Suplementos | El tetracampeón maneja como los dioses, aunque falla como los humanos Una vuelta como pasajero de Vettel El tetracampeón maneja como los dioses, aunque falla como los humanos Por: EL INFORMADOR 16 de noviembre de 2013 - 05:18 hs Con el campeón. Sebastian Vettel, actual monarca de la Fórmula Uno, nos dio un viaje innolvidable. / GUADALAJARA, JALISCO (16/NOV/2013).- Finalmente se acercaba el momento esperado desde hacía algunas semanas: subir a un auto pilotado por nadie menos que Sebastian Vettel. Había más ganas que nervios, al final, si alguien sabe cómo conducir un auto rápidamente mejor que nadie, tiene que ser él. De alguna manera así fue, pero también hubo la reconfortante parte de ver que él, incluso desde lo alto de su fama, fortuna y prestigio, no es más que uno de nosotros. Hacía mucho frío en la pista del Nashville Speedway, pese a que eran las 2 de la tarde. El cielo totalmente despejado y el sol radiante, parecían burlarse de los que no lográbamos sacar las manos de los bolsos, traíamos el cuello de las chamarras levantados y los hombros levantados, tapándose lo más que podíamos. El termómetro marcaba 3 grados Celsius y esta sería la máxima temperatura ese día. Las gradas del óvalo vacías, dejaban en claro que éramos sólo un puño de privilegiados, que durante toda la mañana estuvimos aprendiendo, en teoría y en la práctica, las virtudes del auto que el mismo Vettel ayudó a desarrollar. “Hay que dejar en claro que mi participación en el auto fue mínima. Esto no es mi trabajo principal, ya tengo demasiado trabajo con la Fórmula 1. Lo que hice fue conducirlo en un par de ocasiones y decir a los ingenieros lo que no me gustaba del Q50”, confesó el campeón poco antes de mostrar sus habilidades en la pista. “¿Qué no te gustó?”, preguntó un periodista canadiense, uno de los cerca de 20 que estábamos ahí. “La dirección se sentía muy artificial”, respondió con cándida sinceridad el que es nombrado por Infiniti como Director de Desarrollo de la marca de lujo de Nissan. Poco a poco, vamos siendo llamados para subir a dos de los Q50, el sedán que será el sustituto del G37, que en la pista esperan por Vettel para que los conduzca. Subirán dos pasajeros por auto. Mientras pongo mi casco morado, con el mismo diseño que tiene el del campeón, el primer auto arranca con fuerza, sin que el control de tracción logre evitar completamente que las ruedas traseras patinen. El rugido del motor ya había quebrado el silencio fracciones de segundos antes y lo sigue haciendo ahora, pero con cada vez menor intensidad, mientras el auto desaparece tras la primera curva. Los dos que subirán en el segundo auto son llamados y empiezo a cruzar los dedos para que me toque de copiloto y no atrás. Un minuto más tarde llega el primer auto, Vettel baja y de inmediato entra al segundo coche para repetir lo que haría 10 veces esa tarde, antes de volver al aeropuerto de donde acababa de llegar, para tomar un vuelo privado hacia Austin. Temas Automóviles Autos Lee También Jetour Soueast Guadalajara inaugura frente a Plaza Galerías Hoy No Circula lunes 13 de octubre 2025: Autos que descansan en CDMX y Edomex ¿Es ilegal tener vidrios polarizados en México? Paquetazo 3×1: Confirman MULTA para quienes no hagan cambio de placas a tiempo Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones