Jueves, 20 de Noviembre 2025
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Te enamora

El Hellcat es de esos pocos autos capaces de enamorarnos, mucho más allá de la primera vez

Por: EL INFORMADOR

Es imposible ignorar que el aura mágica alrededor del Hellcat son los 707 caballos de fuerza. EL INFORMADOR / M. Castillo

Es imposible ignorar que el aura mágica alrededor del Hellcat son los 707 caballos de fuerza. EL INFORMADOR / M. Castillo

GUADALAJARA, JALISCO (13/FEB/2016).- Hace ya cerca de un año cuando condujimos por primera vez un Hellcat. Fue un Challenger entonces, llegando este Charger un poco más tarde. Desde entonces el tiempo ha intentado curar la pasión que nos desató, pero ha sido en vano. Seguimos tan enamorados como en el primer día, tal vez hasta más, aunque ahora ya sabemos un poco mejor el porqué.

Es imposible ignorar que el aura mágica alrededor del Hellcat son los 707 caballos de fuerza. Esa capacidad bestial de esta máquina de bombear todo un torrente de poder a las ruedas traseras a la vez que inyecta una cantidad equivalente de adrenalina directo a nuestro corazón.

A diferencia de otros autos que para hacernos disfrutar de su fuerza exigen un autódromo, una pista, o salir hacia aquella pequeña, divertida y sinuosa carretera de curvas poco frecuentada por los oficiales de la policía, el Charger Hellcat nos permite hacerlo donde sea. Así son los buenos, los superiores. Estos que no necesitan mucho espacio para obrar su magia. Dele a Messi medio metro de terreno y te regala un gol. Dele al Hellcat 50 metros de calle y te pone una sonrisa en la cara. Una de esas sonrisas ingenuas y genuinamente felices, de las que sólo teníamos cuando éramos niños.

Tanta es la fuerza del Hellcat, que incluso cuando obedecemos las reglas básicas de los autos de mucho poder y tracción trasera, mantenemos totalmente recto y firme el volante antes de acelerar a fondo, la cola comienza a bailar, desafiando el control que apenas tiene sobre él la electrónica. El Hellcat es ese león al que percibimos que en cualquier momento su furia es capaz de ignorar el látigo y desgarrar por entero al inocente que se cree su domador.

El lado civilizado


Pero la adrenalina sólo es placentera en pequeñas dosis. Asimilarla todo el tiempo te puede matar por efecto directo a adicción a largo plazo. El Hellcat lo sabe. Cuando lo tratas con tranquilidad te va a responder de la misma manera. Puede ser dócil si le pisamos el acelerador con parsimonia. Es de hecho más fácilmente domable que su “primo” el SRT Shaker, que tiene mucho menos fuerza. Tan civilizado puede ser, que si lo tratas como si fuera un auto normal —algo que está muy lejos de serlo— es capaz de agradecer tan generosamente como al devolverte un consumo de combustible superior a los 6 km/litro en ciudad.

Más vale que ni lo pienses. No si por tus venas corre sangre caliente. No si te gustan los autos. Porque adquirir un Hellcat pensando en ahorrar gasolina es como comprar una película porno por causa de la trama.

No es solo el comportamiento dinámico del Charger Hellcat que puede ser educado como un gentleman. Hay cuatro puertas y comodidad absoluta para igual número de ocupantes. La cajuela es tan grande que nos recuerda un personaje de la Mafia interpretado por Robert de Niro en la película “Analize That” en la que, como vendedor de autos, muestra uno a sus posible clientes y aclara, tan gráficamente como lo podría hacer un mafioso: “Aquí caben tres cuerpos sin problema”.

Todo esto son extras en el Hellcat. Porque lo que realmente quieres es sentir esa intempestiva capacidad de aceleración y ver que sus 650 libras-pie de torque son capaces de hacer, incluso con un auto que pesa más de dos toneladas.

En tres segundos ya estarás a 100 km/h. En menos de 12 segundos, la aguja del velocímetro te mostrará que vas a 200 km/h. Dele un poco más de espacio, sostenga el volante con toda la fuerza que posea, usa la máxima capacidad de concentración de la que seas capaz y antes de lo que imaginas estarás a más de 320 km/h. Lo mejor de todo es que no encuentras nada parecido por un millón 40 mil pesos que Dodge pide por él. Lo más cercano con igual número de puertas sería un Porsche Panamera Turbo S, pero ya estaremos hablando de dos millones 983 mil pesos. Sin opcionales.

Sí, los que traen regalos son los Reyes Magos o Santa Claus y la época de esos ya pasó hace más de un mes. Tal vez, sin embargo, podamos pedir este 14 de febrero un pequeño presente, porque, querido San Valentín, sí estamos absoluta, total, completa y ampliamente enamorados del Hellcat. ¿Eso debe contar para algo, no?.

FICHA TÉCNICA
Motor Frontaol Longitudinal
Cilindros V8; 6.2 Litros HEMI
Supercargador Sí.
Potencia 707 HP @ 6,000 rpm.
Torque 650 Libras- pie 4,800 rpm
Tracción Trasera.
Transmisión Automática de ocho velocidades (8+R).
SUSPENSIÓN
Delantera Independiente de tipo McPherson con resortes helicoidales
Trasera Independiente de tipo multibrazo con resortes helicoidales y barra estabilizadora
FRENOS
Delanteros De discos con ABS
Traseros De discos con ABS
DIRECCIÓN De piñón y cremallera con asistencia elécrica
DIMENSIONES (mm)
Largo 5,100
Ancho 1,905
Alto 1,480
Distancia entre ejes 3,052


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