GUADALAJARA, JALISCO (22/JUL/2017).- Ya era el rey de la velocidad en su segmento, pero ahora con 25 caballos de fuerza más, el León Cupra refrenda su corona del más veloz en su categoría.Luego de haber puesto la marca a flote con la llegada de la actual generación, el León recibió su primer cambio en el modelo 2017. Como era de esperarse en un auto tan exitoso, la marca no podía darse el lujo de hacer ningún movimiento tan radical y así fue. Los cambios son de faros, fascias y calaveras, como es común cuando no se quiere nada radicalmente distinto. Pero en el Cupra para México las noticias son mejores, porque el León tiene aún más potencia que ofrecer, justificando de manera más contundente la elección por él.Hay novedades también en el interior del León Cupra 2017. Los asientos se mantienen forrados de piel y alcantara, pero desaparecieron las franjas blancas, ahora pintadas en color gris obscuro, más parecido al tono del resto del interior y por lo tanto más discretas. Tienen buen soporte lateral, algo muy importante en un auto con verdaderas pretensiones deportivas, como éste. Como buen hatchback de tres puertas, éstas son más largas y pesadas. Alcanzar el cinturón de seguridad implica ciertas dotes de contorsionista y el espacio trasero es bueno para dos personas, no para tres, debido al grande túnel de escape que divide el piso de la parte posterior. Pero exteriormente esa configuración atiende a los gustos de algunos aficionados a la carrocería más individualista y deportiva, tanto que Seat lo bautiza: Sport Cupé, cuando en realidad no es un cupé.La pantalla del sistema de entretenimiento creció de siete a ocho pulgadas. El software sigue siendo el mismo lo que está bien, es competente, de buena respuesta y resolución. Cuenta con Apple Car Play; Android Auto y Mirror Link.Desempeño de gente grandeEn las calles el León Cupra parece un auto más. La suspensión llega casi a ser cómoda, cuando pensamos que este es un coche que rebasa con facilidad de los 250 km/h. De hecho, puede llegar a los 280 km/h si le damos tiempo, espacio y tenemos el valor de hacerlo.Pero vamos, si alguien se hace de un León Cupra no lo hará por las tres puertas, por los buenos acabados interiores, el quemacocos o la gran pantalla. Tampoco le importará mucho no tener cámara de reversa. Lo que realmente debería interesar es lo que está bajo el cofre. Porque cuando giramos la llave -sí, la giramos, no hay botón de encendido- despiertan 290 incontenibles caballos que hacen girar las ruedas delanteras, jalando el auto con ganas, para alegría del piloto y, en muchos casos, el susto de sus posible acompañantes.Suena a mucha fuerza para un auto de tracción delantera, pero aquí es donde esa pequeña rigidez que roba algo de confort en el día a día, hace su trabajo. Junto con la dirección firme, precisa, rápida, el Cupra acelera y acelera y acelera. Por si fuera poco, también curvea como pocos. Rápidamente se puede llegar a los 200 km/h. En ese momento el piloto estará apenas percibiendo que va tan rápido, tal es el aplomo de este increíblemente bien balanceado coche. Ese aplomo se mantiene hasta más o menos los 240 km/h y sólo a partir de ahí, si hay pista suficiente, el piloto podrá sentir cierto nerviosismo en el auto mientras éste lucha por vencer la resistencia del aire.Ningún otro auto con precio similar a los 472 mil pesos que cuesta el Cupra es capaz de comportarse de esta manera. Para llegar a 280 km/h en un Audi TTRS, por ejemplo, con sus 400 HP, hay que pagar 29 mil pesos por una reprogramación. Por eso el Cupra, con sus virtudes como el diseño, los acabados, la buena caja de cambios DSG de seis velocidades y también con sus carencias, como sistemas de seguridad tipo la alerta de cambio involuntario de carril, por ejemplo -que está disponible en Europa- resulta un paquete tan atractivo. No es que 472 mil sea poco dinero para los que vivimos en México, pero cuando miras al lado y no encuentras nada que te dé lo mismo por un precio similar, este buen español llega a ser casi una ganga.