Suplementos | Un recorrido por la ciudad modelo que incorpora lo artístico en su paisaje urbano Medellín y sus boteros Un recorrido por la ciudad modelo que incorpora lo artístico en su paisaje urbano Por: EL INFORMADOR 13 de octubre de 2013 - 01:16 hs Las bastedades de Botero impúdicamente reposan en un parque de la ciudad de Medellín, en Colombia. / GUADALAJARA, JALISCO (13/OCT/2013).- En Colombia los obesos son esculturas y pinturas; y no las gentes como desgraciadamente esta sucediendo en nuestro país. Más de cuatrocientas obras “terriblemente voluminosas” se encuentran en Colombia, y en el mundo entero, salidas de los talleres de Fernando Botero, artista nacido en Medellín de reconocida fama mundial. ¿Te gustan o no te gustan? Eso depende de quien las observa. ¿Te agradan o te desagradan? La misma respuesta: es totalmente subjetivo. Sus pinturas y esculturas han estado exhibiendo sus bastedades con ingenuidad, ¿o con malicia?, en los lugares (artísticamente hablando) más llamativos del planeta. El éxito que ha tenido ha sido tal, que con maestría y desenfado ha podido hacer gala de sus “arrebatos carnales” (Martín Moreno) en los parques de Medellín. Veintitrés de sus colosales obras literalmente atiborran el parque que está frente Museo de Antioquia (así sin acento), amén de las que se exhiben en el interior. Las principales avenidas de las más célebres ciudades del mundo han sido anfitrionas de sus volúmenes descomunales: los Campos Elíseos en París, la Gran Avenida en Nueva York, el Paseo Recoletos en Madrid, la Plaza del Comercio en Lisboa, la Plaza de la Señoría en Florencia, el espacio frente a Bellas Artes en México, y hasta las mismas Pirámides en Egipto han exhibido sus voluminosas bastedades. Bueno, sí, pero… ¿Por qué los pinta gordos? “Engordo a mis personajes para darles sensualidad. No estoy particularmente interesado en los gordos por los gordos”, declara Fernando Botero. “Mis figuras —explica— no son realmente gordos; son una apuesta para expresar la sensualidad de las formas, explorando volúmenes y otorgando monumentalidad a cada personaje. No, de ninguna manera son gordos: son voluminosos, eso sí”, declara pausadamente en una entrevista en su ciudad natal. “Con los tonos claros al centro y oscuros en los bordes y el juego de las proporciones hago el experimento de perturbar las leyes ortodoxas de la perspectiva”. La huella que Botero ha dejado —habrá que decirlo— es incuestionable, guste o disguste a sus críticos. “Sería bueno comprendernos más… y juzgarnos menos” decía Santiago Genovés. La Villa de Medellín —un poco aparte de “gordencias” y “voluminosidades”— es una bella ciudad educada y ordenada, asentada en las orillas del Río Medellín, delicadamente canalizado y limpio, que cruza por toda la Villa (que no ciudad) bajo pensados puentes. Dos cerros: el Nutibarra y el Volantín, se levantan cual joyas verdes en medio de la ciudad y sus modernísimos y elegantes edificios —casi todos de ladrillo rojo aparente que parecieran objetos de artesanía— formando un envidiable paisaje citadino por demás sui géneris. Este año, Medellín se hizo acreedora a ganar el “Premio Verde VR de Diseño Urbano”, otorgado por la Universidad de Harvard. Otro premio significativo ha sido el que —junto con San Francisco— le fue dado por su ejemplar sistema de transporte colectivo. Francamente es impresionante que al viajar en el metro, con sólo transbordar en determinada estación se puede montar sin costo extra en un elegante carro del Metrocable (teleférico) que remonta hasta las partes más altas de la quebrada geografía de la ciudad, logrando así la comunicación con 112 rutas de buses que comunican a todo el Valle de Aburrá. Igualmente obtuvo la mención como “La Ciudad Más Innovadora del Mundo” (sobre Nueva York, Sao Paulo y Tel Aviv) debido a la solución que ha dado a sus necesidades principales: 1.- Acceso a la movilidad de los residentes. 2.- Reducción a la emisión de gases. 3.- Mejoramiento de la seguridad. 4.- Aumento de ciclistas y peatones en la diaria circulación. Medellín es pues, un destino turístico que hay que conocer (y estudiar) para aprender. deviajesyaventuras@informador.com.mx Temas Artes Plásticas Colombia Pasaporte Lee También Jóvenes universitarios mostrarán su talento en el Encuentro de las Artes Zapopan 2025 Exploran la representación femenina en la Colección Grodman Canirac busca impulsar industria restaurantera de Jalisco ¿Dónde ver Argentina vs Colombia: semifinal del Mundial Sub-20? Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones