Cultura
La Luna en rojo de Alejandra Torres
Cuatro cuadros abstractos componen la muestra de la artista
GUADALAJARA, JALISCO (20/AGO/2013).- Figuras que parecieran amorfas buscan a la persona que les dé un significado. Así es Luna en Rojo, la obra de Alejandra Torres, que se
expone en la galería-café Lobo Santo.
El trabajo lo componen cuatro cuadros abstractos, completamente distintos uno del otro y a la vez unidos en la pasión que reflejan sus trazos a través de ese color rojo.
“Más que hacer un trazo lindo es transmitir a la gente una emoción, un color y la pintura. El arte es apasionante y difícil de entenderlo a veces, pero en otras no lo requiere, simplemente es darle gusto a la vista”.
La artista confiesa que se negaba a sacar a la luz las piezas que ahora se exponen. “Al principio prefería regalarlas, porque no tenían precio para mí y aprendí a desprenderme, porque el chiste es que la obra sea conocida por la gente”.
La tapatía es estilista de profesión y no tiene estudios formales. Sólo un curso de un año que tomó en Chihuahua; “ahí me aburría mucho y fui al taller. Sólo tengo ese estudio, soy autodidacta, pero me encantaría tenerlos. De hecho ni sabía que existía la carrera en Artes Plásticas”.
La exposición permanecerá en la galería Lobo Santo (calle Morelos 948 A, entre la calle Escorza y Camarena) hasta mediados de septiembre.
El trabajo lo componen cuatro cuadros abstractos, completamente distintos uno del otro y a la vez unidos en la pasión que reflejan sus trazos a través de ese color rojo.
“Más que hacer un trazo lindo es transmitir a la gente una emoción, un color y la pintura. El arte es apasionante y difícil de entenderlo a veces, pero en otras no lo requiere, simplemente es darle gusto a la vista”.
La artista confiesa que se negaba a sacar a la luz las piezas que ahora se exponen. “Al principio prefería regalarlas, porque no tenían precio para mí y aprendí a desprenderme, porque el chiste es que la obra sea conocida por la gente”.
La tapatía es estilista de profesión y no tiene estudios formales. Sólo un curso de un año que tomó en Chihuahua; “ahí me aburría mucho y fui al taller. Sólo tengo ese estudio, soy autodidacta, pero me encantaría tenerlos. De hecho ni sabía que existía la carrera en Artes Plásticas”.
La exposición permanecerá en la galería Lobo Santo (calle Morelos 948 A, entre la calle Escorza y Camarena) hasta mediados de septiembre.