Viernes, 10 de Octubre 2025
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Recomiendan desarrollar habilidades de convivencia social

Señalan que no sabemos cómo confiar en un ambiente donde todo apunta a la desconfianza

Por: NTX

Aseguran que podemos aceptar, y es por eso que es difícil generar entornos, al menor de convivencia solidaria. EL INFORMADOR / ARCHIVO

Aseguran que podemos aceptar, y es por eso que es difícil generar entornos, al menor de convivencia solidaria. EL INFORMADOR / ARCHIVO

CIUDAD DE MÉXICO (30/ENE/2016).- En la sociedad de deben desarrollar habilidades de convivencia, pues "no sabemos cómo hablar de igual a igual ni cómo confiar en un ambiente donde todo apunta a la desconfianza", señaló Nelia Tello, académica de la UNAM.
 
La investigadora de la Escuela Nacional de Trabajo Social (ENTS) de la esta casa de estudios se refirió a la violencia escolar como un problema que atañe a profesores, padres de familia y autoridades.
 
Consideró que la única manera de enfrentarlo es asumir que la responsabilidad es de todos. En la sociedad no se han desarrollado habilidades de convivencia; "no sabemos cómo hablar de igual a igual ni cómo confiar en un ambiente donde todo apunta a la desconfianza", expuso.
 
"No sabemos cómo aceptar y, por lo tanto, es difícil generar entornos, al menos de convivencia solidaria, donde no se trate de estar rodeado de mucha gente sino de conectarse con el otro y crear una comunidad con características diferentes", señaló.
 
Con motivo del Día Escolar de la No Violencia y la Paz, que se conmemora hoy, la universitaria consideró en un comunicado que se debe mostrar a los niños y jóvenes cómo manejar los riesgos. Por ejemplo, dijo, "no se puede evitar la existencia de drogas, pero sí enseñar a decirles no".
 
La también coordinadora del Seminario Universitario Interdisciplinario sobre Violencia Escolar destacó que la tolerancia a esas actitudes es uno de los problemas más graves que enfrentamos como sociedad.
 
Este fenómeno no sólo implica el bullying; consiste en una relación psicosocial individual que se debe atender porque puede tener condiciones graves. indicó. Además, ejemplificó, "no podemos señalar a los niños involucrados como responsables de la violencia escolar".
 
En realidad, esos actos son reflejo de lo que pasa en la colectividad, y no es diferente. Se presenta una violencia que es reconocida, como gritos y pleitos, pero también hay otra, no reconocida y cotidiana: el miedo, la desigualdad y la impunidad.
 
"Tenemos mucho por hacer: dejar de negar la existencia de los problemas, aceptarlos y atenderlos; permitir que los trabajadores sociales hagan su labor en los centros educativos y abrir horizontes esperanzadores", indicó.
 
Nelia Tello consideró que la violencia se produce porque existen condiciones, y las escuelas aparentemente se han convertido en espacios que las crean. Ese fenómeno no sólo se relaciona con un ambiente adverso o con las drogas, sino con la desconfianza, exclusión y rechazo.
 
La académica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) dio a conocer algunos resultados de la investigación que llevó a cabo en secundarias de la delegación Iztapalapa. Las edades de los alumnos van de 11 a 17 años de edad; 53 por ciento son mujeres y 47 por ciento varones.
 
La muestra de mil 600 estudiantes de segundo y tercer grados arrojó que en todas las escuelas hay un grupo, de alrededor de 17 por ciento, que sufre ese otro tipo de violencia que es la exclusión, aunque no se le denomine como tal.
 
Se trata de chicos vulnerables por ser diferentes por su físico, por ser "la más bonita" o "la más fea", por carecer de dinero, capacidad de aprendizaje o de relacionarse con los otros, o bien, por tener problemas de adicciones y, en el caso de las jóvenes, por estar embarazadas.
 
Tello explicó que, además, con frecuencia 35 por ciento se siente presionado por sus amigos para hacer algo que no quiere.
 
Otro grupo, más o menos similar, no puede decir lo que quiere cuando está con sus amigos; unos más dicen tener confianza en su mamá, aunque ella no sepa que fuma, que se alcoholiza o que tiene novio o novia.
 
Este es un fenómeno que antes no se reconocía. Hoy, 78 por ciento de los estudiantes considera que sí hay violencia en sus escuelas; no obstante, todavía existe un porcentaje que no la vislumbra.
 
Casi 40 por ciento de los alumnos prefiere estar en su casa -pero sin sus padres y "conectados" que en la escuela. Además, 16 por ciento, piensa abandonar las aulas, "y esa es la violencia más grave, porque una vez que dejan de estar institucionalizados, desaparecen sus oportunidades", aseguró.

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