Viernes, 31 de Octubre 2025
Suplementos | Por: Vicente García Remus

Veredas

Marco

Por: EL INFORMADOR

La Paloma, de Juan Soriano, recibe a los visitantes al Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey. V. GARCÍA  /

La Paloma, de Juan Soriano, recibe a los visitantes al Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey. V. GARCÍA /

GUADALAJARA, JALISCO (15/MAY/2011).- La esquina sureste de Zuazua y Raymundo Jardón, ostenta del hermoso Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey, mejor conocido como “Marco”.

Del Obispado nos dirigimos a la atractiva Macroplaza, una insólita y bella paloma nos delató el museo, ave de bronce, de seis metros de altura y de cuatro toneladas, mira curiosa a unas ventanas de la fachada principal, con la cabeza un tanto inclinada hacia arriba, obra del profundo creativo Juan Soriano (1920-2006), de cepa tapatía, extraordinario fotógrafo, pintor y escultor. A sus 15 años expuso por primera vez y fue en su querido terruño, al año siguiente emigró a la capital, donde estaba su hermana Martha. Tuvo contacto con Xavier Villaurrutia, Elías Nandino y Agustín Lazo. Entró al taller “Evolución”, donde se encontró con Raúl Anguiano y Jesús Guerrero Galván. Ingresó a la Escuela Nocturna de Arte para obreros en 1936. En 1938, conoce a Octavio Paz y visita la Universidad de Berkeley. En 1939, da clases de desnudo. Para 1945-47, expone en Filadelfia, Nueva York y en la Ciudad de México. En 1950 se le otorgó el Primer Premio en el Salón de Invierno. En Creta pintó Apolo y las musas. En 1956, expuso en Roma, y al año siguiente recibió el Premio José Clemente Orozco. Para 1966 montó una exposición escultórica en el Palacio de Bellas Artes. En 1976 recibió el premio de Pintura de Cagnes-sur-Mer, Francia. En 1987, realiza la escultura monumental Toro (en Villahermosa), le siguieron: Paloma (1989), Ola, Caracol, Luna y Sirena, otras obras fueron: Espacio infinito, Mascarada, Mi nuevo paraíso y Retrato de una negra de Alvarado. Conoció a Jesús Reyes Ferreira, “Chucho”, a Luis Barragán y a Alfonso Michel.

La fachada principal del museo, muestra una agradable explanada en su esquina, delimitada por una gradería de seis peldaños, en el ángulo exterior posa la Paloma, al fondo hay un pórtico con tres columnas redondas, en el segundo nivel están ocho ventanas verticales, las dos primeras ciegas. En la esquina saliente de la explanada y en las partes superiores de los altos muros, hay un gran vano por costado, le siguen unas ventanas verticales. En la fachada Norte vimos ventanas verticales, unas algo esbeltas. Entramos emocionados por aquel pórtico, percibimos el amplio y agradable espacio del vestíbulo, con un marco saliente de una ventana, una columna cuadrada suspendida y un pasillo del segundo nivel, que divide con gracia la gran altura de ese costado. Fuimos cautivados por el patio central (techado), con su fantástica pila de grandes dimensiones y su atractivo chorro. El proyecto del museo (1991) lo realizó el sensible arquitecto Ricardo Legorreta, quien citó: “De mi padre recibí la espiritualidad, la conciencia social y el amor por México; de José Villagran el de la arquitectura; y de Luis Barragán, Chucho Reyes y Pedro Coronel, el de la belleza”. Entre sus magníficas obras, cabe evocar el precioso Hotel Camino Real, de la capital (1968), proyecto en el que invitó a Luis Barragán, el atractivo Camino Real Cancun; el cautivador hotel de la misma cadena en Ixtapa; el sensacional Hotel las Brisas en Huatulco; el Hotel la Purificadora en Puebla; y el Hotel Sheraton Bilbao. Concibió varias naves industriales y algunos edificios para oficinas. Recibió merecidos reconocimientos, entre ellos: Premio Nacional de Artes (1991), Medalla de Oro (1999) y Orden de Isabel la Católica (2002).

Nos asomamos al funcional auditorio. Luego unos peldaños nos llevaron a las expresivas salas, donde colgaban hermosas obras de diversos artistas, imágenes de Rubén Gutiérrez, dibujos y pinturas de Ramiro Martínez, poemas visuales de Adrián Procel, fotografías de Oswaldo Ruiz. En otra sala admiramos la exposición colectiva Tercerunquinto, de Gabriel Cázares, Rolando Flores y Julio César Castro. Después fuimos al patio de las esculturas, espacio embellecido por esculturas, en lontananza se deja ver la fabulosa silueta del Cerro de la Silla, cuando no hay neblina o llovizna alguna. El objetivo eje del museo es promover el arte contemporáneo. Han expuesto: Louise Galván, Graciela Iturbide, Patrick Demarchelier, Roberto Matta y Pierre Alechinky, entre varios más. En 1994 se estableció el “Premio Marco” para motivar la labor artística. Han sido acreedores del premio: Julio Galán, Marcelo Aguerre, Jórg Immendorff y otros artistas.

Suplemento Pasaporte

Temas

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones