GUADALAJARA, JALISCO (19/AGO/2017).- Chevrolet se atrevió a darle un giro de 360 grados a uno de sus icónicos nombres en la historia. Hablamos del Cavalier, que regresa al catálogo de la marca en México, pero contrario a lo que conocíamos en los ochentas y noventas, se olvida del motor de seis cilindros, para colocarse en el polo opuesto, con una apuesta más lejana al deportivismo.El diseño es propio de la influencia actual de la armadora, con una doble parrilla, siendo la superior más fina que la inferior, aunque ambas con acentos cromados en el marco; el cofre es generoso, y en él se coloca una especie de protuberancia con relieve en forma de “U”, que otorga mayor volumen y presencia; Los faros se van ensanchando hacia su cara externa, y en la versión tope contara con iluminación Led. Los flancos tienen líneas suaves, las cuales apenas se imprimen a la altura de las manijas y cerca del borde inferior. Para finalizar, la parte trasera tiene una breve puerta cajuela, con un discreto alerón, acompañado de calaveras en tono rojo y una voluptuosa fascia trasera.Al interior predominará un ambiente prolijo, con un tablero en acabado semi-mate, para impedir el reflejo del Sol, aunque en será constituido en su mayoría por plásticos rígidos, al igual que la consola central y paneles laterales. No obstantes, el sedán tendrá algunos “vivos” tipo aluminio, así como adornos en acabado “Piano Black” e insertos de piel (Premier), que se extenderán a las vistas laterales, aunque no al volante, pues será de uretano.A nivel equipo, el nuevo Chevrolet Cavalier tendrá una pantalla a color de 3.5 pulgadas en el panel de instrumentos. Así como controles de audio y llamadas en el volante. La variante de mayor equipo añadirá el sistema de entretenimiento MyLink, con una pantalla central táctil de 7 pulgadas; entrada USB/auxiliar y un sistema de audio con cinco altavoces, además de un woofer.El tren motor tendrá una sola configuración en las dos versiones que se comercializarán en México. Se trata de un bloque de cuatro cilindros en línea de 1.5 litros de desplazamiento de aspiración natural. Dicho propulsor erogará 107 caballos de fuerza y 104 libras pie de par, además de que siempre irá acoplada a una caja de accionamiento automático de seis velocidades.LT será la versión de entrada para este sedán compacto, la cual contará únicamente con dos bolsas de aire; el costo será de 283 mil 900 pesos. Mientras, la variante tope se nombrará Premier, tendrá cuatro bolsas de aire y frenos de disco en las cuatro ruedas, entre otros elementos en materia de seguridad, y se cotizará en los 311 mil 900 pesos mexicanos.Diametralmente opuestoLejos de lo que el nombre sugiere, este coche no guarda ningún parecido con aquel que conocimos en décadas pasadas; solo la nomenclatura queda en este vehículo de origen chino.El diseño nos parece bien logrado, aunque no resulta novedoso ni propositivo, pero comulga bien con lo que la marca hace a últimas fechas con su portafolio, por lo que la identidad queda más que definida en este compacto.El interior se construye de plásticos rígidos en casi todas las superficies, lo que nos puede hacer pensar en ruidos internos a futuro. En la versión probada había insertos de piel, que mejoran la vista interior, aunque las superficies son perfectibles.Como es de suponerse, la potencia resulta apenas suficiente, aunque se tiene un buen confort y una estabilidad inesperada. Sí, es verdad que llegar a altas velocidades requiere de tiempo (mucho), pero no hay sensación de inseguridad; además, pese a tener un eje rígido en la parte posterior se pueden lograr buenas curvas.La marca afirma que el coche tiene un enfoque hacia la comodidad y la economía en combustible, y es precisamente por eso que sentimos que nos queda a deber. Porque el Cavalier de antaño era más ágil, y al menos sugería un poco de deportividad. Así que quien espere el vehículo de las décadas anteriores podría no quedar del todo satisfecho, aunque conocería una cara totalmente diferente en este nuevo producto.César Cerda/ Huatulco, Oaxaca