Suplementos | Por: Vicente García Remus Veredas Cascada San Rafael Por: EL INFORMADOR 6 de diciembre de 2009 - 07:21 hs En la Sierra el Tigre, el precioso arroyo Techague forma una fantástica cascada a su paso por San Rafael, tomando el nombre del santo. En Los Laureles, me despedí de la familia Meza. Jacinto me recodó la canción Jacinto Cenobio: “A naiden le cuente que estoy pá ca”. Dejar el paraíso natural por un espejismo material… En El Carrizal, miré unos patos domésticos a la orilla del arroyo, luego de unos parajes boscosos llegué a San Juan, poblado que en 1880, contaba con 200 almas, 110 mujeres y 90 hombres. Para 1970, sumaban 259. Atoyac es tierra de artistas, entre ellos, Víctor Manuel Contreras, de altos vuelos, quien nació el 6 de agosto de 1941. En 1956, estudió pintura y escultura en la Academia de San Carlos, posteriormente, se profundizó en dichas disciplinas, en el Instituto de Arte Moderno de Nueva York, después en la Kunst-Akademie de Munich, más tarde en la Escuela de Artes y Oficios de Brera de Milán, luego en la Soborna y en la Escuela Superior de Bellas Artes de Paris. Con un rico bagaje y una profunda experiencia, en 1961 dio vida a la escultura, “El Vagabundo”, al año siguiente realizó el relieve “La familia”, en Milán. En 1963, ganó el primer premio en escultura en Paris, con la obra “El trabajador”. Para 1969, fundó el Museo de Arte Contemporáneo de la Universidad Autónoma de Guerrero. En 1972, creó “Hombre hacia el futuro”, escultura que da vida a la fachada del Palacio de Gobierno de Chilpancingo. Dos años después dio forma en Nueva York a, “El Origen” y, ganó el primer gran premio con “El bien y el mal”, en Tenesse. Le siguieron las obras: “Niños Héroes de Chapultepec”, “Las manos de Dios”, “Escultura a la paz”“Alegoría prehispánica”, “El ave fénix”, “Energía infinita”, y otras más. En 1982, en el corazón de la Plaza Tapatía, se manifestó con la Fuente Inmolación de Quetzalcóatl, con cuatro serpientes-aves, las alas representan el conocimiento que les permite volar, al centro la flama espiral de Quetzalcóatl, que transforma lo que toca, sin consumirse… Saliendo de San Juan, me encontré con una bifurcación y viré a la derecha, rumbo a Atoyac, después de un puente me topé con otra bifurcación y di vuelta a la izquierda, era el sendero a San Rafael, rancho que en 1970, tenía 45 pobladores. El sendero fue subiendo por una peculiar loma, al estar en la cima, fui sorprendido por una panorámica de hermosos cerros, Los Encinos, El Chivato, Grande, Los Amoles, La Peña y Nantotague, cada uno con su atractiva silueta, bañados por esa luz ocre otoñal, unos luciendo sus peñas blancas. Luego del gozo visual, continué recorriendo el camino de tierra, que fue descendiendo hasta San Rafael, en la última finca pregunté por la cascada y me indicaron la vereda, que seguí con regocijo, a pocos pasos miré el arroyo y escuché el caer del agua, unos pasos más y observé la bonita cascada desde arriba, un cordón plateado serpenteaba y se desvanecía en el vacío, fraccionándose en grandes gotas. Tras un feliz rato de apreciar la caída de agua, bajé a deleitarme de la cascada desde su parte inferior. El agua contrastaba con una bizarra pared rocosa, un tanto lisa y con atractivos cortes, arriba, coronaban el escenario, el follaje de diversos árboles. La cascada caía con gracia a unas piedras y después hacía un chorro que se fundía en una vibrante tinaja, rodeada por enormes piedras, me senté en una de ellas a disfrutar de la cascada y de su entorno. Un documento de 1973, dice: “Existen los riachuelos de Atoyac, los cuales en la sierra del Tigre forman una cascada de 20 metros de altura, y Paso de Piña que es afluente del primero, encontrándose también los arroyos de “El Obraje” y “Las Chivas”. El nombre Paso de Piña obedece también a un rancho cercano, y al arroyo Techague se le reconoce en cierto tramo como Paso de Piña. A mi regreso pasó un tráiler con dos remolques que decían: “Más cosas a menor precio”, y me dije, “A mayor austeridad, más autenticidad”. Temas Pasaporte Veredas Lee También Zacatecas y La Antigua: Viaje a dos joyas históricas de México El arte de saborear Nayarit Un viaje por el tiempo en Cuitzeo, Michoacán Abrazo otoñal en la Riviera Nayarit Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones