Domingo, 16 de Noviembre 2025
Jalisco | Colonias con altos índices delictivos, están atrapadas entre grandes vialidades

Barreras urbanas agudizan violencia

Muchas de las colonias en la ciudad con altos índices delictivos, están atrapadas entre grandes vialidades o canales de aguas negras

Por: EL INFORMADOR

Vista de la colonia Arroyo Hondo donde los servicios municipales son deficientes. A.GARCÍA  /

Vista de la colonia Arroyo Hondo donde los servicios municipales son deficientes. A.GARCÍA /

Colonias aisladas sufren vacío de autoridad

GUADALAJARA, JALISCO (24/ENE/2011).-
La Zona Metropolitana de Guadalajara se ha convertido en una extensa masa de asfalto llena de cicatrices viales y arterias de aguas negras que poco a poco “encierran” zonas habitacionales, generalmente asentamientos irregulares, que se convierten en “tierra de nadie” y en caldo de cultivo para la delincuencia.

 El investigador Luis Felipe Siqueiros Falomir, quien participó en la creación del Instituto de Planeación de Ciudad Juárez, resalta que la debilidad institucional, las urbes mal planeadas y la extensión de las mismas, generan zonas violentas.

Esto se explica a al luz de la Teoría de las Ventanas Rotas: si en un edificio hay una ventana rota que no se repara, es el preludio para que el resto sean agredidas.

 En una colonia, por ejemplo, si no se cubre un grafiti, comenzará a generarse una espiral de degradación urbana.

La Colonia del Fresno, donde el 11 de enero pasado murieron dos niñas en un atentado, es un ejemplo de lo anterior: está atrapada por ejes viales (las calzadas Federalismo y Lázaro Cárdenas, por ejemplo), por las vías del ferrocarril y por el Tren Eléctrico Urbano; hoy es una zona donde prolifera la venta de narcóticos.

 Se vuelven lugares sin “posibilidad de fuga”, auténticos espacios cerrados que se aíslan de la urbe.

“Esta espiral, por lo general, empieza desde la irregularidad, desde la tolerancia a ésta, a la impunidad en las pequeñas cosas y por lo general todo esto escala a otros niveles”, apunta Siqueiros Falomir, coautor del libro La vivienda en Ciudad Juárez.

En algunas de las colonias más violentas de Guadalajara, la geografía, las carreteras o los canales de aguas residuales son factores de aislamiento que fomentan el abandono de las autoridades y por ende, la gente teme salir a la calle.

 El resultado: esquinas tomadas por pandillas donde se incrementa la delincuencia.

Así, los espacios de uso público (banquetas, parques, plazas) se convierten en zonas de dominio exclusivo de grupos  que trafican drogas y cometen delitos de todo tipo.

Los altos niveles de violencia presentes en estos asentamientos urbanos se recrudecen al combinarse con una serie de factores sociales como pobreza patrimonial, carencia de espacios públicos verdes, falta de acceso a planteles escolares y servicios municipales muy deficientes.

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