GUADALAJARA, JALISCO (03/SEP/2016).- Seremos testigos en carne propia del por qué tanto alarde con esta marca asiática en México, al convivir por 90 días con un auto que no nos produce emociones, pero sí mucha curiosidad: el Kia Optima.Es bien sabido que la experiencia vivencial es la mejor de todas. Por ello, Kia nos facilitó un Optima, para que seamos testigos, durante tres meses, de cómo es la convivencia en el día a día con este sedán coreano.La versión que tenemos (GDI EX), es la segunda de menor equipo, con tracción delantera y motorización carente de turbocargador. Aún así, podemos constatar que no se prescinde de ciertos lujos. Como siempre, en la marca obtenemos una buena relación valor/precio, sobre todo en aspectos como el espacio y la seguridad. El precio de esta unidad es de 361 mil 900 pesos, 80 mil pesos menos que la versión tope, misma que ya cuenta con motor de 2.0 litros y turbocargador.Equipo y terminados son aspectos de buena calidad, pero ya lo iremos desplegando con el pasar del periodo de prueba.Poca historia nacionalComo sabemos, la armadora coreana cuenta con poco andar en nuestro mercado. No obstante, esto no le ha impedido establecer una planta en nuestro territorio y ganar adeptos con base en su oferta. Además, Kia goza de buena fama en rubros como confiabilidad, garantía y desempeño, aspectos que podremos comprobar de manera más vivencial en este periodo.El Optima es un poco diferente a los demás y lo notamos en las caras de quienes nos voltean a ver mientras vamos a bordo de este automóvil. No es un carro tan común. Para muchos es propositivo estéticamente, aspecto que con el tiempo seguramente se normalizará, pero no significa que nuestro vehículo por tres meses escaseé de cierto “appeal”.Los primeros contactos han sido breves y han tenido lugar en la ciudad, con resultados satisfactorios. Podemos palpar una buena calidad de materiales, como en el tablero y paneles laterales con incrustaciones tipo madera, así como las vestiduras de piel en los asientos, a pesar de ser una de las versiones “austeras”. Además, el espacio es sin duda uno de los atributos más fuertes, pues caben tranquilamente cuatro ocupantes y uno más al centro en la seguna fila, de preferencia el de menores dimensiones.El manejo es cómodo. El motor de 2.4 litros y 185 caballos de fuerza se lleva bien con la caja de cambios automática de seis relaciones. El viraje resulta un poco torpe, pero nada que altere la conducción, aunque el coche no transmite muchas emociones a quien se encuentre detrás del volante.El entretenimiento está garantizado. Hay controles de audio al volante; pantalla táctil de rápida respuesta y emparejamiento con el teléfono que actuó de manera eficaz.La economía es relativamente buena, pues tomando en cuenta que de vez en cuando nos “alocamos” con el modo Sport, lo compensamos con el modo Eco en el tráfico de nuestra ciudad. El promedio de consumo ronda los 9.3 kilómetros por litro. En seguridad, seis bolsas de aire; control electrónico de estabilidad y tracción y, por supuesto, frenos con ABS.Sí, se trata de un coche sobrio y sirve para llevarte del punto A al punto B, pero con mucho confort, comodidad, incluso algo de lujo en un rango de precio en el que esto no es tan común. Es un gran coche para uso diario por un ejecutivo o para salir con la familia.Hay muchas cosas por descubrir aún, pues a menos de un mes desde su llegada, el Optima seguramente tendrá diversas bondades que todavía no conocemos. Ya veremos si luego de convivir un poco más, la relación se volverá más placentera o no.