Merrill Newman, de 85 años y que retornó el sábado a su país, aseguró desde su casa en Palo Alto (sur de San Francisco) que fue amenazado con pasar 15 años en la cárcel acusado de espionaje si se negaba a "confesar sus crímenes" en un video, aseguró. Las autoridades norcoreanas alegaron que fue liberado por "razones humanitarias" debido a su edad y salud, y tras demostrar su "sincero arrepentimiento". El estadounidense explicó que su "confesión" fue escrita por otra persona, y que él insistió en marcar errores al leerla. "Toda persona que leyó el texto o vio el video en el que leo sabe que esas palabras no son las mías", agregó en un comunicado. "Las personas que me conocen saben que no habría podido hacer las cosas que me hicieron 'confesar'", señaló. Newman fue sacado del avión el 26 de octubre cuando se disponía a abandonar Pyongyang al término de una visita turística. El veterano de la Guerra de Corea piensa que las autoridades malinterpretaron su "curiosidad" cuando se interesó por los excombatientes norcoreanos. Según él, su error fue haber solicitado visitar la región del Monte Kuwol, donde sirvió durante la guerra, y entrevistarse con excombatientes. Para Pyongyang "la guerra de Corea no terminó e incluso comentarios inocentes sobre el conflicto pueden generar graves problemas si se es extranjero".