México | Problema de adicciones La dosis de ''felicidad'' atrapa más a mujeres Un tratamiento de desintoxicación cuesta en clínicas privadas alrededor de 135 mil pesos por 35 días Por: EL INFORMADOR 19 de junio de 2011 - 03:17 hs En el grupo de 18 a 26 años de edad hay mayor consumo de alcohol, drogas y cigarros. A. GARCÍA / CIUDAD DE MÉXICO (19/JUN/2011).- Cada viernes se gasta la dosis completa de “felicidad” que debería durarle toda la semana. Lo logra con dos cápsulas de alguna droga de diseño que generalmente entran a su cuerpo con un whisky y dos hielos, lo hace en compañía de sus amigos; en alguna fiesta, en un bar o en casa de cualquiera. Cada pastilla es una dosis de “felicidad” con un final inevitable; ataque de pánico o crisis de ansiedad el resto de la semana. Con dos pastillitas por ocasión Lorena logra reír de más, desbordar energía y bailar y bailar y bailar por seis horas seguidas. Su “dealer” (proveedor) es parte de la fiesta, un invitado más que trae consigo una bolsita ziploc llena de pastillas que reparte a cambio de 200 pesos y de pertenecer a un círculo de jóvenes citadinos con estudios de licenciatura, automóvil propio y dinero para enfiestar. El costo a pagar Laura Urrea, es director médico de la clínica Oceánica, donde un tratamiento contra las adicciones tiene un costo mínimo de 135 mil pesos por 35 días de desintoxicación, cuenta que dos tendencias se han observado en la clínica en los últimos años: el aumento de mujeres adictas y la aparición de drogas de diseño principalmente todo tipo de benzodiacepinas. Hasta Oceánica, han llegado alrededor de cinco mil jóvenes a desintoxicarse de algún tipo de adicción. A nivel del mar y con atención médica especializada han pasado por ésta clínica, considerada una de las más caras de México, lo mismo hombres que mujeres jóvenes, en todos se ha observado una presencia fuerte en el consumo de alcohol que generalmente combinan con otras drogas, los más jóvenes suelen consumir drogas de diseño. “En el grupo de 18 a 26 años hay un fuerte consumo de alcohol, nicotina y drogas de diseño, es una tendencia clara entre los pacientes. Los patrones de consumo cambian cuando se aumenta la edad, por ejemplo, nuestro grupo de 26 a 35 años tiene consecuencias graves por su consumo de alcohol y cocaína”. Asegura que el consumo de pastillas está altamente ligado con factores sociales. “Los pacientes refieren que comienzan por una necesidad de pertenencia a un grupo social que es severo con los procesos de aceptación. Casi siempre en fiestas donde al principio las drogas son gratis”. Aumenta la “meta” Para Lorena es ya una rutina, llegado el viernes la fiesta comienza por ahí de las 10 de la noche y se termina el sábado a las 15:00 o 16:00 horas, a sus 22 años tiene mucha energía, pero la aumenta desmesuradamente luego de consumir algún tipo de metanfetamina como cristal, éxtasis (love) o ice. Aunque la resaca le dura el resto de la semana con un síndrome conocido como rebote y que se refiere a cuadros de alta ansiedad o depresión a consecuencia del abuso de sustancias que alteran el sistema nervioso central. Lorena es sólo parte de un mundo donde las metanfetaminas han ganado terreno en el gusto de los jóvenes, sobre todo entre los que tienen mejor posición económica y estudios. Es una cifra aún no cuantificable, la última Encuesta Nacional de Adicciones señala que la marihuana se mantiene como la droga de preferencia, mientras que el consumo de cocaína se duplicó en los últimos años y las drogas de diseño muestran una tendencia importante de crecimiento en su utilización. Las metanfetaminas son drogas que pertenecen a un grupo de jóvenes entre 20 y 29 años y que son peligrosamente vistas como drogas de glamour, de recreación, de fiesta, altamente placenteras y que poseen una baja percepción del daño a pesar de que cada vez más llegan pacientes con abuso de estas sustancias a los centros para adictos. Ricardo Sánchez Huesca, director de Investigación de Centros de Integración Juvenil (CIJ) y experto en el tema, dice que las pastillas que los jóvenes consideran parte de la fiesta dañan las terminaciones celulares de las neuronas y afectan directamente al sistema nervioso central y periférico creando ansiedad, paranoia y agresividad. Asegura que existe una baja percepción del daño, lo que provoca que se vean como drogas de recreación y de acceso fácil para los jóvenes. De esto es testigo Diego, un joven de 28 años y con ocho de consumo grave de alcohol y drogas de diseño. Nunca creyó que la travesura de tomar pastillas en una fiesta como si se tratase de botana después le trajera depresiones severas al grado de tener que estar medicado para no sentirse con falta de energía. Diego comenzó a probar metanfetaminas en una de las tantas fiestas citadinas en donde la presencia de droga es igual a la del alcohol y las botanas. “Me invitaron a una fiesta en la que el anfitrión dio a sus invitados cena, alcohol y drogas en un acto de cordialidad. Esa noche la fiesta me duró casi 24 horas, a partir de ése reventón el consumo de pastillas se volvió mi modo de diversión”. Al igual que Lorena, Diego se encontraba en cada fiesta a la que iba con droga, a veces gratis y otras por las que tenía que pagar, eso sí, siempre con mucha facilidad para conseguir, “si no la venden los meseros de algún bar, algún amigo la lleva o mucha veces hay ‘dealer’ a la puerta” dice Diego. A Laura Urrea le consta. Cuenta que todos sus pacientes refieren en terapia que las sustancias ilegales están presentes en los mismos lugares donde se consiguen las drogas legales como el alcohol y la nicotina, “Nosotros tratamos a pacientes de alto nivel económico y lo que refieren es que no necesariamente consiguen la droga en narcotienditas o por encargo, pues comprarla es tan sencillo como comprar alcohol”. Tendencia hacia mujeres y niños Mario Arias es el director clínico de Oceánica y explica que desde 1993 que ellos iniciaron como clínica la tendencia ha sido clara: “Lo que podemos observar es un incremento del abuso de sustancias en mujeres, una edad de inicio muy temprana (entre los 12 y 13 años) y un mayor auge de drogas de diseño”. Reconoce que se trata de una realidad que se vive en una clínica que atiende a personas con ciertas características como buen nivel económico y estudios universitarios e incluso algunos con maestría y que no necesariamente es una tendencia nacional. Aunque las cifras son claras, a nivel nacional la tendencia es casi la misma para ricos y pobres, sólo difiere un poco en las sustancias de abuso. La quinta Encuesta Nacional de Adicciones 2008 reveló que en México en 2002 la edad de inicio se ubicaba a los 12 años. Cuatro años más tarde, en junio del 2006, el Consejo Nacional contra las Adicciones advertía que esta edad de inicio en el consumo de drogas había bajado drásticamente al pasar de los 12 a los 10 años de edad, para 2008 la tendencia seguía igual. Quizá la cifra que difiere un poco y no encaja con las tendencias de una clínica como Oceánica es la del consumo de drogas de diseño, pues a nivel nacional la cocaína mantiene una tendencia de aumento de 2.5%, los inhalables 0.7%, las metanfetaminas 0.5%, alucinógenos 0.4% y la heroína 0.2 por ciento. El DF es la entidad con mayor número de usuarios experimentales, pues al menos 15% de capitalinos, alrededor de un millón 300 mil, aceptaron haber consumido por lo menos una vez algún tipo de droga ilegal, según la Encuesta Nacional de Adicciones 2008. NUMERALIAConsumidores 28.9% se incrementó el consumo experimental de drogas, según encuesta de adicciones. 4.5 millones de personas, nuevo número de consumidores experimentales. 800 mil mujeres, cifra de consumidoras experimentales; 100 mil son adictas crónicas. 10 años edad de inicio en el consumo de drogas en 2006; en 2002 era a los 12 años. Fuente: Encuesta Nacional de Adicciones. Temas Salud Estados Adicciones Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones