Jalisco | En tres patadas por Diego Petersen Lo que mata es la velocidad En este país, ir a exceso de velocidad es una manifestación de hombría, es una más de las expresiones culturales del machismo nacional Por: EL INFORMADOR 12 de marzo de 2010 - 06:00 hs Decía el gallego, después de golpearse el cuerpo varias veces con una bala calibre 45: “no hay duda, no es la bala lo que mata, es la velocidad”. Algo similar podemos decir del tema del alcohol y el volante. Lo que provoca las muertes en accidentes automovilísticos es la velocidad. El alcohol está involucrado en los accidentes de varias maneras, básicamente en la pérdida de capacidad de reacción para evadir un obstáculo, para frenar, y para medir la velocidad. Manejar con alcohol aumenta la posibilidad de tener un accidente mortal. Pero independientemente del alcohol, la velocidad es un problema en sí mismo. Los accidentes mortales ocurren en las vías rápidas. Estas vías, en las que nos hemos gastado el presupuesto de obra pública de los últimos 10 años, en la mañana son enormes estacionamientos y en las noches pistas de alta velocidad. Tan importante es evitar que los jóvenes conduzcan con alcohol como que se controle la velocidad en las calles de la ciudad. El Ayuntamiento de Guadalajara comenzará programas concretos para evitar que los chavos se suban al auto con alcohol: aplicarán pruebas de alcoholímetro a la salida de los principales antros y bares, y harán un programa de taxis de precio fijo parea llevar y traer chavos de los centros de diversión. Estas son dos de las medidas que han dado resultado en otros lugares del mundo, no así el cierre tempranero, que lo que hace es lanzar a los chavos a las calles, que es donde suceden los accidentes. Para cerrar la pinza, lo que sigue es una programa de control de velocidad. En este país, ir a exceso de velocidad es una manifestación de hombría, es una más de las expresiones culturales del machismo nacional. Un auto a exceso de velocidad es una arma mortal; manejar rápido es tan irresponsable y peligroso como disparar un arma. Una arma en manos de un borracho es más peligrosa que en manos de un sobrio, pero el efecto es el mismo. La Secretaría de Vialidad, responsable de controlar la velocidad, es una de las instituciones de más atraso tecnológico. Es muy probable que sea intencional o al menos que no les corra ninguna prisa: a menor automatización mayor discrecionalidad, es decir mayor oportunidad de mordida. Si se automatiza el control de velocidad con cámaras que generen multas automáticas, como se hace en otros lugares del mundo, vamos a pensar dos veces antes de rebasar el límite. Si además esto se vincula a costos de seguros y refrendo de licencia, hasta el más macho se la va a pensar en exceder el límite de velocidad. Por lo pronto una recomendación: en la noche no conduzca por las vías rápidas, prefiera y recomiende a sus hijo las vías alternas. Puede tener un accidente, pero hay menos probabilidades de que sea mortal. Temas Diego Petersen Farah En tres patadas Lee También Sociales: André e Isabella reciben la Primera Comunión en familia KIVA Inversión inmobiliaria integral presenta Atriva, esencia viva Sociales: El Informador inicia una nueva etapa con la moderna imprenta "Doña Stella" Sociales: Domingo en los toros, concluye la primera parte de la Temporada Grande 2025 Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones