Suplementos | Visitar el museo de BMW es maravilloso, pero esa experiencia fue más allá Saboreando la historia Visitar el museo de BMW es maravilloso, pero esa experiencia fue más allá Por: EL INFORMADOR 26 de septiembre de 2015 - 05:53 hs ESPECIAL. BMW 507 1959. ESPECIAL / BMW GUADALAJARA, JALISCO (26/SEP/2015).- En 2016, la marca bávara BMW cumplirá 100 años y conocer un pedazo de esa historia genera obvio interés. Una de las mejores formas es visitando su museo en Múnich, pero conducir autos históricos de la marca como pudimos hacerlo es indescriptible. Inaugurado en 2007, el museo de BMW es una visita obligatoria para cualquier amante de los automóviles que esté cerca o pueda ir a Baviera. Puede verse de forma permanente a sus inicios como fabricante de motores de aviones y luego de motocicletas para sólo entonces llegar a los automóviles que la hicieron globalmente famosa y admirada. Pero a partir de ahí, los autos exhibidos cambian para que el visitante siempre encuentre un motivo para volver. En este septiembre el museo se encuentra celebrando los 40 años de la Serie 3 con un ejemplar de cada una de las generaciones que ha tenido su auto mejor vendido. Es un deleite para los ojos. También hay una exhibición especial de MINI, con autos que fueron usados en cine, conceptos como el espectacular Rocketman, videos y experiencias audiovisuales que estimulan a los sentidos. Por supuesto que también se encuentran áreas que muestran la participación de BMW en el automovilismo deportivo, como el auto en el que Nelson Piquet conquistó el campeonato mundial de Fórmula 1 en 1981, además de motores y coches que compitieron en otras categorías como, por supuesto, la alemana DTM. Aquí y allá encontramos ejemplares que nos despiertan la memoria o la pasión directamente, como pueden ser un 635 CLS o el aún más famoso y taquillero, el sensual roadster 507, que tiene hasta una lancha de madera inspirada en él exhibiéndose a su lado. Es casi imposible verlo y no querer manejarlo. Y ahí, fue donde nos “sacamos la lotería”. Ya eran dignos En general manejar un auto antiguo es sentir la inmensa diferencia entre el pasado y el presente. Pero con BMW pudimos sentir que incluso autos antiguos como el espectacular 507, ya mostraban la solidez, aplomo y buen manejo que hasta hoy son sus características principales. Claro que el salto tecnológico es obvio. En el hermoso 507 rojo que condujimos no hay ningún sistema electrónico, naturalmente. Vaya, ni siquiera había cinturones de seguridad en ese modelo de 1959, que sí tenía un radio ya con FM marca Becker, modelo México. Estar en un 507, del que sólo fueron fabricados 253 modelos en toda la historia, es un privilegio de pocos y una inmensa responsabilidad. Tomar el volante delgado y blanco, como el de los VW Sedán de los años 60, pisar el duro pedal del embrague y encenderlo primero girando la llave, luego presionando un botón, nos transporta de alguna manera al pasado. Aceleramos y el motor V8 de 3.2 litros con 150 caballos de fuerza y el sonido es sublime. La caja manual de cuatro velocidades es lo que más nos recuerda que se trata de un auto producido hace 56 años. Es imprecisa y la tercera velocidad está muy lejos hacia la derecha, lo que puede ser un excelente pretexto para tocar “sin querer” la pierna de alguna probable bella acompañante. Conducirlo en Múnich nos produjo gran tensión. Es que se trata de un auto cuyo póliza de segura en la guantera nos mostraba que estaba protegido por 1.5 millones de euros, algo así como 30 millones de pesos. Sin embargo, su verdadero valor de mercado ya es de dos millones de euros. Nadie quiere producir un rasguño es un auto como este. El pequeño GPS Garmin puesto en el parabrisas nos indicó entrar a una Autobhan, una de las famosas e impecables carreteras alemanas que en ciertos puntos no tiene límite de velocidad. No pudimos ir a más de 120 km/h por el tramo que nos tocó, pero aún así el auto mostró una firmeza y dignidad que pocos aún hoy, pueden ofrecernos. Poco más tarde pudimos conducir a otras joyas, como un 635 de 1981, con motor de seis cilindros en línea y 218 caballos de fuerza. La caja manual tenía la primera velocidad hacia abajo, donde normalmente se encuentra hoy la segunda. Todo lo demás se sentía tan bueno y con el aplomo de un auto actual. Lo mismo pasó con el 316 de 1980. Con sólo 90 HP, era un coche para la clase media alemana que si estuviera hoy a la venta, sería mejor en manejo, espacio y visibilidad que 80% de los sedanes compactos en el mercado. Había más autos pero no más tiempo. Nos quedamos con las ganas de conducir el mítico 2002 (es el nombre del auto, no el año modelo) de 1973 o el magnífico 30CSL del mismo año, con sus 200 caballos de fuerza. Al final de la tarde los dejamos en el edificio donde BMW guarda sus joyas con la sensación de fortuna en la mente, con el corazón latiendo más fuerte y con ese tipo de nostalgia que sólo sentimos por las cosas imposibles. Una última mirada al 507 y las ganas de darle un beso en el cofre antes de salir fueron la despedida. Fue uno de esos días en los que sabemos que trabajamos en lo que amamos. Gracias a los cielos por eso. Temas Autos Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones