Los usuarios continuaron sus compras con la normalidad de siempre. En medio de un cerco de granaderos que rodeaban las tiendas para impedir que los maestros bloquearan los accesos, aumentó el flujo de clientes, sobre todo en el área de electrónicos.Un pequeño conato de bronca se registró entre granaderos y maestros disidentes, cuando éstos últimos intentaron bloquear avenida Insurgentes, pero no lo consiguieran.