Viernes, 10 de Octubre 2025
Jalisco | Pese al compromiso de autoridades municipales, el problema persiste

Siguen las descargas de sangre en el rastro de Zapopan

Vecinos de las colonias aledañas se quejan por los malos olores

Por: EL INFORMADOR

Visible. Uno de los ductos provenientes del rastro, en donde se percibe el agua de desecho mezclada con sangre.  /

Visible. Uno de los ductos provenientes del rastro, en donde se percibe el agua de desecho mezclada con sangre. /

GUADALAJARA, JALISCO (02/MAY/2014).- Pasó el invierno, avanzó la primavera y el Ayuntamiento de Zapopan sigue sin cumplir. A pesar de haber asegurado desde agosto de 2013 que en diciembre terminarían de remodelar la planta de tratamiento del rastro municipal para dejar de descargar agua contaminante al Arroyo Seco, esta semana este medio constató que un ducto proveniente del rastro sigue arrojando residuos con sangre al Arroyo Seco, a cielo abierto.

El cauce donde el rastro realiza habitualmente sus descargas de agua supuestamente tratada luce con una capa de material oscuro, espeso y pestilente que, aunque parece petrificado, por debajo lleva agua tinta y densa.

El alcalde de Zapopan, Héctor Robles Peiro, ha declarado reiteradamente que la planta de tratamiento recibió una inversión cercana a los siete millones de pesos en mantenimiento que le permitirá mejorar su proceso y arrojar un agua transparente, incolora e inolora, lista para reutilización en limpieza de áreas exteriores del rastro; sin embargo, ya van casi cinco meses de retraso, con afectaciones al medio ambiente y a los vecinos.

Vecinos, afectados por años

El agua que actualmente se vierte al Arroyo Seco corre al aire libre por al menos tres colonias de Zapopan: Bosques del Centinela I, La Grana y El Vergel, cuyos habitantes reciben fuertes olores a sangre en descomposición y a animales, lo que afecta su calidad de vida.

“En las tardes y en temporada de calor, como ahorita, da la pestilencia muy fuerte y tenemos que cerrar las ventas”, comentó la señora Ana María Ríos, quien agrega que también reciben olores a químicos provenientes del parque industrial que tienen a un lado.

Por su parte, Lidu García, también vecina de la colonia, comenta que hace 10 años el rastro sólo expedía olores propios del ganado, pero de años acá los aromas a sangre se han incrementado.

“Si tiendes la ropa y no la quitas rápido, se impregna del olor y tienes que lavarla otra vez”, comenta. Además, ellas y otros vecinos anteriormente han referido padecer dolores de cabeza, náuseas y afecciones de garganta.

Desechos riesgosos


No sólo se trata de olores. De acuerdo con un estudio publicado por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), el agua residual de un rastro contiene sangre, excremento, contenido estomacal, grasa, plumas o pelo y huesos, y si no se trata debidamente, al verterse en cauces de agua resultan altamente contaminantes para suelo y agua.

De hecho, los restos de sangre en el agua vertida a cielo abierto implican una descomposición rápida por su exposición al Sol, que además genera gas metano que coadyuva al calentamiento global, genera malos olores, atrae moscas, cucarachas y fauna nociva como ratas que se convierten en transmisores de enfermedades para los seres humanos.

Además, al incorporarse a cuerpos de agua naturales los contamina. En este caso, el Arroyo Seco desemboca en el Río Santiago, uno de los más contaminados en Latinoamérica.

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