Sábado, 11 de Octubre 2025
Internacional | El primer Viacrucis de su pontificado

Francisco llama a responder al mal con el bien

Sostiene que en la noche del Viernes Santo sólo una idea debe permanecer: la cruz

Por: EL INFORMADOR

CIUDAD DEL VATICANO (30/MAR/2013).- El Papa Francisco instó a los cristianos a responder al mal con el bien, tras reconocer que en ocasiones Dios parece guardar silencio ante los flagelos que azotan a la humanidad, aunque en realidad su respuesta es la cruz de Cristo.

Con un breve discurso el líder católico concluyó el rezo del primer Viacrucis en el Coliseo Romano de su pontificado.

Desde lo más alto del monte Palatino, bajo una carpa color rojo desde la cual siguió la ceremonia, Jorge Mario Bergoglio sostuvo que en la noche del Viernes Santo sólo una palabra debe permanecer: la cruz, con la cual Dios respondió al mal en el mundo.

“A veces nos parece que Dios no responde al mal, que permanece en silencio. En realidad Dios ha hablado, ha respondido, y su respuesta es la cruz de Cristo: una palabra que es amor, misericordia, perdón. Y también juicio: Dios nos juzga amándonos”.

Insistió que la palabra de la cruz es también la respuesta de los cristianos al mal que sigue actuando en cada uno de ellos y a su alrededor.

Recordó que un grupo de jóvenes del Líbano redactó las meditaciones y oraciones leídas durante el Viacrucis, les agradeció su testimonio y aseguró que su ejemplo -sobre todo en el diálogo con los musulmanes-, es un signo de esperanza para el mundo entero.

Muchas de las oraciones mencionaron el sufrimiento de los cristianos en el Medio Oriente e incluyeron llamados a terminar con el “fundamentalismo violento”, el terrorismo y las “guerras y la violencia que en nuestros días devastan países en el Medio Oriente”.

“Continuemos este Viacrucis en la vida de cada día. Caminemos juntos por la vía de la cruz, caminemos llevando en el corazón esta palabra de amor y de perdón. Caminemos esperando la resurrección de Jesús”, concluyó.         
Con información de NTX y AP

> LAVADO DE PIES A MUSULMANA PROVOCA REACCIONES

Católicos tradicionalistas critican al Papa

CIUDAD DEL VATICANO.-
El Papa Francisco se ha ganado muchos corazones con su estilo sencillo y sus exhortos a ayudar a los más pobres del mundo. Sin embargo, ha conturbado a los católicos tradicionalistas que adoraban a su antecesor Benedicto XVI, quien restituyó parte de la pompa tradicional en la figura del Pontífice.

La decisión de Francisco, de desatender una regla de la Iglesia y lavar los pies a dos jovencitas, una musulmana serbia y una católica italiana, durante el ritual del Jueves Santo, ha sido para esos tradicionalistas la gota que derramó el vaso: una evidencia de que Francisco tiene poco o nulo interés en una de las prioridades de Benedicto: revivir las tradiciones anteriores al Concilio Vaticano II en la Iglesia.

Uno de los “blogs” tradicionalistas con más lectores, “Rorate Caeli”, reaccionó a la ceremonia del lavatorio declarando que había muerto el proyecto de ocho años de Benedicto para enderezar lo que el entonces Pontífice consideró interpretaciones erróneas de las reformas modernizadoras del Concilio.

Un comentarista afín a esas ideas tradicionalistas en Argentina, el país natal de Francisco, es Marcelo González, quien reaccionó a la elección de Francisco con un artículo titulado “¡El Horror!”

González afirmó que el actual Papa, no realizó prácticamente esfuerzo alguno como arzobispo de Buenos Aires por revivir la antigua misa en latín, una causa abrazada por Benedicto XVI y por los tradicionalistas. “Enemigo jurado de la misa tradicional, no ha permitido sino parodias en manos de enemigos declarados de la liturgia antigua”, escribió González en la publicación Panorama Católico Internacional.

Prácticamente todo lo que ha hecho Francisco desde que fue elegido Papa (cada gesto y decisión) ha disgustado a los tradicionalistas de un modo u otro.

Temas

Lee También

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones