Suplementos | Por: Vicente García Remus Veredas Jalisco Por: EL INFORMADOR 6 de noviembre de 2010 - 23:25 hs Plaza principal de Jalisco, Nayarit. V. GARCÍA / GUADALAJARA,JALISCO (07/NOV/2010).- En las faldas orientales del volcán San Juan y del cerro Alto, se levantó la precolombina población llamada Jalisco. De San Cayetano, me dirigí a Tepic, me hospedé en el Hotel las Palomas, nadé un rato y después fui a degustar un pescado imperial a Roberto´s. Al día siguiente tomé el camino a Jalisco, población aledaña a Tepic. José María Arreola nos dice: “Xalisco -ixco, sobre llanura; xalli, arena. -sobre la llanura arenosa-. Nombre de una población antigua del Estado de Nayarit, con el cual se designo también la región conquistada por Nuño de Guzmán, y cuyo nombre se circunscribió, después, a la porción más importante, que es hoy el estado de Jalisco”. El camino me fue adentrando al caserío de Jalisco y luego me encontré ante la plaza de armas, nombrada “Plaza Miguel Hidalgo”. La plaza está dividida para dar paso a los automóviles, ojalá algún día la fusionen. Uno de los atractivos del sitio es el desnivel del suelo. Primero disfruté el lado Oeste, donde había cuatro triciclos, uno con elotes asados, otro con tamales, el tercero con nieve raspada, y el último con frutas, los acompañaban, un algodonero y un pelotero. Al centro de la plaza y sobre un buen zócalo, sobresalía el kiosco, octagonal, de fierro y con bombillas en cada pilastra, con capuchón saliente, suficiente para más bombillas. A un costado del elemento octagonal, varios niños animaban el espacio con sus risas, pláticas y gritos, había un brincolin con resbaladero y ocupantes, enfrente, pequeñas mesas, donde los niños le daban color a piezas de yeso, era domingo. Unas fuentes de tres copas acompañan al kiosco, al igual que añejos fresnos, laureles y palmas. Me compré un elote y me senté en una banca a saborearlo y mirar lo contento que estaban los niños en aquel lugar. Ignacio Ramírez López puso en papel: “en 1524, Hernán Cortés comisionó para afirmar esta conquista y abrir nuevas rutas, a su pariente don Francisco Cortés de San Buenaventura… Los señoríos indígenas a veces oponían ligera resistencia, pero casi siempre se sometían sin combatir. Así llegó a Xalisco señorío de los principales, en donde recibió la sumisión de la reina, en medio de suntuosos festejos. Rodeadas de gran muralla de piedra alta y bruñida se encontraban el gran teocalli o templo y la residencia de la soberana. Era el edificio principal de la ciudad. Al penetrar en él se encontraba un gran patio embaldosado y en su centro se erguía el adoratorio sobre un enorme caracol revestido de bruñido jaspe. En los ángulos del patio ardían hogueras de maderas olorosas. La vieja cacica tenía un papagayo que el pueblo veía como bestia sagrada y que se posaba en los hombros de su dueña en las grandes encomiendas”. Después de deleitarme de los últimos granos, atravesé la avenida o mejor dicho carretera, para encontrarme en la parte este de la plaza, miré la pila ceremonial, convertida en fuente, se supone que es de la época de la reina Xihalpilli, quien recibió al conquistador Francisco, también se cree que Mallinali Tenepal, la legendaria Malinche, era oriunda de Xalisco. Atrás de la pila se encuentra el monumento al líder insurgente, el cura Hidalgo, una bonita escultura de bronce lo representa, de pie, con la mano derecha sobre el pecho y la otra sin flexión alguna, a espaldas del libertador hay una gran basa con una águila mostrando sus alas, simbolizando “libertad”. Al lado derecho vi un bizarro teatro al aire libre, el foro está conformado por una plataforma y detrás, una gradería con cinco grandes columnas dóricas por lado, en diagonal y achicándose al fondo, conforme suben los peldaños, al igual que el techo, baja al interiorizarse, atractivos detalles, sobre el remate del foro se pintó un nahoa y una serpiente, abajo se lee: “Xalisco, sobre la superficie de la arena”. Personas entusiastas estaban alistando el espacio. Cada plaza debería de tener un teatro. Enseguida del monumento aprecié el templo San Cayetano, la puerta principal es en arco de medio punto, enmarcada por columnas jónicas. El segundo cuerpo de la portada es un tanto alto, la ventana coral a penas respira entre las basas y las columnas vecinas, en total son cuatro columnas dóricas, por remate, un frontón triangular con reloj, a los extremos una almena. Al costado izquierdo está el campanario, de planta cuadrada y de un sólo cuerpo, con un vano arqueado por cara y cubierto en cúpula. Los portones con llamadores en figura de águilas bicéfalas, el interior es de una sola nave, sobre el altar, el santo patrono. Por último, observé los gruesos muros de la Escuela Lázaro Cárdenas, que antaño fue el casco de una hacienda del siglo XIX. Temas Pasaporte Veredas Lee También Zacatecas y La Antigua: Viaje a dos joyas históricas de México El arte de saborear Nayarit Un viaje por el tiempo en Cuitzeo, Michoacán Abrazo otoñal en la Riviera Nayarit Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones