Jalisco | Casi la mitad de los jóvenes entre 12 y 29 años en Jalisco vive todavía con su familia Larga vida a la juventud... en el hogar de los padres Casi la mitad de los jóvenes entre 12 y 29 años en Jalisco vive todavía con su familia de origen Por: EL INFORMADOR 2 de septiembre de 2013 - 02:56 hs Desde el año 2000 los jóvenes consideran que la falta de condiciones laborales son un obstáculo para lograr sus metas. ARCHIVO / GUADALAJARA, JALISCO (02/SEP/2013).- La transición hacia la adultez es hoy más extensa y fragmentada que en el pasado. “Es posible que los jóvenes se inserten en el mercado de trabajo, luego se retiren y vuelvan a estudiar, o vivan en pareja mientras continúan estudiando, sin haber aún ingresado al mercado de trabajo, abandonen y vuelvan recurrentemente a la casa de los padres”, explica el antropólogo social y profesor en el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), Gonzalo A. Saraví. En esta fragmentación inciden factores estructurales, asociados con la inestabilidad laboral y económica, pero también factores socioculturales. La prolongación de la juventud se explica también por el “crecimiento en los niveles educativos; los jóvenes pasan más años de su vida en la escuela. Hoy se extienden por más tiempo estilos de vida juveniles, postergando eventos asociados con la adultez y privilegiando proyectos personales de experimentación y acumulación de otros capitales”. En lo que se refiere al acceso a bienes económicos y materiales, desde el año 2000 los jóvenes consideran que no disponen de las mejores condiciones para lograr sus metas, de acuerdo con la Encuesta de la Juventud de ese año. En los últimos 10 años, las tasas de desempleo juvenil son generalmente mucho más altas que entre los adultos, por ejemplo, en México es poco más del doble. Además, hace una década, al menos un tercio de los jóvenes manifestaba, entre sus expectativas más importantes, la de tener una vivienda propia. No obstante, la realidad que atraviesan los jóvenes mexicanos no es exclusiva de México. En todo el mundo los jóvenes se ven afectados por las dificultades para alcanzar su autonomía y emancipación. Según un informe realizado en 2012 por la fundación Obra Social La Caixa, los españoles son los europeos que más tardan en emanciparse: siete de cada 10 jóvenes españoles de entre 20 y 29 años vive con sus padres, mientras que la edad media para abandonar el hogar familiar es de 29 años, en cambio, en países como Finlandia, un cuarto de la población juvenil vive con sus padres y la edad media de abandono del hogar se produce a los 23 años. ASÍ LO VIVEN LOS MILLENIALS En Estados Unidos, se les conoce también como la “Generación Y”, los “Echo Boomers”, “la Generación del Net” o simplemente como los “Millennials” (por haber nacido alrededor del cambio del milenio). Los jóvenes nacidos entre 1982 y 1999 integran esta generación. De acuerdo con los investigadores estadounidenses Neil Howe y William Strauss, los millennials se diferencian de otras generaciones por sus mejores niveles educativos, aspiran a trabajar en algo que los apasione, de lo contrario lo dejan fácilmente, son impacientes, egocéntricos y flexibles, están hiperconectados, utilizan las redes sociales todo el tiempo, se preocupan por su reputación digital, quieren cambiar el mundo y la forma de trabajar en él. Se consideran comprometidos con el cambio. Según un estudio de la cadena de televisión MTV enfocado hacia el ámbito laboral de esta generación en Estados Unidos, más de cinco de cada 10 millennials prefiere no tener empleo a estar en un trabajo que detesten; buscan la flexibilidad por encima de un atractivo salario; 8.9 de cada 10 piensa que es importante aprender constantemente en el trabajo y tres cuartas partes de esta generación coincide en que sus jefes pueden aprender mucho de ellos. A diferencia de sus padres, los jóvenes millenials no trabajan sólo para ganar dinero y conseguir un buen puesto, buscan dedicarse a aquello que los hace felices. Quieren esquemas flexibles de trabajo, ascensos rápidos y están en contra de las reglas tradicionales de oficina y jerarquías: 7.9 de cada 10 estima que deberían poder usar jeans para trabajar, mientras que ocho de cada 10 cree que se les debería permitir hacer sus propios horarios de oficina. Por otra parte, la Asociación Americana de Psicología señala que quienes integran esta generación son los que viven más estresados y el sector que más sufre de depresión y ansiedad debido a la preocupación por el desempleo y las relaciones personales. Muchos se dan el lujo de ser exigentes con sus trabajos, como consecuencia de la seguridad, dependencia y confianza que tienen en sus padres, quienes probablemente les darán ayuda financiera, según un estudio de Ameritrade, que señala que casi la mitad de los millenials recibe ayuda económica de sus padres después de la universidad. TESTIMONIOEl regreso al nido Lorena, de 26 años, se graduó hace un par de años de la carrera de Comercio Internacional del Tec de Monterrey campus Guadalajara. Recién egresada tomó la decisión de dejar su hogar para irse a vivir a Cancún, donde se desempeñó como gerente comercial de una empresa importadora de artículos para hotelería. Durante poco más de un año, estuvo compartiendo la renta con su novio, hasta hace siete meses que regresó a Guadalajara: “La vida en Cancún es difícil y cara, decidí regresar a Guadalajara con la ilusión de encontrar una mejor oportunidad de desarrollo profesional. Nunca pensé que la búsqueda sería tan difícil, en marzo empecé a trabajar como jefa de exportaciones en una empresa manufacturera de inyección de plástico, pero era muy pequeña y familiar, en realidad no había oportunidad de crecer”. Así pues, Lorena tomó la decisión de renunciar para concentrarse en buscar una mejor oportunidad que cumpliera sus expectativas: “Ahora divido mi tiempo entre entrevistas y llenar solicitudes de empleo, pero está muy difícil, hay muy pocas oportunidades y mal pagadas, por eso también estoy haciendo trámites para empezar la maestría, ni lo que inviertes en la carrera”. Si bien en casa no siente la presión de sus padres para que se independice de nuevo, Lorena deja ver lo mal que se siente: “A mi edad, y ya graduada, seguir en casa de mis papas es casi inconcebible, se supone que tendría que estar haciendo mi vida pero con estos sueldos está imposible”. Si tuviera la solvencia económica, no lo pensaría dos veces y se volvería a ir, asegura. “No debemos temerle a la independencia, es el primer paso hacia la vida adulta y muchas veces tomamos el camino más cómodo pero no el que nos enseña a madurar y a hacernos responsables de nuestra propia vida. Sí tienes la posibilidad hay que empezar a construir desde hoy”. El momento de partir A sus 29 años, Óscar se ha independizado de sus padres y lleva dos años compartiendo la renta de un departamento con un amigo: “Yo me quería salir de mi casa desde que tenía 25 años, pero no lo hice porque en ese momento renuncié a mi trabajo para poner una empresa especializada en el manejo integral de residuos, más que nada retrasé mi salida porque no tenía ingresos estables”. El egresado de Finanzas de la Universidad Panamericana considera que hay una edad en la que si no se deja la casa familiar, se corren muchos riesgos: “Seguir ahí puede afectar tu identidad personal, tu seguridad como adulto, incluso puedes empezar a tener problemas con tu familia con más frecuencia e intensidad”. Óscar reconoce que sus más cercanos amigos siguen viviendo en casa de sus padres. Pero de lo que sí está seguro es que él no regresará, a menos que tuviera alguna necesidad específica: “Soy más feliz, ahora tengo mi espacio, y no se trata de poder llegar más tarde o pasártela de fiesta, me gusta comprar mis propias cosas, hacer el súper, y no se me ha hecho tan complicada esta transición, es mejor valerse por uno mismo”. CLAVESFactores de la emancipación tardíaEstructural Transformación del mercado de trabajo. Precariedad del mercado laboral juvenil. Inestabilidad laboral: impide que los jóvenes planifiquen y construyan proyectos a futuro. Sociocultural Prolongación de la educación: contribuye a que los jóvenes retrasen su entrada al mercado de trabajo. Autonomía y empoderamiento de las mujeres: Este sector encuentra otros espacios de integración y realizacion más allá de la familia y la maternidad. Reformulación de las relaciones familiares: Espacios de autonomía, libertad e independencia de los hijos en el propio hogar de origen. Sigue: #debateinformador Participa en Twitter @informador ¿La falta de oportunidades de empleo obliga a los jóvenes a quedarse con los padres? Temas Municipios Jóvenes Familia Lee También Viernes de tormentas en Guadalajara; aparecerán a esta hora Horóscopos de HOY 9 de octubre | Los signos en el AMOR, según Nana Calistar Pronostican lluvia para Guadalajara este jueves 9 de octubre Así amanece Vallarta tras fuertes OLAS por "Priscilla" (FOTOS) Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones