Jalisco | Hondureño habla de la ayuda que ha recibido en estos espacios ''Mientras más albergues, mejor'', dice migrante Lugares como FM4 ayudan a migrantes con ropa, comida y calzado; también hay otros en los que les brindan servicios médicos Por: EL INFORMADOR 24 de septiembre de 2013 - 15:04 hs Los albergues son un 'respiro' para migrantes, quienes padecen 'maldades' durante su viaje. ARCHIVO / GUADALAJARA, JALISCO (24/SEP/2013).- Resbaló de la vía del ferrocarril, conocido como "La Bestia", y la caída lo dejó con una herida detrás de la oreja y un hundimiento en la cabeza. Héctor es un transmigrante que salió desde Tegucigalpa, en Honduras, pretendía subir al tren en la ciudad de Irapuato para llegar hasta los Estados Unidos, pero el accidente no se lo permitió, de hecho permaneció 27 días hospitalizado en Guanajuato. "Ahorita siento como si me roncaran en el oído, porque me lo lastimé". La atención fue buena, cuenta Héctor, gracias a una persona que lo llevó a un hospital para que lo atendieran. Menciona que las personas en México sí lo ayudan; de hecho, celebra la existencia de espacios o albergues especiales para migrantes. En su arribo a Guadalajara se encontró con el lugar de FM4, "ahí me dieron ropa, almuerzo, comida, te dejan quedarte a dormir, y bañarte". Dice que le encantaría que hubiera más para que apoyaran a los "trampas" como él, que tiene viajando tres meses sobre el ferrocarril. Héctor acaba de salir del albergue, pedía dinero en los cruces de Avenida Arcos e Inglaterra, y un par de policías le pidió que se retirara, mientras se resguardaba bajo un árbol. Acepta que hay otras personas, entre ellos migrantes, indigentes, y mexicanos, quienes viajan en el tren y "hacen maldades". Menciona que provocan que los transmigrantes tengan mala imagen. "Uno le batalla con los polis". Por ello valora aún más el tiempo que pasa en los albergues. El trajín hacia el sueño americano Héctor viajó hace nueve años rumbo a Estados Unidos, pero llegó hasta Tijuana, ahí trabajó de chalán por mil 600 pesos a la quincena, apenas le alcanzaba para dar un poco de dinero a su esposa e hijo, que residen en Honduras. Eso fue hace mucho tiempo, ahora, las muestras del trajín, las carga en su cuerpo: el tabique nasal desviado, el dedo medio de la mano derecha amputado, y una rodilla inflamada por líquido; según Héctor, y los dichos del médico que lo revisó, es ácido úrico. "Voy al pasito, de pueblito en pueblito, más por la lluvia porque uno se resbala". Camina lento, renquea de su pierna izquierda y se dirige a la Avenida Mariano Otero, para tomar un camión que lo lleve a la Venta del Astillero en Zapopan, y de ahí llegar al municipio de Tequila. Uno más de sus destinos momentáneos como lo fue Guatemala, Chiapas, Veracruz o Tabasco, tras subir al tren. Narra una más de sus historias, esta peligrosa y que vivió en Jalisco: "Ayer en Las Juntas (colonia de Tlaquepaque), si no corro me hubieran golpeado, creen que uno tiene mucho dinero, pero no". "Yo me he encontrado con mucha gente mexicana en las vías, que va muy triste porque no tienen familia. Yo, como quiera, tengo a mi esposa, y a le veces hablo y me desanimo y me quiero regresar". A pesar de ello resiste el viaje. Quiere regresar a Tijuana, Baja California, para poder darle algo a su familia. Confiesa que se sintió mal al dejarlos, "pero quiero alcanzar algo mejor allá, en otro lado". EL INFORMADOR / SAÚL PRIETO Temas Municipios Migrantes Ayuda humanitaria Altruismo Lee También Viernes de tormentas en Guadalajara; aparecerán a esta hora Reconocen a Margarita Aranguren de Alfaro por una vida dedicada al servicio de los demás Entregan la cuarta edición del Premio a la Generosidad Jalisco Pronostican lluvia para Guadalajara este jueves 9 de octubre Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones