Viernes, 10 de Octubre 2025
Suplementos | El templo de esta localidad data de 1780, un espacio lleno de magia y tradición

Bolaños

El templo de esta localidad data de 1780, un espacio lleno de magia y tradición

Por: EL INFORMADOR

Belleza. El templo de Bolaños guarda en sus muros parte de la historia de ese municipio.  /

Belleza. El templo de Bolaños guarda en sus muros parte de la historia de ese municipio. /

GUADALAJARA, JALISCO (09/MAR/2014).- A la vera oriente del río Bolaños y en la falda suroeste del cerro El Águila, se localiza una bella población colonial, que en sus inicios fue nombrada “Real de Bolaños”. Nicolás Valdés Huerta puso en tinta, “llamado así en honor a Toribio de Bolaños, español que al oficio de las armas unió el de descubridor y empresario de minas. El descubrió, en 1548, la veta a que pertenecen las minas de Tepec y de Bolaños. Como minero, residió en Tepec o Tepeque, como se decía”. De la Hacienda de Guadalupe bajamos al mirador de Bolaños, que nos enseñó sus  añejas y hermosas fincas al pie de un peñón, animadas por su río, cruzado por un puente colgante. Nos hospedamos en el Hotel Real Bolaños. El padre Valdés nos dice: “Nació Bolaños, en 1730, al saberse una sensacional noticia: se ha descubierto un nuevo campo minero junto a las antiguas minas de Tepeque, y cerca de las minas nuevas de Santa Rosa de Alburquerque. Había sido don José de Lomas, quien acertó en un buen filón de la veta, abriendo la mina El Socavón”.

Lo primero que contemplamos fue el Santuario, de encantadora fachada, con tres puertas arqueadas en su fachada principal, que obedecen a tres naves, la central más alta y con más decoro, con dos columnas jónicas por costado, sobre la cornisa, cuatro almenas y al centro, la ventana coral con un emplomado del Señor San José. Santo patrono, “Real de Minas del Señor San Joseph de Bolaños” dice el primer libro de gobierno de la parroquia (1754). Una ventana octagonal por costado, arriba, un niño sostiene con gracia un elaborado nicho con la Virgen de Guadalupe. Del lado izquierdo se adosó un bizarro campanario, de dos cuerpos, el primero de planta cuadrada y con un vano arqueado por cara, el segundo octagonal y con reloj, por remate un cono octagonal, con almenas piramidales en su desplante.

El Templo data de 1780 y fue apoyado por el minero Antonio de Vivanco
En la plaza, nos coqueteó un romántico callejón y para pronto lo recorrimos, al llegar a la calle de abajo, nos cautivó la finca Fabeiro, con cuatro amplias puertas de dos hojas en su primer nivel, las tres primeras abrían a la prestigiada tienda de Tomás Fabeiro y la cuarta a su morada, con recámaras en altos, que conducen a un balcón corrido, donde abren dos puertas, arriba, nueve gatos echan agua cuando las lluvias se hacen sentir.

Por 1925, el río se desbordó, inundando al poblado minero. En La Playita, vimos el panteón, que nos presumió de una espadaña vacía sobre su puerta, de dos cuerpos, el primero con dos vanos arqueados y el segundo más alto y con un sólo vano, animado por almenas piramidales, al fondo, un portal conformado por tres arcos toscanos.

LA RUTA

Para llegar

Para llegar a Bolaños tome la carretera México 23. Siguiendo el camino, encontrará el camino a Bolaños. El trayecto desde la Perla Tapatía es de aproximadamente 3 horas y media.

Suplemento Pasaporte

Temas

Lee También

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones