Domingo, 12 de Octubre 2025
Suplementos | Por: Vicente García Remus

Veredas

El Calvario

Por: EL INFORMADOR

Él Calvario poseé una arquitectura neoclásica. ESPECIAL  /

Él Calvario poseé una arquitectura neoclásica. ESPECIAL /

GUADALAJARA, JALISCO (22/AGO/2010).- En la calle Guanajuato, de Dolores Hidalgo, se localiza el hermoso templo llamado “El Calvario”.

Juan Vázquez nos platicó: “El señor cura Miguel Hidalgo emprendió la enriquecedora escuela de artes y oficios, enseñando junto con sus colaboradores a quienes deseaban superarse, actividades que en su mayoría perduran hoy por hoy, legados trasmitidos de generación en generación, tales como la alfarería, que evolucionó en la cerámica, la talla de madera, el cultivo del gusano de seda y sus tejidos, la carda y tejido de la lana, la herrería, la carpintería, la apicultura, la avicultura, la horticultura y la fruticultur. La semilla del señor cura sigue floreciendo en toda la región”. Del taller de cerámica de la familia Vázquez, caminamos por la calle Guanajuato rumbo oriente, y en una esquina nos cautivó el templo El Calvario.

Nos detuvimos a admirar el insólito templo, de influencia neoclásica, el pórtico es realmente vistoso por su esbeltez y elegancia, pórtico que fue embellecido por el campanario que sostiene con gracia. La puerta es en arco de medio punto con capiteles dóricos, el friso enseña flores en relieve, por remate un frontón triangular con una A con volutas, elemento integrado a la cornisa, arriba un rosetón. El pórtico lo delimitan dos gruesas columnas, que hacen un arco en medio punto al frente y otro a cada costado, el friso es similar al referido, al igual que el frontón, pero éste con inscripciones. A los lados del pórtico, hay un marco de cantera similar al de la puerta, pero de menor tamaño y sin puerta, sólo los marcos, como que el presbítero tanteó que no eran necesarias tantas puertas, la fachada sin puertas conserva su encanto.

Sobre el pórtico, se encuentra el alto campanario, que guarda buena proporción con el pórtico, la planta arquitectónica es cuadrada y tiene dos cuerpos, con un vano arqueado por cara, enmarcado por columnas jónicas. En su base leímos: “Alabado sea Jesucristo eternamente”. Apreciamos la fachada lateral, de piedra aparente con contrafuertes curveados en su inicio, bonito detalle, entre los contrafuertes, ventanas verticales y arriba gárgolas. Atrás del muro sobresalía la bella cúpula, esbelta como los demás elementos, de tambor octagonal, con dos ventanas arqueadas por cara, con peculiares columnillas sobre el cornisamento, separando la cúpula y dándole cierto énfasis, como que estuviera un tanto flotada, fue rematada con linterna de ocho vanos.

El interior es alto y amplio, consta de tres naves, divididas por cuatro arcos en medio punto, arriba del cornisamento y al centro de cada arco, hay una ventana vertical, las bóvedas fueron en arco de medio punto. El último arco delimita con el crucero, que es iluminado por la cúpula, le sigue un arco, que comprende el altar mayor, con cuatro columnas jónicas, en medio un nicho grande y arqueado, con Jesús de pie, con su mano derecha levantada al cielo, y su cabeza inclinada hacia arriba, mirando el cosmos. Sobre la cornisa está un nicho menor y vacio, con una almena por lado. A Nicolás la llamó la atención el singular pulpito, con un león echado, en relieve, al costado derecho y al izquierdo, un toro, arriba una fantástica águila con sus alas extendidas, donde se pone la biblia. Del lado izquierdo del altar vimos un piano y arriba una virgen, del lado derecho otro piano y arriba el Espíritu Santo, varios feligreses le cantaban con fervor. Bajo una ventana se ubica la Virgen de Tepeyac. Miramos un confesionario de antaño debajo de un arco, con toda su buena altura, no fue suficiente, se veía pequeño, la altura del templo es su atributo relevante.         

Suplemento Pasaporte

Temas

Lee También

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones