Cultura

Dulces de temporada

En el libro “La Historia de la Gastronomía de la Ciudad de México” de Salvador Novo se hace un recuento de esta tradición

CIUDAD DE MÉXICO (22/DIC/2011).- Arándanos, orejones, mazapanes, turrones, peladillas, alfajores y colaciones, son los dulces más significativos durante la época navideña.

Salvador Novo, inolvidable escritor de las costumbres de la Ciudad de México, narra en el libro “La Historia de la Gastronomía de la Ciudad de México”, sobre los dulces navideños y algunas tradiciones y costumbres durante la época decembrina.

"Las nuevas generaciones conocen el fruit cake. Asocian su consumo estacional a la Navidad, al Christmas que celebramos cada vez más a la arrolladora manera estadounidense. Las generaciones anteriores, las nacidas y educadas dentro del molde afrancesado del Siglo XIX, conocieron el Pain d´épices; que es la versión gala del fruit cake.

"Pero ambas generaciones han olvidado, si alguna vez conocieron, los alfajores. Y con ello se han privado de una delicia que aunque traída por los españoles, es posible pensar que los excluyeran de los conventos ya que no eran cristianos, sino musulmanes", explica Novo en su libro.

Para el cronista, chile, vainilla y chocolate representan la culminante contribución de México al deleite gastronómico del mundo. Y al llegar el azúcar a nuestra tierra, los frutos de ésta la absorbieron para crear en las manos delicadas de las monjas el milagro de las conservas que aprisionan en el líquido cristal del almíbar, tejocotes, capulines, piñas, xoconostle, guayabas y ciruelas. Nacen los ates, se sirven los postres frescos de zapote prieto; el chilacayote y el acitrón se cristalizan; se aprovechan en cabellos de ángel que son las barbas del chilacayote.

En la época navideña los hogares se llenan de color y sabor, los dulces tradicionales mexicanos endulzan cada momento de festejo.

Entre los dulces más populares están los huevitos de almendra y chocolate, almendras confitadas, gomitas de gelatina y azúcar, colaciones, turrones, chocolates, dátiles, almendras con caramelo y las tradicionales peladillas.

Al finalizar la cena de Navidad relucen las charolas con el tradicional pastel de frutos secos.

Así también sobresalen los alfajores de dulce de leche, chabacanos secos, turrones de alicante y de jijona, peladillas, frutas encurtidas, dátiles, higos, duraznos, dulces de mazapán y bolitas de piñón.

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