Internacional | Analistas, atentos a labor de Kim Jong-un Norcoreanos preparan el funeral de Kim Jong-il Para el funeral se tienen previsto un desfile militar y una ceremonia en el Palacio Memorial de Kumsusan Por: EFE 28 de diciembre de 2011 - 02:21 hs Kim Jong-un saluda a Lee Hee-ho, viuda del presidente surcoreano Kim Dae-jung. REUTERS / SEÚL, COREA DEL NORTE (28/DIC/2011).- Corea del Norte prepara el funeral por su líder Kim Jong-il, fallecido el 17 de diciembre a los 69 años de un ataque al corazón tras 17 años al frente del aislado país comunista. Aunque el régimen no ha ofrecido detalles sobre las honras fúnebres, se cree que podrían seguir las mismas pautas que cuando se despidió, en 1994, al padre de Kim y fundador de Corea del Norte, Kim Il-sung, cuyo cuerpo fue llevado en cortejo por Pyongyang para que la población le diera un último adiós. Los medios surcoreanos apuntan a que los actos podrían comenzar hacia las 10:00 horas, con un desfile militar por la capital ante cientos de miles de ciudadanos. A los eventos, que además podrían incluir una ceremonia en el Palacio Memorial de Kumsusan --donde se exhibió hasta este martes el cuerpo sin vida del fallecido líder--, le seguirán más homenajes mañana, jueves. Ese día habrá un memorial nacional y se dispararán salvas de condolencias en Pyongyang y en las distintas provincias del país, mientras la población mantendrá tres minutos de silencio y todos los trenes y buques harán sonar sus sirenas al mismo tiempo, según la agencia estatal norcoreana, KCNA. Los analistas están hoy atentos al papel de Kim Jong-un, hijo menor y sucesor del fallecido líder, que encabeza la lista de 233 miembros del Comité del Funeral de Estado. En la última semana se han sucedido en el país comunista las muestras de dolor por la muerte de Kim Jong-il, con concentraciones en plazas y monumentos e infinidad de actos para rendirle homenaje. Kim Il-sung, el “presidente eterno”, gozaba pese a su política de mano dura del prestigio de haber combatido contra los colonizadores japoneses y de haber convertido a Corea del Norte en un país relativamente próspero hasta la década de los setenta. Bajo el Gobierno de su hijo, Corea del Norte se convirtió en un país con capacidad nuclear, pero con una economía destrozada y hambrunas cíclicas que se reflejan en datos como los de Unicef del pasado noviembre, que indicaban que uno de cada cinco niños norcoreanos sufre malnutrición moderada. Se espera que la ceremonia muestre, como ocurrió en el funeral de Kim Il-sung, nuevos indicios sobre el renovado esquema de poder en el opaco régimen comunista. DESFILE MILITAR Joven líder, frente a la transición SEÚL.- Corea del Norte desplegará hoy un cortejo fúnebre en honor de su “amado líder”, el fallecido Kim Jong-il, dando paso así a su hijo Kim Jong-un para convertirse en el tercer miembro de la familia en dirigir el aislado e impredecible país. Se suponía que 2012 marcaría la autoproclamada transformación de Corea del Norte en una nación “fuerte y próspera”, pero ahora el país afronta una peligrosa transición hacia un líder joven que no ha sido puesto a prueba en un momento en el que las dictaduras están cayendo en todo el mundo. La ostentosa manifestación de poder militar y masas llorosas del funeral será un reflejo de la ceremonia de 1994 por la muerte del padre de Kim, Kim Il-Sung, el primero de la dinastía en gobernar. Puede que Corea del Norte sea fuerte —está respaldada por China, ha llevado a cabo dos pruebas nucleares y se jacta de su Ejército de 1.2 millones de soldados—, pero no es próspera. ANÁLISISCorea del Norte, un país acuartelado GEORGINA HIGUERAS (El País) SEÚL.- “El paraíso” de Corea del Norte, como reza la propaganda del partido único, el Partido del Trabajo (PT), es un gigantesco cuartel gobernado por 1.2 millones de militares y otros cinco millones de reservistas que controlan hasta el aire que respiran los ciudadanos. La muerte de Kim Jong-il ha dejado al frente de esta pavorosa máquina de guerra dotada de todo un arsenal de misiles y armas nucleares, químicas y bacteriológicas a un joven inexperto que sin haber hecho el servicio militar fue ascendido a teniente general el año pasado: Kim Jong-un, el nuevo líder norcoreano. “No tiene mérito militar alguno, sólo el de ser hijo, y no creo que se haya ganado el respeto de los generales. Los militares seguirán las órdenes del jefe del Alto Estado Mayor del Ejército, vicemariscal Ri Yong-ho, y este, supuestamente, las de Kim Jong-un. Eso es lo que cuenta”, afirma el teniente general surcoreano en la reserva Cha Young-koo. Cha, experto en Corea del Norte que enseña en el Instituto de Estudios para la Paz de la Universidad Kyung Hee de Seúl, sostiene que el PT perdió todo el control sobre el pueblo cuando hace dos décadas la crisis económica, diplomática y estructural le vació la despensa y se encontró que no tenía alimentos que distribuir porque el país estaba hundido en la miseria. “Sólo el Ejército podía controlar esa situación”, afirma al explicar la militarización de la sociedad norcoreana y la razón por la que Kim Jong-il hizo del Ejército el músculo vital del país. Jong-il se hizo cargo de Corea del Norte en su peor momento, en 1994, al morir de un infarto su padre y fundador de la República comunista, Kim Il-sung. En el reino del secretismo las cifras varían, y los expertos sitúan entre 25% y 33% del total del presupuesto nacional lo que se dedica a las Fuerzas Armadas, que a su vez controlan las aduanas, la minería y la escasa industria. De ahí, el interés de los militares en mantener la estabilidad y abrir la mano si es necesario, pero sólo lo suficiente para que no haya una revuelta. Según Cha, “es previsible” que ahora acepten suspender el enriquecimiento de uranio a cambio de ayuda humanitaria de Estados Unidos. “Es un juego en el que todos hemos aprendido las reglas. Los norcoreanos nunca renunciarán a su programa nuclear y todos lo sabemos, pero ellos juegan a parar las centrifugadoras —con lo cual ralentizamos el programa atómico— y les damos lo suficiente para que el régimen no se hunda por falta de alimentos”, dice. “Nos interesa a los vecinos, y a Estados Unidos, que el país se mantenga estable. No podemos impedir que el régimen caiga, pero podemos ayudar a la población para que no se subleve. El caos es lo peor”. Los militares norcoreanos pueden estar interesados en mantener una cierta tensión para demostrar su importancia, pero también quieren estabilidad porque saben que de lo contrario lo perderían todo. Por esto y porque considera que ya no tienen recursos para lanzar una invasión, Cha excluye “prácticamente” otra guerra en la Península. Como muchos otros expertos surcoreanos, este teniente general en la reserva cree que los próximos tres meses van a ser claves para saber la dirección que toma el vecino país. El 15 de abril se cumple el centenario del nacimiento de Kim Il-sung y el régimen se había comprometido a hacer para entonces una “nación próspera y fuerte”. Esto significa que, al menos, todos podrían comer, lo que exige llegar a un acuerdo para obtener ayuda exterior. Temas Asia Corea del Norte Lee También Mundial Sub-20: EU golea a Italia y enfrentará a Marruecos Terremoto sacude Filipinas; alertan de tsunami Los MEJORES K-dramas en Netflix para ver en domingo Trump y Xi Jinping acuerdan reunirse en Corea del Sur Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones