Internacional | Conmemoran el Día de la Rebeldía Nacional Entablará EU diálogo con Cuba cuando haya libertades El país norteamericano responde al presidente Raúl Castro, quien afirma que conversará con el rival cuando haya igualdad de condiciones Por: EL INFORMADOR 26 de julio de 2012 - 23:42 hs El festejo. Un veterano porta sus honores para celebrar el Día de la Rebeldía. AP / LA HABANA, CUBA (27/JUL/2012).- Conmemoración y declaraciones. Ésas fueron las dos líneas de acción de Cuba, cuyo Gobierno celebró el Día de la Rebeldía Nacional. Raúl Castro, presidente cubano, fue claro: si Estados Unidos desea hablar con Cuba de igual a igual, “la mesa está servida”. Con el país norteamericano pueden hablar de todos los temas, desde la democracia hasta los derechos humanos, pero “en igualdad de condiciones porque no somos sometidos, ni colonia de nadie, ni títere de nadie”. “Mientras tanto, aquí estamos, siempre con la caballería lista por si acaso, pero una vez más proclamo nuestra vocación pacífica, no tenemos interés en hacerle nada a nadie, pero defendemos nuestro pueblo”. Estados Unidos fue rápido en su respuesta e igual de contundente. Mike Hammer, secretario adjunto de Estado para Asuntos Públicos, puso las condiciones para iniciar una conversación: “(Cuba) debería permitir que los cubanos ejerciten su libertad de expresión y su derecho a pedirle a su Gobierno que deje de maltratar a disidentes pacíficos de la sociedad civil, libere a prisioneros políticos, y debo subrayar la liberación humanitaria del ciudadano estadounidense detenido allá, Alan Gross”. Gross, de 63 años, fue arrestado a finales de 2009 y sentenciado por un tribunal en 2011 a 15 años de cárcel por crímenes contra la soberanía de Cuba, en el más reciente conflicto de la rivalidad de más de 50 años entre Estados Unidos y la isla. Este intercambio de declaraciones se da en medio de un contexto que, hasta el momento, no se vislumbra hacia dónde pueda llevar. En primer lugar, el pasado 13 de julio, llegó a La Habana el primer barco que realizó un trayecto directo desde Estados Unidos en más de 50 años. Este traslado fue para llevar ayuda humanitaria, que fue enviada por familiares y otras personas desde Miami. El segundo hecho es la muerte del activista Oswaldo Payá, quien falleció el pasado domingo, según la versión oficial, por un accidente automovilístico. Los hijos del disidente han mirado con escepticismo esta explicación y apuntan a que se trató de un atentado. Ángel Carromero, integrante del español Partido Popular (PP), quien acompañaba a Payá en el automóvil, está en buenas condiciones, según reveló el mismo Gobierno español. El político sueco Jens Aron Modig, herido en el accidente, sigue sin recibir asistencia de su embajada, según informó su propio partido. PARA SABERAumento de sueldo, no aún El presidente de Cuba, Raúl Castro, volvió a condicionar un incremento salarial al avance de la producción y la productividad, dos temas que la isla ha sido incapaz de resolver en las últimas décadas. Según datos publicados por la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), el salario nominal medio mensual al cierre de 2011 fue de 455 pesos (18.2 dólares), lo que representó un incremento de 1.5% respecto a 2010. TELÓN DE FONDOEl inicio de la revolución Lo que ayer celebró Cuba no se trata de una fecha más en el anecdotario; es, según lo marca la propia historia de la isla, el inicio de la revolución que terminaría con la caída del dictador Fulgencio Batista en 1959. El 26 de julio de 1953, Fidel Castro, un abogado de apenas 26 años, acompañado de unos 150 simpatizantes, intentaron ocupar el Cuartel Moncada. La toma de la fortaleza militar fracasó, muchos jóvenes murieron y los Castro fueron hechos prisioneros. Castro y compañía fueron sometidos a un juicio, que comenzó el 16 de octubre de 1953. Dos años más tarde fueron indultados y viajaron a México para organizar el histórico golpe que lo puso en el poder en 1959. ANÁLISISÁngeles y demoniosMtro. Orestes E. Díaz Rodríguez, UDG (www.orestesenrique.wordpress.com) No pasó inadvertido que Oswaldo Payá y sus acompañantes tuvieran el percance más controvertido de sus vidas precisamente próximo a la ciudad de Bayamo, a casi 800 kilómetros de La Habana, en la provincia de Granma. Es en esa región donde se destapó un inusual brote de cólera cuyos orígenes y víctimas son la última arena de confrontación entre medios isleños y foráneos. Tanto el lugar del fatídico desenlace como el involucramiento en el mismo de jóvenes políticos europeos que ingresaron al país sin revelar la verdadera naturaleza de su visita, sugiere que los viajeros del auto siniestrado tenían por meta realizar en el terreno su propia evaluación de la magnitud de la epidemia. La Habana monitorea de oficio los movimientos de las personas en que la elite tiene un interés particular, aun siendo simpatizantes del régimen. Escritores, artistas, visitantes extranjeros, embajadores y disidentes están bajo la lupa perpetua de comandos de juniors entrenados en tácticas de seguimiento y recopilación de información confidencial. Oswaldo Payá, claramente estaba en la relación, pero si además se hizo acompañar en un sospechoso viaje al interior por dos “turistas” extranjeros, con más seguridad llevaba también “compañía”. Mucho más difícil es saber si tácticas de terror en medio de una ruta maltrecha y desconocida, contra un chofer bisoño jugaron un rol decisivo en el desenlace. En cambio, está confirmado que Jens Aron Modig, el viajero sueco está libre y en trámites de retorno. Eso no sucedería si Jens hubiera declarado ante las autoridades que la responsabilidad de la tragedia recayó en agentes externos. En cambio Ángel Carromero no ha tenido la misma suerte. El español era quien conducía, y sobre su persona recae la máxima responsabilidad por las pérdidas de vidas humanas, algo que la legislación isleña sanciona hasta con 10 años de privación de libertad. La segunda causa apunta a que Ángel no se haya mostrado dispuesto todavía a declarar que ningún acto realizado por persona fuera del vehículo fue el causante del siniestro. Si Carromero llegara a reconocer documentalmente su exclusiva responsabilidad, esa declaración sólo sería creíble si una vez de regreso a Madrid mantuviera la misma versión dada en la isla, algo sumamente difícil. En cambio, si lejos del alcance de las autoridades cubanas varía su declaración, en rigor, tampoco podría ser reconocida como evidencia indiscutida que prueba la implicación culposa del régimen en el deceso de Payá. También en España, Ángel Carromero estará expuesto a la presión de fuerzas colosales deseosas de sacar provecho político de la tragedia. Podría sin gran dificultad ser “persuadido” a favor de un nuevo relato que “contribuyera a la causa de la transición en la isla”, y que de paso lo exima moralmente de cargar con la responsabilidad por la pérdida no sólo de dos vidas humanas, sino también de dos luchadores por la democracia en el único y último reducto comunista en occidente. El otro escenario que también podría arrojar claridad en lo acontecido en la curva del naranjo, es que Carromero fuera sentenciado a cumplir en cárceles isleñas la máxima sentencia que prevé el Código Penal. Ello podría acontecer si su declaración no excluye los términos acoso y persecución temeraria de sujetos no identificados como causantes decisivas. Pero no es de esperar que el joven ibérico insista en una conducta cuyo costo personal puede ser extremadamente duro y elevado aunque a cambio tuviera que contradecir su visión original. Llegados a este punto, la singularidad del caso reside en que dadas las poderosas implicaciones políticas en juego, será difícil que al final contemos con evidencias incuestionables acerca de lo que puso término abrupto a la vida del autor del Proyecto Varela. Las causas del deceso tienden más que todo a ser un nuevo campo de enfrentamiento donde cada adversario construirá su propia narrativa de los hechos. Lamentablemente una cosa es segura, dondequiera que se encuentre Oswaldo Payá no descansará en paz. Temas Norte América Estados Unidos Cuba Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones