Miércoles, 05 de Noviembre 2025
Internacional | Atacan base en La Macarena

Chocan militares y FARC; dos muertos y tres heridos

Los agentes erradicaban plantíos de coca de manera manual, cuando fueron sorprendidos por los guerrilleros

Por: EFE

BOGOTÁ, COLOMBIA (12/DIC/2011).- Al menos dos militares colombianos murieron ayer y tres más resultaron heridos en combates con guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en una zona cocalera del Departamento sureño del Caquetá, informaron autoridades castrenses regionales.

Los choques se desataron tras un ataque rebelde a uniformados que erradicaban un cultivo de matas de coca en la zona rural de la población de La Montañita, según un comunicado de la Décima Segunda Brigada del Ejército, con sede en Florencia, la capital caqueteña.

La unidad militar explicó que los agentes, que pertenecían a un batallón de infantería, fueron sorprendidos por “terroristas del Frente 15 de las FARC”.

En los enfrentamientos perdieron la vida dos soldados profesionales y resultaron heridos otros tres, agregó la fuente, que indicó que estos últimos “reciben atención especializada” en el centro médico al que fueron trasladados.

Los militares erradicaban de manera manual cocales en una zona de La Montañita de nombre Birmania, según indicó la misma brigada.

En otras acciones registradas por separado el sábado por la noche, rebeldes de las FARC causaron heridas a un policía y a cinco civiles.

Cuatro de los civiles eran vecinos de una base militar situada a las afueras de La Macarena, en el Departamento central del Meta, según informaron a la prensa fuentes militares en Villavicencio, la capital regional.

Los lugareños fueron alcanzados por esquirlas de varias bombonas cargadas con explosivos que los insurgentes intentaron lanzar contra la instalación castrense.

En un comunicado difundido por el Comando General de las Fuerzas Militares, la llamada Fuerza de Tarea Conjunta Omega, de élite contra las FARC y con sede en Larandia (Caquetá), explicó que los artefactos eran tres y se les explotaron de manera accidental a “integrantes de las redes de apoyo al terrorismo” de esta guerrilla.

Los artefactos “impactaron en una vivienda ubicada a unos 150 metros de las instalaciones de la base militar de la Fuerza de Despliegue Rápido”, añadió la fuente, y precisó que los heridos son un menor de edad, una joven y dos mujeres adultas, y fueron trasladados a un hospital de Villavicencio.

En otro hecho, un policía resultó herido junto a un menor de edad por esquirlas de una granada que rebeldes de la misma guerrilla arrojaron a la casa del alcalde de la población suroccidental de Planadas, Wilber Jairo Vallejo.

En el momento de la deflagración, nadie se hallaba en el domicilio.

EL DATO

En la noche del sábado al domingo, al menos  cuatro civiles quedaron heridos en el municipio de La Macarena (Sur de Bogotá),  cuando presuntos integrantes de las FARC lanzaron tres cilindros cargados con explosivos contra la base militar ubicada en la población.

Análisis
Sueños de paz, actos de guerra

Orestes E. Díaz Rodríguez

¿Es posible que una organización antisistema abandone la lucha armada para insertarse en las reglas del juego democrático? Existen antecedentes al respecto. Esa transición es consecuencia de tres condiciones: 1) Que las partes contendientes se hayan convencido de que no es posible la aniquilación material del adversario. 2) Que exista una importante corriente de opinión al interior de los bandos enfrentados y dentro de la sociedad favorable al diálogo. 3) Que se den las garantías jurídicas para que los miembros de la fuerza irregular se reinserten en la sociedad y en su cuerpo electoral en equidad de condiciones.

Ni antes, ni después de la muerte de “Alfonso Cano” esas son las condiciones de Colombia. Al contrario, el abatimiento de “Cano” reforzó la visión de círculos de poder de que es posible debilitar a la guerrilla hasta obtener una capitulación incondicional. Tampoco existe dentro de la sociedad colombiana, mucho menos en el interior del Gobierno, una corriente creciente que favorezca la solución política. Mientras, legislativamente se proyecta una ley que endurece las condiciones de cualquier negociación con grupos armados que, entre otras regulaciones, prevé que ningún líder guerrillero reinsertado pueda desempeñarse en la gestión pública.

Juan Manuel Santos no es un líder visceral como lo fue Álvaro Uribe. Ha hecho del pragmatismo una herramienta de liderazgo. Como ministro de Defensa fue leal hasta el último acto, pero una vez instalado en Casa Nariño no dudó en atacar excesos injustificados de la administración saliente. La otra gran prueba fue el espectacular giro que dio a las relaciones con Caracas, en una metamorfosis que lo llevó de adversario letal a buen vecino. Pero esas importantes credenciales resultan insuficientes para dar un giro decisivo al conflicto.

Mezcla de experiencias fallidas e intereses creados a lo largo de 50 años, existe la convicción devenida en tabú, de que las FARC jamás serán un interlocutor creíble. Ello empuja a que cualquier concesión, aunque mínima deba provenir de la contraparte. Mientras, los últimos comunicados del nuevo líder rebelde “Timochenko”, transpiran idéntica visión respecto al estado colombiano. La gestación de acercamientos está desactivada.

No es casual que los beligerantes se atrincheren en sus reclamos, la arriesgada operación para salvar cautivos o abortar la liberación incondicional prometida, nuevas estrategias duras, ejecución de rehenes, minado, sabotajes y explosiones. Nada ha variado, salvo la llegada de un año nuevo para una muy vieja retórica.

Orestes E. Díaz Rodríguez, es maestro de la Universidad de Guadalajara

www.orestesenrique.wordpress.com

Legisladores llaman a la reflexión
Afirman que los insurgentes van por el camino equivocado

BOGOTÁ, COLOMBIA.-
Las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) deben entender que “están por el camino equivocado” y la liberación de los secuestrados es inaplazable, aseguraron los senadores del Partido Verde, Félix Varela y Gilma Jiménez.

En declaraciones por separado, ambos legisladores llamaron a las rebeldes FARC a que reflexionen, liberen a las personas en su poder y dejen de reclutar a menores de edad.

“Todo ser humano tiene sensibilidad en su corazón y acudimos a ella para que las FARC liberen a los secuestrados y entiendan este drama que viven las familias de los secuestrados y todo Colombia”, dijo Varela.

El grupo guerrillero tiene en su poder a 12 policías y militares, después de la ejecución de cuatro rehenes el pasado 26 de noviembre en el Sur de Colombia, como una respuesta a una ofensiva del Ejército.

El pasado 6 de diciembre los colombianos se movilizaron en más de 40 ciudades para exigir al grupo guerrillero que libere de forma unilateral a los miembros de la Fuerza Pública.

Para Varela, el grupo guerrillero debe entender que “están por el camino equivocado y que aquí hay un drama que se debe resolver”.

A su juicio, la liberación de los secuestrados es inaplazable y este “dolor tiene que terminar en 2012, y ojalá este fin de año de 2011. Tenemos que buscar el camino expedito para encontrar el punto de la conciliación”.

Varela cree que si las FARC entregan de forma unilateral a los rehenes, se daría un paso importante en busca de la reconciliación y la paz en Colombia.

La senadora Gilma Jiménez, una destacada defensora de los derechos de los niños, dijo por su parte que cada una de las personas que están secuestradas “tiene un pedazo del país”.

Pero lo que más reclama la senadora del Partido Verde es que los grupos armados que operan en Colombia dejen en libertad a todos los niños que tengan secuestrados o que estén reclutados en las organizaciones ilegales.

En Colombia los grupos armados ilegales pueden tener entre sus filas a unos ocho mil niños, según estadísticas de diferentes organismos privados y gubernamentales.

NTX

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