Internacional | Anuncian las FARC liberación de seis secuestrados Colombia clama libertad de rehenes y fin de la violencia El presidente Juan Manuel Santos se une a las peticiones de la gente en la marcha de Bogotá Por: REUTERS 7 de diciembre de 2011 - 01:31 hs Miles de personas llenan las calles de Bogotá exigiendo a la guerrilla acabar con los plagios. AP / BOGOTÁ, COLOMBIA (07/DIC/2011).- Decenas de miles de personas vestidas de blanco salieron a las calles de Colombia para protestar contra las FARC, exigiéndoles la liberación de los secuestrados y el fin de la violencia, a lo que el grupo rebelde respondió anunciando la entrega de seis rehenes. Durante la protesta fluyó la rabia y la indignación que desató 10 días antes el asesinato a sangre fría de tres policías y un militar que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) tenían cautivos desde hace más de 10 años. “Colombia entera se está pronunciando, diciéndole a los violentos no más violencia, no más secuestros, diciéndoles que queremos nosotros la paz, que no es solamente el Gobierno, es todo Colombia”, dijo el presidente Juan Manuel Santos. En poder del grupo rebelde activo más antiguo de América Latina continúan 11 efectivos de las Fuerzas Armadas y por lo menos 300 civiles. Horas después, la guerrilla anunció que liberarán a seis efectivos de las Fuerzas Armadas, pero no revelaron sus identidades ni precisaron la fecha ni el lugar de la entrega. “Seguiremos explorando con ustedes todas las vías que nos puedan conducir a este noble propósito y a concretar, en el marco de la nueva situación generada (...) la liberación unilateral de los prisioneros de guerra que en misiva anterior les anunciamos, a pesar de que algunos de ellos cayeron en el insensato intento de rescate militar”, dijo el grupo rebelde. Las FARC se responsabilizaron de la muerte de los tres policías y el militar al Gobierno y acusaron al Ejército de intentar rescatarlos, versión que rechazó el propio Santos. Protesta no supera las de 2008 La manifestación —que se extendió a ciudades de Estados Unidos, Canadá y Europa— no tuvo la misma participación de las realizadas en 2008, en un país de 46 millones de habitantes donde han sido escasas las protestas contra la violencia derivada del conflicto interno de casi cinco décadas. Las FARC, con unos ocho mil combatientes —bastante menos que los 17 mil que llegaron a tener— son capaces de perpetrar ataques de gran impacto en ciudades y en las zonas montañosas donde se refugian,. Ante la negativa a avanzar a una negociación de paz pese a que el Gobierno ha dicho estar abierto a ella, aunque con condiciones, el grupo rebelde considerado como terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea se arriesga a convertirse en una facción criminal dedicada al narcotráfico y al secuestro. En reemplazo de Cano, fue nombrado Rodrigo Londoño, alias “Timoleón Jiménez” o “Timochenko”. Las FARC, que dicen luchar por imponer un sistema socialista en un país con profundas diferencias entre ricos y pobres, descartó la posibilidad de entregar las armas y desmovilizarse como la ha pedido el Gobierno, aunque no cerró del todo la posibilidad de iniciar una negociación de paz. Pese a que el Gobierno impulsa en el Congreso un proyecto de ley que establece las bases para una eventual negociación de paz y que contempla penas cortas para los responsables de delitos de lesa humanidad que abandonen la lucha armada, por ahora las condiciones no parecen estar dadas para el diálogo, según analistas. La última negociación de paz fue entre 1998 y el 2002 durante el Gobierno del ex presidente Andrés Pastrana, pero fracasó. CRÓNICA“Devuelvan a mi hijo vivo” Oliva Solarte, participante en la marcha contra el secuestro convocada por el presidente colombiano Juan Manuel Santos, con una foto de su hijo cautivo de las FARC hace 13 años, decía entre lágrimas: “Devuelvan a mi hijo vivo”. La anciana, que llegó a Bogotá para acompañar a las familias de los tres policías y un militar fusilados por las FARC en el Sur de Colombia, se apostó en un costado de la Plaza de Bolívar con la foto de su hijo, el subintendente de Policía Jorge Trujillo Solarte. “Hoy pido con el corazón de una madre, que lleva 13 años suplicándole a la guerrilla de las FARC, que me devuelvan a mi hijo vivo”, dijo Solarte mientras secaba sus lágrimas. Trujillo Solarte fue secuestrado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en 1999, cuando tenía 29 años de edad, en el municipio de Puerto Rico, Departamento del Meta, Sur de Colombia. La señora Solarte recuerda que su hijo ya cumplió 41 años de edad, y según las últimas pruebas de vida, padece de cálculos renales y una infección en la piel. “Aprovecho esta oportunidad para hacer un llamado más a la guerrilla de las FARC, para que me entreguen a mi hijo. Mi hijo les estorba a ellos, yo necesito vivo a mi hijo”. En tanto, retumbaban las consignas de miles de colombianos: “No más secuestro… No más FARC”, de los colombianos que marcharon para exigir a la guerrilla que libere de forma unilateral a los secuestrados. Oliva vive con sus otros hijos y nietos en el poblado de Gamarra, en el Caribe colombiano, y siempre hace sacrificios para viajar más de mil kilómetros a Bogotá y estar presente en las jornadas nacionales por la libertad de los rehenes. “Hoy no estamos solos. Tenemos la solidaridad de todos los colombianos que piden la libertad de los secuestrados’, subrayó, al tiempo que saludaba a Silvio Hernández, otro deudo del drama de los secuestros. Opinan en twitter@miguelandreg No creo en la liberación de la que se habla hoy (ayer), es un reciclaje del comunicado del 1 de dic. respeto por los familiares por favor @emaciastovar Hoy (ayer), mientras Colombia entera protestaba contra el terrorismo, las #Farc asesinaban. Y #Santos hablando de diálogo. @gibarra Movimiento de las #FARC definitivamente tiene que ser el grupo guerrillero más impopular y anacrónico del mundo! Temas América Latina FARC Colombia Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones