Viernes, 10 de Octubre 2025
Jalisco | Por Diego Petersen Farah

En Tres Patadas

El juego de los expertos

Por: EL INFORMADOR

Es muy difícil saber cuándo la Universidad de Guadalajara habla como institución, cuándo como grupo político, cuándo son académicos de la UdeG y peor aún, cuándo académicos de la Universidad hablan por órdenes del Grupo Universidad, en función de los intereses políticos. Es, digamos, una mezcla extraña de niveles institucionales que se utiliza bastante seguido para generar ruidos y presiones.

La rueda de prensa de académicos universitarios el lunes, sobre la presa de El Zapotillo, no fue espontánea; tuvo todo el apoyo institucional y fue, literalmente un déjà vu. Los académicos no aportaron ningún dato relevante sobre la presa ni información novedosa alguna. Plantearon los mismos argumentos chauvisnistas en torno a la cuenca, esto es que si el agua debe ser para Guanajuato o para Jalisco, y repitieron los mismos datos sobre la contaminación del río que ya había reconocido y aportado la Comisión Estatal del Agua. Lo que no dijeron es que, cuando los mismo universitarios, pero con otros nombres, criticaron institucionalmente la Presa de Arcediano, su propuesta fue hacer una presa en el Río Verde. Años antes, cuando se rechazó la estrategia mal llamada “crédito japonés” su alegato, en apoyo a la bancada del PRD en el Congreso, fue que era mejor construir una presa en el Río Verde. Años antes participaron, junto con muchos otros actores sociales, empresarios, periodistas y partidos de oposición, en derrumbar la propuesta de construcción de una presa en el Río Verde. No hay pues consistencia en la propuesta; en lo que sí hay consistencia es en la estrategia política.

Hace seis años, en el sexenio de Ramírez Acuña, la Universidad se lanzó contra la Presa de Arcediano con toda la furia, al mismo tiempo que negociaba presupuesto para el Centro Cultural Universitario. Los argumentos eran débiles, no fueron los de fondo que años después terminaron enterrando la presa, pero sí eran beligerantes (el finado ex rector Carlos Briseño se atrevió a decir que meterían a la cárcel a quien pusiera un ladrillo en Arcediano).
Junto con el entendimiento y voluntad de colaboración entre el gobierno y la Universidad, llegaron 100 millones de pesos para el Centro Cultural. Salir con esa rueda de prensa de tan bajo nivel al mismo tiempo que negocian el presupuesto para la Biblioteca Pública es, por decir lo menos, burdo y poco elegante. El prepuesto para la biblioteca es urgente y prioritario, de eso no hay duda. Pero hay formas. Este jueguito de los expertos está muy quemado, quema a la Universidad y friega al Estado.

Por: diego Petersen Farah

Temas

Lee También

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones