Suplementos | Un referente arquitectónico de Jerez, ideal para hacer una contemplación detallada El Santuario de la Soledad Un referente arquitectónico de Jerez, ideal para hacer una contemplación detallada de su estructura Por: EL INFORMADOR 25 de agosto de 2013 - 03:46 hs Marco. Un mirada detenida para encontrar los bellos detalles de una histórica construcción. ESPECIAL / GUADALAJARA, JALISCO (25/AGO/2013).- El emblema de los jerezanos es el hermoso Santuario, que luce frente al señorial Edificio de la Torre. En el barrio de San Miguel se fundó en 1648 una cofradía y hospital nombrada Nuestra Señora de la Concepción, acreditada por el obispo Juan Ruiz de Colmenero. Para 1682, la cofradía ya contaba con una pequeña capilla y en 1693, Pedro Carlos de Godoy edificó una capilla de mayores dimensiones, con planta arquitectónica en cruz griega y fue advocada a la Virgen del Rosario. Por 1700 se colocó la Virgen de la Soledad en el crucero sur. Luis Miguel Berumen nos platica: “La leyenda la arropa con níveos crespón y por ella se cuenta… en cierto día se presentaron en el barrio dos jóvenes conduciendo una caja sobre una mula, de tránsito por la villa y pidieron hospedaje en casa de un matrimonio… a la mañana siguiente los forasteros no se levantaban… encontraron que aquellos se habían marchado ya, pero dejaron la caja abandonada… encontraron con gran sorpresa al busto de la Santísima Virgen de la Soledad… Los naturales prontamente le mandaron arreglar el bastidor”. Al paso de un siglo, la capilla no fue suficiente para la creciente población y se optó por un templo mayor y, el 17 de abril de 1805 el padre Pedro Carrillo Dávila puso la primera piedra, siendo el maestro de obra José María Vázquez. El 4 de agosto se pidió al obispo de Guadalajara considerar a la Virgen de la Soledad como patrona, solicitud que fue aprobada. Para 1819 se terminó la cúpula y el 5 de febrero de 1824 se colocó a la patrona en su altar con peculiar ceremonia. En 1848 se concluyeron los altares de los cruceros, para 1860 se levantó la torre sur y en 1877 se acabaron los pórticos. Hasta 1885 se concluyó la torre norte. Del edificio cruzamos la calle del Santuario y empezamos a gozar de la exquisita obra del Santuario. Apreciamos el distinguido atrio, con elaboradas puertas, sobresaliendo la principal, columnas estriadas con capiteles corintios y labrados frisos, sostienen un arco tribulado, abrazado por una pirámide. Sobre la cornisa posa una elaborada barbicana en punta, rematada por una cruz de fierro, con dos espigadas almenas por costado. El atrio está salpicado por naranjos. La puerta principal del recinto es en arco de medio punto con clave saliente y labrada, dos columnas redondas por lado, con capiteles jónicos. Arriba de la cornisa, las columnas se repiten (pero con capiteles corintios), más otras dos y de menor diámetro, que enmarcan las ventanas coral, vertical, y por remate, un nicho con la Virgen patrona. Dos campanarios embellecen la portada, de planta cuadrada y de dos cuerpos, con dos vanos arcados por cara, con almenas en sus cornisamentos y cubiertos por altas cúpulas, soportadas por un gran número de columnillas, el derecho con reloj, de carátula redonda y debajo del primer cuerpo. Pasamos al interior, que es de una sola nave y su planta es en cruz latina con cúpula en su crucero y pinturas sobre sus pechinas. Miramos el bizarro órgano, el confesionario entremetido en un grueso muro, el octagonal púlpito y el elegante altar, con seis columnas corintias, entre ellas posa la querida Virgen de la Soledad. Las capillas lateras fueron dedicadas a la Virgen de Tepeyac y al Señor San José. En 1961 se efectuó la coronación de la venerada Virgen, el cardenal Garibi ofreció la solemne misa, el sacerdote Uriel Argüelles retiró la diadema y el obispo de Zacatecas la coronó. El tradicional novenario de la Virgen inicia el 7 de septiembre, con peregrinaciones, danzas, música de banda y cohetes, sin faltar las verbenas, y concluye el 15, para comenzar con las fiestas patrias; ese día se baja la imagen de su nicho, para ser venerada más de cerca y con mayor fervor, pues es el día de la madre de los jerezanos. Temas Pasaporte Veredas Lee También Un viaje por el tiempo en Cuitzeo, Michoacán Abrazo otoñal en la Riviera Nayarit Pasaporte: la vocación de contar el mundo Cuatro imperdibles para tu primera visita a Madrid Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones