Martes, 14 de Octubre 2025
Suplementos | Este Dodge Challenger Scat Pack nos habla al corazón

El conquistador

En la industria hay autos que nos hablan al corazón. Este Dodge Challenger Scat Pack es uno de ellos

Por: EL INFORMADOR

El reto de llegar al gusto de los consumidores fue conquistado desde hace mucho. EL INFORMADOR / C. Cerda

El reto de llegar al gusto de los consumidores fue conquistado desde hace mucho. EL INFORMADOR / C. Cerda

GUADALAJARA, JALISCO (28/MAY/2016).- En inglés Challenger significa retador. Pero el reto de llegar al gusto de los consumidores fue conquistado desde hace mucho, al menos en nuestro caso, más aún en esta versión Scat Pack del deportivo estadounidense.

Particularmente me hice fanático de los Dodge desde mi infancia, cuando mi tío político Antonio Arandas, en la entonces pequeña —y mucho más agradable— ciudad de Caruarú compró un Dart. Era grande, poderoso, espacioso, imponente como muy pocos autos lo eran en el Brasil de los años 70, dominado por coches chicos, casi siempre de origen europeo.

Mirarlo para mí era un placer solo superado al que sentía cuando podía subirme y andar de copiloto.

Hoy, el Challenger me sigue produciendo el mismo tipo de sensaciones que entonces, pero ahora tengo la fortuna extra de conducirlo y sentir la manera en la que obedece a los comandos que le doy a través del acelerador.

En México FCA decidió no poner a la venta el Challenger R/T, natural y directo competidor de los líderes del segmento: Mustang y Camaro. En su lugar está este Scat Pack, que es lo que antes fue el SRT8 y eroga nada menos que 485 caballos de fuerza. Además lo hace con el cofre “Shaker”, que nos permite ver cómo la inmensa toma de aire visible por un enorme agujero en el cofre justo delante de nuestras narices, vibra cuando pisamos el acelerador.

Cuando tienes ahí a 475 libras-pie de torque, esa vibración del motor hace lo mismo con el corazón de cualquiera que se emocione con un auto, pero de manera más superlativa.

Es que este coche es 100% emocional. Es como el amigo que tenemos que es buena gente, pero es grande, fuerte, va al gimnasio todos los días y sabemos que ganará en una pelea contra casi todos. Y también es el famoso “mecha corta”, que no aguanta provocaciones y no lleva ofensas a casa.

La provocación más fuerte que se puede hacer es sobre el pedal del acelerador. Si no lo tratamos con delicadeza el Challenger se volverá brusco. Saltará hacia delante casi con rabia. El piloto podría divertirse, pero su compañía, especialmente si es femenina, probablemente no lo haga y termine reclamando nuestra “falta de madurez”. A este Challenger, ya lo aprendimos, hay que tratarlo con cuidado y delicadeza.

Devorador

Si al arrancar la máquina manda toda su fuerza a las ruedas traseras de manera inmediata, una vez en carretera la historia se repite en los rebases. Denle 20 metros y el Challenger estará delante de casi todos. Incluso si es un Mustang o un Camaro, en sus versiones normales, claro, porque este Scat Pack está arriba de ellos, pero no de un GT 350 o un ZL1. Ante esos la respuesta de Dodge se llama Hellcat.

Es verdad que el auto es pesado. Y esto se siente principalmente en el volante. Las asistencias hidráulicas apenas son suficientes para que las maniobras no sean como hacer pesas. Pero en lugar de resolver ese “problema” con una dieta, Dodge lo hace con más músculos como lo haría cualquier macho alfa que sea digno de sí mismo.

Sí, dentro hay lujos. Los terminados son buenos, con plásticos acojinados cubriendo el tablero; pantalla con UConnect y sistema de navegación en el tablero; quemacocos; vidrios, espejos y cristales con accionamiento eléctrico; aire acondicionado y entradas auxiliar y USB, entre otras amenidades.

El Challenger es incluso generoso lo suficiente para permitir que dos adultos viajen en su asiento trasero con más comodidad que en la mayoría de los asientos en los aviones comerciales. De igual manera la cajuela ofrece espacio para mucho equipaje, 458 litros para ser exactos.

Pero todo esto es casi superfluo en un Challenger. Al menos lo es para mí. Por que en él veo lo que veía en el aquél Dart de los años 70: tamaño, poder, espacio, imponencia. Hoy que lo manejo recuerdo a mi tío y no puedo contener una lágrima al pensar que me encantaría regresarle el placer que me dio de niño y darle una vuelta en este magnífico auto estadounidense. El consuelo es pensar que de algún forma y desde algún lugar, él me ve, sabe lo que siento y disfruta estar a mi lado, como siempre estará.

FICHA TÉCNICA
Motor Frontal longitudinal
Cilindro V8; 6.2 litros
Turbocompresor No
Potencia 485 HP @ 6,100 RPM
Torque 475 Ib-tf @ 4,200 RPM
Tracción Trasera
Transmisión Automática de 6 velocidades (6+R)
SUSPENSIÓN
Delantera Independiente, de tipo McPherson, con resortes helicoidales
Trasera Independiente, con cinco brazos y con barra estabilizadora
FRENOS
Delanteros De discos ventilados, con ABS
Traseros De discos ventilados, con ABS
DIRECCIÓN

De piñón y cremallera, con asistencia eléctrica
DIMENSIONES (mm)
Largo 5,027
Ancho 1,922
Alto 1,460
Distancia entre ejes 1,951
CAPACIDAD
Peso 1,918 kg
Tanque 70 litros
Cajuela 475 litros

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