México | Entrevista con el gobernador de Baja California El Ejército debe seguir en las calles, afirma Osuna Millán Al menos hasta que los gobiernos civiles tengan control total sobre sus corporaciones policiacas y se haya erradicado la infiltración criminal Por: SUN 2 de enero de 2010 - 01:52 hs TIJUANA, BAJA CALIFORNIA.- La participación del Ejército en las tareas de seguridad pública debe mantenerse, al menos hasta que los gobiernos civiles tengan control total sobre sus corporaciones policiacas y se haya erradicado la infiltración criminal, afirmó el gobernador de Baja California, José Guadalupe Osuna Millán (PAN). Pese a los “bemoles” de la colaboración militar, como llamó a las quejas por presuntos abusos de los solados, “en Baja California me consta la limpieza de las corporaciones que ha realizado el Ejército y para mí va a continuar en 2010”. Aclaró que su apuesta por las Fuerzas Armadas se limita “hasta que las autoridades civiles tengamos de nueva cuenta los hilos en la mano” y las corporaciones policiacas que estaban coludidas con el narco estén limpias. Aclaró que la ola de asesinatos en diciembre en Tijuana tuvo su origen en una guerra entre bandas que se disputan el control del territorio, donde la mayoría de los fallecidos son narcomenudistas “importados” de otros estados como Sinaloa, Michoacán y Guerrero. Explicó de esta forma la escalada de violencia que en el último mes acumuló casi 120 homicidios y que reveló la presencia de cárteles “externos” que pagan “peaje” y “piso” a los Arellano Félix. Muchas de las “batallas” que ocurren aquí son planeadas desde otras partes del país, así que la solución no debe limitarse al Estado. Tiene que trascender territorios e incluir la participación de otros gobiernos desde donde se originan esos hechos. “Familia Michoacana” Se están peleando el mercado interno, ni siquiera las rutas de tráfico de drogas. Se están matando por ganar terreno, pero también son ajustes de cuentas por los “ganes” de droga o facturas por cobrar de los decomisos que hace el Gobierno, ya que “alguien tiene que pagar esas pérdidas”, dijo el mandatario. En entrevista, Osuna Millán reconoció que el último mes de 2009 fue particularmente violento, pero no tan grave como 2008, cuando el crimen organizado cobró en Baja California más de 860 vidas. En diciembre se detectó la presencia de la “Familia Michoacana” en esta frontera tras la detención de varios sujetos en posesión de 70 kilogramos de cristal procedente de esa Entidad. Las investigaciones de la Policía Estatal Preventiva (PEP) y del Ejército concluyeron que esa organización pagaba “peaje” y “piso” al cártel de los hermanos Arellano Félix. “Los detenidos nos informaron que ellos pagaban un derecho por entrar al Estado”, dijo. Temas Ejército Tijuana La Familia Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones