Jalisco | En tres patadas por Diego Petersen Farah El que ensucia, limpia La única forma de asegurarle recursos al bosque es que los habitantes de Guadalajara, principales beneficiarios, paguemos de alguna manera su manutención Por: EL INFORMADOR 8 de marzo de 2010 - 05:43 hs Treinta años después, el gran logro del decreto de protección de La Primavera es que ahí está. Dicho de otra manera, de no ser por el decreto es muy probable que el bosque hoy fuera una tercera parte de lo que es, se hubieran urbanizado todos los costados y una buena parte del interior del polígono. Si protegido como está el bosque tiene una presión enorme, dejado en manos de la oferta y la demanda la desaparición habría sido segura. El problema es que proteger y cuidar un bosque de ese tamaño cuesta mucho dinero. Dinero que sólo puede salir de dos lados: de los impuestos que ya pagamos, lo cual significa quitarlo de una lado para llevarlo a otro, o haciendo un impuesto o contribución nueva y etiquetada. A botepronto, lo mejor es que el dinero de nuestros impuestos se use bien y de ahí salgan los siete millones de pesos extras que reclama el comité técnico del fideicomiso del bosque para asegurar la operación mínima de mantenimiento y vigilancia. Si no se los dan, no es porque no haya, es porque no hay voluntad política para hacerlo. A ningún político le importa el bosque más que el día del incendio y para tomarse la foto, pero de ahí en fuera no les reditúa. Si al gobernador, a los secretarios, a los alcaldes o a los diputados les importara mínimamente el bosque, el tema estaría resuelto desde hace años, pero evidentemente sus prioridades están en otro lado. Si por pura suerte lográramos que en el presupuesto 2011 se dieran las condiciones para ampliar los recursos, nada nos asegura que en el 2012, año de elecciones, no le den para atrás. La única forma de asegurarle recursos al bosque es que los habitantes de Guadalajara, principales beneficiarios de los servicios ambientales del bosque, paguemos de alguna manera su manutención. El gobernador González Márquez propuso, a un mes de arrancada su gestión, un cobro adicional en el recibo del agua para beneficio el bosque. La propuesta tuvo pésima recepción y no se logró ni siquiera discutirlo en el Congreso. La oportunidad se presenta nuevamente con el asunto, que habrá que discutir, de la tenencia o impuesto al uso de vehículos. Si los usuarios de los automóviles ensuciamos el aire, somos nosotros los que tenemos que pagar a quien lo limpia, es decir, al Bosque de La Primavera. En el nuevo esquema de tenencia debería existir un rubro etiquetado y parejo de 20 pesos por automóvil (o el equivalente a 2.5 litros de gasolina) con lo cual aseguramos 30 millones de pesos para la operación del organismo encargado de la protección. Los que ensuciamos tenemos que limpiar. Si además tenemos que meter en cintura a la clase política por el mal uso de nuestros impuestos, hay que hacerlo, pero ése es otro tema. Si queremos Bosque tenemos que cuidarlo, y eso cuesta. Lo demás, es demagogia. Temas Diego Petersen Farah En tres patadas Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones