Suplementos | El Alfa Romeo 4C es único y el que aspire a uno debe estar muy consciente de esto Fábrica de emociones El Alfa Romeo 4C es único y el que aspire a uno debe estar muy consciente de esto. Y ser un gran piloto Por: EL INFORMADOR 25 de julio de 2015 - 05:30 hs Gran presencia. Este auto roba miradas y suspiros a su pado por las calles. Es casi imposible no verlo, gracias a su silueta única. EL INFORMADOR / S. Oliveira GUADALAJARA, JALISCO (25/JUL/2015).- Ninguna otra marca pudo haber producido un coche como el 4C, más que Alfa Romeo. Porque si hay un auto con “alma”, con voluntad propia, que no está hecho para consentirte sino para exigir —y mucho— antes de darte algo, es este. Y nos encanta. El 4C enamora antes mismo de verlo en vivo. Fotogénico como pocos, nos deja intrigado con tantas formas, curvas y ángulos en su carrocería. La más marcada de ellas es la toma de aire lateral, que deja que el músculo que sale de las salpicaderas delanteras se metan en ellas y la tragan formando un hombro sólido, fuerte, abultado. Pero claro, no hay que olvidar el enorme y hermoso scudetto característico de la marca, que domina el frente de este deportivo bajito, atrevido, elegante. Tampoco el hecho de que el motor, ubicado detrás del habitáculo y adelante del eje trasero, es visible desde el cristal posterior, como en los Ferrari. Y no es una coincidencia. Aún aturdidos por su belleza, nos metemos en el auto y comenzamos a darnos cuenta de los sacrificios que nos pide. Entrar es el primero. Hay que abrir mucho las piernas para brincar el alto borde que separa el interior del exterior. Luego, estaremos sentados a poco más de 20 centímetros arriba del piso, lo que hace que andar detrás de un sedán sea como estar atrás de un autobús y estar detrás de un autobús parezca que estamos frente a la muralla china. A nuestro alrededor hay muy pocos lujos. No hay alfombra, por ejemplo, sólo vemos la fibra de carbono sobre el cual está construido. Los asientos son relativamente cómodos para un deportivo. Vaya, más cómodos que los de un Focus ST, por ejemplo. Hay muy buen espacio para dos personas, incluso las más altas. Hay estéreo, de calidad apenas aceptable; aire acondicionado manual y vidrios eléctricos. Es todo. En la minúscula consola central hay un portavasos relativamente grande entre los dos respaldos y otro muy chiquito justo adelante. Entre los asientos un pequeño compartimiento cerrado se suma a estos y es todo lo que hay para vaciar los bolsos. No hay guantera, ni siquiera. Mucho menos revisteros en las puertas. La idea es ahorrar peso. Más sacrificios. Y la recompensaAl final de la consola, junto a los pedales, hay cuatro botones para controlar la caja de cambios automática de seis velocidades y doble embrague. “N” para cuando está detenido. Como no hay “P” (Parking), siempre hay que accionar el freno de estacionamiento de palanca y la pequeña pantalla delante del conductor, nos recuerda esto. “R” va, claro, para reversa y “1” para adelante. Otro botón nos permite elegir entre el manejo manual o automático. Para el primero hay palancas detrás del volante. La respuesta de la caja es muy rápida, más hacia arriba que hacia abajo. Y cuando nos damos cuenta de esto es que ya habremos girado la llave (sí, no hay botón de arranque) y escuchado el épico sonido que viene justo detrás de nuestros oídos, directo del motor de 4 cilindros, turbo, con 1.75 litros y 237 caballos de fuerza. Intentamos girar el volante y nos damos cuenta de otra característica única del 4C: la dirección no tiene ningún tipo de asistencia, ni eléctrica ni hidráulica. Las maniobras exigen esfuerzo, mucho esfuerzo. Ya en movimiento, percibimos la rigidez de la suspensión que en nuestras imperfectas calles implica ir de brinco en brinco. El Alfa 4C no es un auto para todos los días. Ocho horas al volante de este y nuestra espaldo cobró muy duro la factura. Pero en las curvas de una carretera recibimos todo el amor a cambio. Ágil como pocos, estable como los grandes, capaz de acelerar mucho más de lo que su potencia nos hace pensar posible, el 4C encuentra ahí su ambiente, el lugar donde está a sus anchas. Aún así, no es gratis. La dirección tan directa exige correcciones constantes y más si corremos en una recta a más de 200 km/h. El 4C es un toro bravo, el macho alfa (sin doble sentido) que necesita ser domado, contenido. No cualquier piloto lo puede hacer, pese a las asistencias electrónicas que sí tiene. Para algunos otra recompensa será el estatus inmediato de celebridad. Megan Fox desnuda en las calles probablemente llamaría la mitad de la atención de este italiano a su paso. Las cabezas se voltean para verlo; dedos apuntan hacia él; manos apuradas sacan sus celulares del bolsillo o por la ventana de otros autos para una foto. Admiración, deseo y envidia son fácilmente percibidas. El hombre del deportivo estadounidense negro acelera en señal de desafío. La muchacha bonita se imagina en él y abre su mejor sonrisa. Para otros, toda esa atención puede ser excesiva. Sí, el Alfa Romeo 4C no es un auto para cualquiera. No sólo porque su precio estimado en México será de 1.3 millones de pesos, sino por la cantidad de sacrificios impuestos para andar en él y la absoluta necesidad de ser un muy buen piloto para sacarle provecho. Pero si así es el amor, exige lucha y determinación. Y la pasión despertada por este pequeño Alfa nos hace encontrar las ganas para hacerlo. FICHA TÉCNICA Motor Central posterior transversal Cilindros L4; 1.75 litros Turbocompresor Sí Potencia 237 HP @ 6 mil rpm Torque 350 newton-metro @ 2 mil 200- 4 mil 250 rpm Tracción Trasera Transmisión Automática de seis velocidades (6+R) SUSPENSIÓNDelantera Independiente, de paralelogramo, deformable, con resortes helicoidales y barra estabilizadora Trasera Independiente, de tipo McPherson, con resortes helicoidales y barra estabilizadora FRENOSDelanteros De discos ventilados, con ABS Traseros De discos ventilados, con ABS DIRECCIÓNDe piñón y cremallera DIMENSIONES en milímetros Largo 3 mil 989 Ancho mil 864 Alto mil 183 Distancia entre ejes 2 mil 380 CAPACIDADPeso 995 kilogramos Tanque 40 litros Cajuela 110 litros Temas Autos Lee También Fabricantes y distribuidores de autos se pelean; pierde el consumidor Para la familia o los ejecutivos Pasos para tramitar permiso de instalar vidrios polarizados en tu coche Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones