Cultura
La música de Rachmaninov llena totalmente la Nezahualcóyotl
Programa con obras de los rusos Dmitri Shostakovich (1906-1975) y Sergei Rachmaninov (1873-1943), además del checo Leos Janácek (1854-1928)
CIUDAD DE MÉXICO (17/MAR/2013).- Dentro de la Primera Temporada 2013, la Orquesta Filarmónica de la UNAM (OFUNAM) presentó anoche --Sala Nezahualcóyotl del Centro Cultural Universitario (CCU)-- el Programa No. 8 con obras de los rusos Dmitri Shostakovich (1906-1975) y Sergei Rachmaninov (1873-1943), complementadas con una exposición del trabajo del checo Leos Janácek (1854-1928).
El director artístico de la OFUNAM, Jan Latham-Koenig --conductor de la recepción--, seleccionó "Vals No. 2" de la Suite de Jazz No. 2, del músico que Stalin nunca aceptó, Shostakovich; "Concierto para piano No. 2", del "último gran virtuoso romántico" (Brennan), Rachmaninov; y "Taras Bulba", del rusófilo Leos Janácek.
Gala concertina que contó con la presencia del joven pianista ruso Nikolai Khoziainov, quien ejecutó el popular "Concierto para piano No. 2", del autor de "Rapsodia sobre un tema de Paganini".
Boletos agotados desde las primeras horas de la tarde: Rachmaninov y Khoziainov lograron lleno total de la Sala Nezahualcóyotl.
Comenzó el agasajo con el sexto movimiento, "Vals 2", de "Jazz Suite No. 2". El subtitulo: "Suite for Variety Stage Orchestra" suscribe mejor las características de esta composición que Shostakovich escribe en 1938 para la Orquesta Estatal de Jazz por petición expresa de su director, Victor knushevitzky.
Primer comentario: "Jazz Suite No. 1" (1934) ni "Jazz Suite No. 2" son composiciones jazzísticas. Estamos en presencia de dos piezas que Shostakovich escribe dentro del concepto tímbrico del Music Hall. Quizás el tercer movimiento, "Foxtrot (Blues)", de la "Jazz Suite No. 1", acuse ciertos reflujos sincopados en los ataques de la sección brass, pero hasta ahí: la visión del compositor ruso acerca de los enlaces armónicos/rítmicos, originarios de New Orleans, es quizás un poco imprecisa.
La OFUNAM abordó el hermoso "Vals No. 2" con rebosada configuración instrumental: motivo melódico que iniciaron las cuerdas y metales desde acompasada copla que se reitera. Pizzicatos de los violines que subrayan el leit motiv. Conductor de entusiasmo pegajoso, conocedor de las prosodias Shotakovichianas. Buen preludio. Ovación cerrada. Dos salidas de Latham-Koenig, quien reconoce a los metales.
Dio continuación el recital con el ineludible "Concierto para piano y orquesta No. 2", del siempre estimado Rachmaninov. El pianista huésped, asume el primer movimiento (Moderato) con precisión en los conformes para darle entrada a los violines que dibujan el motivo melódico que el piano retoma y los chelos, en conjunciones balanceadas, sospesan con incitante prosodia.
Adagio sostenuto que la flauta preludia en clamores delicados y pianista en clústeres de sublimidad arropante. (Escuchar este movimiento es prueba de toda la deuda, por ejemplo, del pianista de jazz Bill Evans con Rachmaninov). Silencios y pausas en el interludio hasta la incorporación de los violines con variaciones del motivo melódico inicial.
Allegro scherzando en el que Khoziainov hizo apoteosis. Diálogo instrumental lúdico. Raíces románticas exaltadas que el solista asumió con temperamento diligente. ¿Axiomáticos reflujos de Sheherezada? (¿Gershwin anda por ahí?). La poética Rachmaninov se apoderó del recinto: público en vilo. Innegable la belleza de este concierto, el más popular del catálogo del autor del ineludible poema sinfónico "La isla de los muertos".
Palmoteos y ¡bravos! efusivos. Cuatro salidas al proscenio del solista ruso. Encore: "Variaciones para piano solo del Arias Là Ci Darem la mano", de Don Giovanni (Mozart). Articulaciones precisas. Sorpresiva coordinación: "peligrosa" mano izquierda en los cruzamientos. Asistentes ensimismados ante tanto arrojo y, a la vez, sosegada conjunción interpretativa. Tres salidas después del encore. Arrobo del público satisfecho.
Intermedio. Notimex conversó con un asiduo a estas funciones: "El pianista es muy joven, impresionante su técnica; pero, faltó derramamiento romántico. Lo percibí muy preocupado por demostrar su pericia. Imagínese Ud. después de escuchar este concierto por Barenboim, Rubinstein, Pennario, Anievas, entre otros grandes, no es fácil convencerme", comentó Adolodoui Merdesabo, cirujano jubilado y "melómano incurable", como se define a sí mismo.
Tercera llamada. Continuó la presentación filarmónica con la rapsodia sinfónica "Taras Bulba", del autor de "Sinfonietta" (1926). Músico que encontró su estilo pasado los 50 años, hoy es considerado como uno de los grandes renovadores del discurso operístico del siglo XX.
Composición estructurada en tres partes (Muerte de Andrei, Muerte de Ostap, Profecía y muerte de Taras Bulba) que "ilustra musicalmente" la gran novela nacionalista romántica, "Taras Bulba", del escritor ucraniano Nikolai Gógol (1809-1852): leyenda del viejo cosaco Zaporozhian, Taras Bulba, y sus dos hijos -- Ostap y Andrei--, quienes participan en la guerra en contra de Polonia.
Confluencias líricas de expresivo dramatismo configuradas en encadenadas atmósferas sonoras de ciertos reflujos heroicos que la OFUNAN asumió con efectivo equilibrio instrumental. Destacó la ejecución del arpa (Muerte de Ostap) y de las campanas y el órgano (Profecía y muerte de Taras Bulba). Algunas concordancias instrumentales de esta rapsodia fueron utilizadas por Janácek, años después, en su conocida "Sinfonietta".
Ovación total que obliga a Latham-Koenig a tres salidas, y a repetir el "Vals No. 2" de Shostakovich. Noche de plenitudes orquestales. Se anunció un recital del pianista Nikolai Khoziainov para el próximo martes 19 de marzo, 20:30 horas, en la Sala Nezahualcóyotl.
Se dio a conocer el programa que cierra la Primera Temporada 2013 (marzo 23 y 24): "Un Requiem alemán", de Johannes Brahms. Participación del Coro de Cámara de la Escuela Nacional de Música; soprano Anabel de la Mora y barítono Jesús Suaste. Este cronista no se perderá semejante brindis filarmónico.
El director artístico de la OFUNAM, Jan Latham-Koenig --conductor de la recepción--, seleccionó "Vals No. 2" de la Suite de Jazz No. 2, del músico que Stalin nunca aceptó, Shostakovich; "Concierto para piano No. 2", del "último gran virtuoso romántico" (Brennan), Rachmaninov; y "Taras Bulba", del rusófilo Leos Janácek.
Gala concertina que contó con la presencia del joven pianista ruso Nikolai Khoziainov, quien ejecutó el popular "Concierto para piano No. 2", del autor de "Rapsodia sobre un tema de Paganini".
Boletos agotados desde las primeras horas de la tarde: Rachmaninov y Khoziainov lograron lleno total de la Sala Nezahualcóyotl.
Comenzó el agasajo con el sexto movimiento, "Vals 2", de "Jazz Suite No. 2". El subtitulo: "Suite for Variety Stage Orchestra" suscribe mejor las características de esta composición que Shostakovich escribe en 1938 para la Orquesta Estatal de Jazz por petición expresa de su director, Victor knushevitzky.
Primer comentario: "Jazz Suite No. 1" (1934) ni "Jazz Suite No. 2" son composiciones jazzísticas. Estamos en presencia de dos piezas que Shostakovich escribe dentro del concepto tímbrico del Music Hall. Quizás el tercer movimiento, "Foxtrot (Blues)", de la "Jazz Suite No. 1", acuse ciertos reflujos sincopados en los ataques de la sección brass, pero hasta ahí: la visión del compositor ruso acerca de los enlaces armónicos/rítmicos, originarios de New Orleans, es quizás un poco imprecisa.
La OFUNAM abordó el hermoso "Vals No. 2" con rebosada configuración instrumental: motivo melódico que iniciaron las cuerdas y metales desde acompasada copla que se reitera. Pizzicatos de los violines que subrayan el leit motiv. Conductor de entusiasmo pegajoso, conocedor de las prosodias Shotakovichianas. Buen preludio. Ovación cerrada. Dos salidas de Latham-Koenig, quien reconoce a los metales.
Dio continuación el recital con el ineludible "Concierto para piano y orquesta No. 2", del siempre estimado Rachmaninov. El pianista huésped, asume el primer movimiento (Moderato) con precisión en los conformes para darle entrada a los violines que dibujan el motivo melódico que el piano retoma y los chelos, en conjunciones balanceadas, sospesan con incitante prosodia.
Adagio sostenuto que la flauta preludia en clamores delicados y pianista en clústeres de sublimidad arropante. (Escuchar este movimiento es prueba de toda la deuda, por ejemplo, del pianista de jazz Bill Evans con Rachmaninov). Silencios y pausas en el interludio hasta la incorporación de los violines con variaciones del motivo melódico inicial.
Allegro scherzando en el que Khoziainov hizo apoteosis. Diálogo instrumental lúdico. Raíces románticas exaltadas que el solista asumió con temperamento diligente. ¿Axiomáticos reflujos de Sheherezada? (¿Gershwin anda por ahí?). La poética Rachmaninov se apoderó del recinto: público en vilo. Innegable la belleza de este concierto, el más popular del catálogo del autor del ineludible poema sinfónico "La isla de los muertos".
Palmoteos y ¡bravos! efusivos. Cuatro salidas al proscenio del solista ruso. Encore: "Variaciones para piano solo del Arias Là Ci Darem la mano", de Don Giovanni (Mozart). Articulaciones precisas. Sorpresiva coordinación: "peligrosa" mano izquierda en los cruzamientos. Asistentes ensimismados ante tanto arrojo y, a la vez, sosegada conjunción interpretativa. Tres salidas después del encore. Arrobo del público satisfecho.
Intermedio. Notimex conversó con un asiduo a estas funciones: "El pianista es muy joven, impresionante su técnica; pero, faltó derramamiento romántico. Lo percibí muy preocupado por demostrar su pericia. Imagínese Ud. después de escuchar este concierto por Barenboim, Rubinstein, Pennario, Anievas, entre otros grandes, no es fácil convencerme", comentó Adolodoui Merdesabo, cirujano jubilado y "melómano incurable", como se define a sí mismo.
Tercera llamada. Continuó la presentación filarmónica con la rapsodia sinfónica "Taras Bulba", del autor de "Sinfonietta" (1926). Músico que encontró su estilo pasado los 50 años, hoy es considerado como uno de los grandes renovadores del discurso operístico del siglo XX.
Composición estructurada en tres partes (Muerte de Andrei, Muerte de Ostap, Profecía y muerte de Taras Bulba) que "ilustra musicalmente" la gran novela nacionalista romántica, "Taras Bulba", del escritor ucraniano Nikolai Gógol (1809-1852): leyenda del viejo cosaco Zaporozhian, Taras Bulba, y sus dos hijos -- Ostap y Andrei--, quienes participan en la guerra en contra de Polonia.
Confluencias líricas de expresivo dramatismo configuradas en encadenadas atmósferas sonoras de ciertos reflujos heroicos que la OFUNAN asumió con efectivo equilibrio instrumental. Destacó la ejecución del arpa (Muerte de Ostap) y de las campanas y el órgano (Profecía y muerte de Taras Bulba). Algunas concordancias instrumentales de esta rapsodia fueron utilizadas por Janácek, años después, en su conocida "Sinfonietta".
Ovación total que obliga a Latham-Koenig a tres salidas, y a repetir el "Vals No. 2" de Shostakovich. Noche de plenitudes orquestales. Se anunció un recital del pianista Nikolai Khoziainov para el próximo martes 19 de marzo, 20:30 horas, en la Sala Nezahualcóyotl.
Se dio a conocer el programa que cierra la Primera Temporada 2013 (marzo 23 y 24): "Un Requiem alemán", de Johannes Brahms. Participación del Coro de Cámara de la Escuela Nacional de Música; soprano Anabel de la Mora y barítono Jesús Suaste. Este cronista no se perderá semejante brindis filarmónico.