Jueves, 09 de Octubre 2025
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Si los caminos de Norteamérica llegaran hasta Europa

Cadillac ATS Coupé. Un deportivo estadounidense que quiere naturalizarse europeo

Por: EL INFORMADOR

Seguro. Es uno de los autos que cubre de mejor forma este rubro, con 10 bolsas de aire. EL INFORMADOR / M. Castillo

Seguro. Es uno de los autos que cubre de mejor forma este rubro, con 10 bolsas de aire. EL INFORMADOR / M. Castillo

GUADALAJARA, JALISCO (07/MAR/2015).- Imaginemos por un momento que las carreteras de Norteamérica llegaran a Europa. Pasaríamos de amplias, planas y rectas autopistas de 4, 6, 8 o más carriles, con límites de velocidad de 136 kilómetros por hora como máximo (Texas, 85 MPH) hasta llegar a Europa en caminos de 6, 4 y hasta 2 arterias, con subidas, bajadas, curvas, límites de velocidad desde los 50 kilómetros por hora hasta el infinito.

Veríamos pasar restaurantes de hamburguesas, de cortes finos y enormes, miles de toneladas de acero con forma de pickups, hasta llegar a estaciones de servicio con pequeños comedores donde se venden baguettes y platillos de salmón, con autos que cabrían en la cajuela de un sedán americano.

Este viaje es el que Cadillac pretende hacer con el ATS. Y en muchos aspectos, lo logra. Concebido desde el papel como una competencia directa a los deportivos de lujo europeos, el ATS Coupé consigue llegar a ese segmento tan competido y codiciado.

El tren motor es competente. A tal grado, que con sus 272 caballos de fuerza supera a sus competidores directos en la cifra de potencia. Esto lo hace con un motor de 2.0 litros turbocargado, una planta de poder que se encuentra acoplada a una transmisión automática de seis velocidades. La combinación de estos elementos hacen del ATS un difícil rival en la pista. La sensación de aceleración que brinda hace pensar que uno maneja un coche con una máquina mayor.

El aplomo es excelente. La calidad de marcha es un poco rígida, pero no llega a incomodar. Nos hace recordar que uno se encuentra a bordo de un auto de lujo, pero siempre dejando claro que la meta es competir con algunos rivales alemanes. En carretera se comporta de manera excelente. Si uno quisiera pecar de quisquilloso, apuntaría al balanceo del auto en curvas, un poco más pronunciado de lo que uno quisiera, pero sólo un poco. La marcha en ciudad sí hace notar una rigidez en la suspensión que no termina de agradar, sin incomodar del todo.


Estilo peculiar


El diseño exterior grita el actual lenguaje formal de Cadillac, con los ángulos, las líneas rectas, etcétera. Nadie confundirá al Cadillac ATS con alguno de sus competidores, ese lujo, que raya levemente en el exceso característico de Norteamérica, le da al ATS su sello, su firma a la vista.

El interior del auto es muy estadounidense, muy Cadillac. Los materiales y terminados son excelentes. La mano de obra calificada y la inversión en los compuestos se notan. Se sienten, sin embargo, un par de excepciones en terminados negros tipo piano y algún remate en la tapicería nos recuerdan que el auto es fabricado por humanos. El diseño interior, el contraste de colores y el de materiales, resaltan como las barras y las estrellas de la bandera de los Estados Unidos. Habrá a quien la combinación le atraiga en sobremanera, habrá a quién no, independientemente de sus sentimientos al país que da origen y esencia al ATS.

Uno de los pocos aspectos criticables del auto es su sistema de información, navegación y entretenimiento, que la marca llama CUE (Cadillac User Experience, por sus siglas en inglés). Su pantalla táctil de 5.7 pulgadas es brillante y bien posicionada. Los detalles radican en el no ser tan intuitivo como debiera en su operación general y la navegación, aunque precisa, tiene sus puntos a mejorar cuando se buscan direcciones o rutas. El sistema de sonido es excelente. La acústica del ATS hace sentir a los ocupantes como en una sala de conciertos, aunque el aislamiento de los ruidos exteriores es mejor en algunos de sus rivales.

Obviamente la tecnología en seguridad del segmento Premium se hace presente en el Cadillac ATS con 10 bolsas de aire; cámara de visión posterior; sensores de alerta para puntos ciegos; abandono de carril y colisiones frontales que “avisan” al conductor de los peligros potenciales mediante sonidos, luces en el visor frontal proyectado en el parabrisas y una efectiva —aunque incómoda— vibración en el asiento del piloto.

El sistema “OnStar” de General Motors, brinda ese extra de seguridad en caso de emergencia al ofrecer 24 horas de asistencia los 365 días del año al alcance de un botón en el espejo retrovisor, mismo sistema, que al detectar una colisión, llamará al auto y un operador preguntará el tipo de asistencia requerida. Adicionalmente el servicio, por medio de una llamada, brinda soporte en navegación y búsqueda de lugares o puntos de interés, con un costo de membresía anual.

Sí, el Cadillac ATS lo logra. Nos lleva de Norteamérica a Europa por una carretera cómoda. Lo hace con los excesos y faltantes que sólo Norteamérica es capaz de ofrecer. Nos hace llegar a un lugar de vida más relajada, sin envidiar del todo la emoción de manejar autos europeos en los caminos característicos del Viejo Continente.

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