matlin Patterson Global Advisers; Texas Pacifi Europe; la sociedad Management&Capitali y el banco Unicredit, retiraron sus ofertas ante las "duras exigencias" del Estado italiano y la licitación quedó desierta.El 25 de septiembre de 2007, el entonces director de la aerolínea Maurizio Prato, llevó a cabo un nuevo intento de privatización mediante la negociación directa con posibles aliados comerciales. Finalmente, en diciembre de ese año, Alitalia escogía a la aerolínea franco-holandesa Air France-KLM para mantener negociaciones en exclusiva para su venta.Las negociaciones para el acuerdo con Air-France comenzaron el 18 de marzo y se alargaron hasta el 2 de abril, pero ante el rechazo de los sindicatos al plan de saneamiento ofrecido por la aerolínea franco-holandesa su presidente, Jean-Cyril Spinetta, retiró su oferta. El 14 de abril, tras la victoria de Berlusconi en las elecciones generales, el nuevo gobierno concedió un préstamo puente de 300 millones de euros para mantener a flote la compañía y posteriormente asumió el encargo de encontrar un nuevo accionista que garantizase la "italianidad" de la compañía aérea.Ante la falta de una solución, el 28 de agosto de 2008 la aerolínea italiana se declaró insolvente y solicitó pasar a una administración extraordinaria para salir de la crisis financiera en la que se encontraba.Con la insistencia de Berlusconi se logró convencer a 16 empresarios italianos a realizar una oferta de compra.Entre ellos se encuentran el propietario de la aerolínea italiana Air-One, Carlo Totó; el consejero delegado de Atlantia (antigua Autostrade) , Giovanni Castellucci, que representaría al grupo Benetton; Salvatore Mancuso, responsable del fondo financiero Equinox; el presidente Grupo Motociclístico Piaggio, Roberto Colaninno, y el Banco Intesa San Paolo.Pero la CAI, como ya lo vivió Air France, se encontró con la negativa de lo sindicatos autónomos, que representan a los pilotos, asistentes de vuelo y personal de tierra, a aprobar su plan industrial.El 18 de septiembre expiró el tiempo de los sindicatos para aceptar la oferta de la CAI, y ésta retiró su oferta.Desde ese momento, el gobierno celebró reuniones maratonianas para intentar que tanto la CAI como los sindicatos dieran un paso atrás y lograran el acuerdo.Tras la amenaza de la retirada de la licencia de vuelo por parte de Aviación Civil, sindicatos y Cai limaron sus divergencias y llegaron a un acuerdo, después de que los empresarios cediesen a algunas de las peticiones de los trabajadores en materia de convenios colectivos y recortes de empleo.Con esta venta desaparece la vieja Alitalia, constituida el 16 de septiembre de 1946 e que inició su actividad el 5 de mayo de 1947, y renace una nueva aerolínea mucho más pequeña y modesta, pero que, como defendía Berlusconi, sigue en manos italianas.