Jueves, 16 de Octubre 2025
Internacional | La ciudad reporta fuertes lluvias sin anegaciones

Defensas contra inundaciones en Nueva Orleans resisten a “Lee”

La ciudad reporta fuertes lluvias sin anegaciones; marejada golpea las áreas costeras bajas

Por: REUTERS

Residentes caminan sobre el muelle del Lago Pontchartrain, en Slidell, Louisiana, al este de Nueva Orleans. AP  /

Residentes caminan sobre el muelle del Lago Pontchartrain, en Slidell, Louisiana, al este de Nueva Orleans. AP /

NUEVA ORLEANS, ESTADOS UNIDOS (05/SEP/2011).- La tormenta tropical “Lee” se desplazó ayer hacia la Costa del Sur del Estado de Louisiana, mientras las defensas contra inundaciones de Nueva Orleans parecían superar una de sus mayores pruebas desde el huracán “Katrina” que devastara la ciudad en 2005.

El Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos dijo que el centro de “Lee” se encontraba a 177 kilómetros al oeste-noroeste de Nueva Orleans con vientos máximos sostenidos de 72 kilómetros por hora, y los vientos de la tormenta tropical se extendían por 445 kilómetros. La tormenta cobró velocidad y se movía a 12 kilómetros por hora.

Se espera que el viento pierda intensidad gradualmente en los próximos dos días y prevén que caigan hasta 51 centímetros de lluvia en el Sureste de Louisiana.

“Lee” ha dejado caer cerca de 28 centímetros de lluvia en Nueva Orleans desde que se desarrolló a fines de la semana pasada.

La mitad de la ciudad se encuentra por debajo del nivel del mar y está protegida por un sistema de diques y compuertas para controlar inundaciones.

Los diques habían contenido unos 20 centímetros de lluvia hasta ahora, con reportes de inundaciones aisladas en caminos y casas. El sistema puede procesar cerca de 2.5 centímetros de lluvia por hora, pero la naturaleza lenta de la tormenta sigue siendo una preocupación, dijeron funcionarios.

Se reportaron algunas inundaciones callejeras, pero el sistema masivo de bombeo de la ciudad funcionó y desvió las aguas al Lago Pontchartrain.

Funcionarios de la ciudad eran cautelosamente optimistas de que el sistema podrá procesar la lluvia, que ayer volvió a caer copiosamente.

“No hay muchos lugares inundados así que estamos bien. Listos para la próxima ronda”, dijo Jerry Sneed, vicealcalde de Seguridad Pública.

Pero a los distritos bajos en torno a Nueva Orleans no les fue tan bien, ya que los vientos de Lee generaron una marejada sobre los diques y las carreteras.

“Durante un tiempo hemos tenido algunas falsas esperanzas de que podríamos estar fuera de peligro, pero nos dimos cuenta por la noche que tendríamos más lluvia”, dijo el portavoz de Lafourche Parish, Brennan Matherne. “Estamos recibiendo una llamada tras otra sobre inundaciones en las calles”.

En Jefferson Parish, donde algunos residentes se encuentran bajo órdenes obligatorias de evacuación, excavadoras y camiones removían tierras para reforzar los diques.

Y en Grand Isle, una isla barrera en la desembocadura de la bahía de Barataria, “Lee” generó una marejada hacia el interior.

El sábado, el alcalde Mitch Landrieu dijo que las condiciones de la tormenta continuarían durante las siguientes 36 horas.

Pero el espíritu festivo de Nueva Orleans superaba la lluvia. Un desfile por el festival de la Southern Decadence, un evento de homosexuales y lesbianas, esperaba atraer a 100 mil personas y seguía como estaba previsto, dijo la Policía de la ciudad.

FICHA TÉCNICA
“Katia” acecha en el Atlántico


La tormenta “Katia” se fortaleció rápidamente sobre el Atlántico ayer y alcanzó la categoría dos de huracán.

El fenómeno natural presenta vientos máximos sostenidos de 160 kilómetros por hora.

El Centro Nacional de Huracanes dijo que era demasiado pronto para estimar una potencial amenaza para los territorios y la Costa Este.

Puede convertirse hoy en un huracán mayor con vientos máximos sostenidos de al menos 178 kilómetros por hora.

Rechaza suspender apoyo
El presidente promete ayuda a víctimas de “Irene”


PATERSON, NUEVA JERSEY, ESTADOS UNIDOS.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, llamó a la oposición republicana a no hacer juegos políticos con la ayuda federal para desastres, al visitar al golpeado Estado de Nueva Jersey, y prometió hacer todo lo posible por ayudar a las regiones afectadas por el huracán “Irene”.

Mientras los ríos del Noreste que crecieron con las lluvias retrocedían después de que la región sufrió las peores inundaciones en décadas, Obama fue recibido por miles de personas que se reunieron en las calles de la humilde ciudad de Paterson, uno de los lugares más golpeados con la tormenta.

El mandatario demócrata se unió al gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, un republicano que se ha desmarcado de los lineamientos de su partido que apuntan a reducir taxativamente el gasto fiscal, al pedir ayuda federal urgente para colaborar en la recuperación de su Estado.

Parado en un puente sobre el Río Passaic, que se desbordó con las lluvias, en el Centro de Paterson, Obama sostuvo que había oído rumores de un freno en la ayuda y lo descartó. “Vamos a cumplir con nuestras obligaciones federales”.

“Lo último que las familias (...) necesitan es que la política de Washington se interponga”, dijo Obama que no mencionó a los republicanos.

Más temprano, Obama consoló a dueños de casa en su primera parada en un barrio pobre de la localidad de Wayne, diciéndoles que el Gobierno federal haría todo lo posible por ayudarles.

“Sé que es un momento difícil”, dijo Obama a un grupo de residentes que lo rodearon en la calle. “Amigos, no decaigan, luchen hasta el final. Nosotros haremos todo lo que podamos para ayudarlos”.

“Irene” dejó una estela de destrucción desde Carolina del Norte hasta Vermont y fue responsable de al menos 40 muertes. Las pérdidas económicas totales se han estimado en más de 10 mil millones de dólares.

Nueva Jersey fue golpeado especialmente por las inundaciones tras el paso de la tormenta la semana pasada que destruyó casas, inundó caminos y puentes, y dejó a cientos de miles de personas sin electricidad.

Paterson se enfrenta ahora a una limpieza masiva después de que el Río Passaic se desbordó en el centro de la ciudad de 150 mil habitantes, asestando un duro golpe a la otrora potencia industrial, que últimamente ha debido encarar tiempos difíciles.

Obama declaró oficialmente a Nueva Jersey como zona de catástrofe el miércoles, por lo que el Estado tiene derecho a una asistencia federal especial por el desastre.

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