Suplementos | Veredas Placeres en Playa Costa Azul El disfrute de este destino va de la mano de la belleza de sus paisajes Por: EL INFORMADOR 2 de febrero de 2013 - 20:02 hs GUADALAJARA, JALISCO (03/FEB/2013).- San José del Cabo se pavonea de una hermosa playa, que por el intenso azul de su mar, fue llamada Costa Azul. Mi madre tenía dos ilusiones en cierto tiempo: una, conocer Los Cabos y otra, festejar su cumpleaños en compañía de sus hijos. Fue planeando el viaje con gozo y se llegó el esperado día en que volamos para Los Cabos y en cuestión de una charla y una bebida ya estábamos mirando la fabulosa punta de la península desde los aires. En la pista apreciamos las crestas de los cerros: El Saltito y Blanco, y el atractivo Picacho San Lorenzo, con vistosas paredes verticales, altas y de grandes proporciones. El aeropuerto, con aires vanguardistas, panorámico, con vista a sus montañas, unas lonas curveaban asimétricas, para cubrir el Sol de los vidrios que sirven de techumbre. Rentamos una camioneta y al salir del aeropuerto vimos un comercio que decía: “Las Veredas Minisuper”, pues nos encontrábamos en el poblado Las Veredas, me recordó cierta columna. Nos dirigimos a San José, rumbo sur, unas amplias avenidas nos fueron llevando a la zona hotelera, llegamos a un agradable hotel, denominado, Posada Real Los Cabos, donde nos dieron la bienvenida, nos pusieron una pulsera para identificarnos como huéspedes y nos condujeron a nuestras habitaciones. La planta arquitectónica del bonito y acogedor hotel es una C, el centro lo ocupa la recepción, el piano bar y el restaurante, y en los extremos, de tres niveles (nivel grato), están los cuartos, que se asoman a ambos costados, a través de sus terrazas, que la mayoría ven al mar, y todas ven a los peculiares jardines, donde el pasto bordea áridas arenas, embellecidas por diversos cactus. El techo es a dos aguas, detalle bizarro. De la finca continua una atractiva explanada, sombreada por palmeras, con mesas redondas y sillas, al centro se localiza una buena palapa con un abrevadero, la alberca se adentra al referido espacio con una barra y bancos fijos, donde se saborean exóticas bebidas. Una malla atraviesa la alberca para jugar voleibol, camastros y mesita entorno a la alberca, a un costado hay unas regaderas para quitarse la arena y el agua salada. Enseguida de la explanada, se encuentra la suave y fina arena de la sensacional playa Costa Azul, con palapas, camastros y mesitas, palapas que miran el vibrante oleaje del Mar de Cortés. La playa está delimitada por las puntas: Palmilla y Gorda, que abrazan la preciosa bahía San José del Cabo. Llenos de alegría fuimos a la referida explanada, a brindar por encontrarnos en aquel paradisiaco lugar, debajo de unas palmeras, ante una playa encantadora y un agradable clima. Luego fuimos a caminar por la fantástica playa, dirigimos nuestro andar con dirección suroeste, apreciamos los hoteles: Temptation y Playa del Sol, y al fondo punta Palmilla, en sentido opuesto, miramos otros hoteles, entre ellos, el Crowne Plaza, con su faro. Sobre el oleaje, pelicanos, gaviotas y alcatraces, formaban con gracia pentagramas, que cantaban a la vida. Fuimos cautivados por el estero San José del Cabo, salpicado por jacanas, pardelas y avocetas, entre bonitos parajes, compuestos de tules, mangles y palmeras, y en la lejanía, montes, en ciertos puntos se dejaban ver algunas fincas. Nos sentamos a contemplar una riqueza de paisajes: el estero por un lado y al otro, el mar, dos masas con encanto propio. Después de nuestra fabulosa contemplación, regresamos a nuestra posada, y ocupamos unos camastros de una palapa, para mirar el sensacional horizonte, de arena blanca, y de animado oleaje. El hechizante mar nos brindo un goce visual y luego nos acarició con su fresca agua azul. Baegert escribió: “El transporte a California se lleva a cabo en 250 horas de camino por tierra a lomo de mula, o sea desde la ciudad de México hasta Matanchel sobre el litoral del Mar de California. Allí se embarcaba todo y se llevaba a 300 horas por mar hasta Loreto”. Temas Pasaporte Veredas Lee También Zacatecas y La Antigua: Viaje a dos joyas históricas de México El arte de saborear Nayarit Un viaje por el tiempo en Cuitzeo, Michoacán Abrazo otoñal en la Riviera Nayarit Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones