Cultura
''La música recuerda que hay un mundo más real que éste''
El joven y reconocido director de orquesta Rodrigo Ruiz se presenta esta noche en Guadalajara
GUADALAJARA, JALISCO (18/JUN/2012).- Rodrigo Ruiz, mexicano con tan sólo 23 años de edad, se desenvuelve dentro del mundo de la música clásica como director de orquesta; originario de Tijuana, visita la ciudad para deleitar a los tapatíos con sus conocimientos, a la batuta de la Orquesta Sinfónica Juvenil de Guadalajara (OSIJUG). Será hoy martes 19 cuando se presente en la Sala Cabildo del Ayuntamiento de Guadalajara, a las 20:00 horas.
Ruiz estudió violín a los siete años de edad y a los 12 piano; su educación superior la desarrolló en Estados Unidos, en donde logró ser director asistente de la Orquesta Sinfónica de Lawrence, durante la temporada 2009 y 2010. Posteriormente, a pasos agigantados, dirigió en dos ocasiones la Orquesta Mexicana de las Artes (OMA) en la Sala Nezahualcóyotl y en la Sala Revueltas del Centro Cultural Ollin Yoliztli, de la Ciudad de México.
Este año tomó un curso en la capital, promocionado por la directora artística de la Orquesta Filarmónica de Jalisco (OFJ), Alondra de la Parra, y ofrecido por Kenneth Kiesler, quien lo ha considerado su discípulo.
Los significados de la música
“Cuando alguien entiende el significado de la música, puede cambiarle todo el panorama de su vida”, dijo el director.
En cierta parte, es lo que este joven músico pretende aportar a la comunidad, al país y al mundo: que se aprecie cada nota musical. La música, afirma, ayuda a “recordar que hay un mundo que es más real que éste”, y así decide nombrar a la música “el lenguaje de los Dioses”, “un lenguaje divino” que poco a poco el ser humano corrompe.
Entre otros términos también resaltó que “no es una recreación y no es un entretenimiento, la música es una herramienta creadora y de meditación”. Y agrega: “A mí me gustaría pensar que el universo fue creado con sinfonías (…) la música es mucho más poderosa y más limpia y más pura, que tiene la capacidad de crear”.
Ver la música como un negocio sería importante, pues “debes hacer un producto de alta calidad y hacer que el cliente vuelva”; lo considera “un negocio sublime”.
Rodrigo Ruiz asegura que es bueno reconocer que el gremio musical en el que se desenvuelve va bien, pues expresa una gran preocupación por corregir aquello que no camina adecuadamente: “Es más importante saber qué va mal y afrontarlo”.
Rodrigo enfatiza que la disciplina es la que le ha ayudado a salir adelante y alcanzar lo que hasta ahora ha logrado, como ser becado en la Universidad de Música de Michigan para la maestría de dirección orquestal. No ha sufrido, no ha tenido que sacrificar nada, simplemente disfruta lo que hace y se sumerge en una disciplina cotidiana, dejando fuera la rutina común de los jóvenes de su edad.
Estudiar, leer literatura musical, ampliar su repertorio, son las actividades que realiza a diario, así como dedicar una hora diaria a la meditación en tanto recorre el campo por el atardecer, escuchando música, tratando de entender cuál es su significado profundo y aquello que se escribe en la partitura.
Hace lo que le gusta y desde niño ha pedido vivir inmerso en la música; asegura que “cualquier músico, de cualquier país, que quiera llegar a algún lugar, tiene que ser disciplinado”.
Respecto a sus primeros años, asegura que su “infancia como músico en crecimiento fue muy feliz”. Desde entonces, sus autores favoritos son Beethoven y Brahms.
FRASE
"Cuando alguien entiende el significado de la música, puede cambiarle su vid a"
Rodrigo Ruiz,
director de orquesta
Ruiz estudió violín a los siete años de edad y a los 12 piano; su educación superior la desarrolló en Estados Unidos, en donde logró ser director asistente de la Orquesta Sinfónica de Lawrence, durante la temporada 2009 y 2010. Posteriormente, a pasos agigantados, dirigió en dos ocasiones la Orquesta Mexicana de las Artes (OMA) en la Sala Nezahualcóyotl y en la Sala Revueltas del Centro Cultural Ollin Yoliztli, de la Ciudad de México.
Este año tomó un curso en la capital, promocionado por la directora artística de la Orquesta Filarmónica de Jalisco (OFJ), Alondra de la Parra, y ofrecido por Kenneth Kiesler, quien lo ha considerado su discípulo.
Los significados de la música
“Cuando alguien entiende el significado de la música, puede cambiarle todo el panorama de su vida”, dijo el director.
En cierta parte, es lo que este joven músico pretende aportar a la comunidad, al país y al mundo: que se aprecie cada nota musical. La música, afirma, ayuda a “recordar que hay un mundo que es más real que éste”, y así decide nombrar a la música “el lenguaje de los Dioses”, “un lenguaje divino” que poco a poco el ser humano corrompe.
Entre otros términos también resaltó que “no es una recreación y no es un entretenimiento, la música es una herramienta creadora y de meditación”. Y agrega: “A mí me gustaría pensar que el universo fue creado con sinfonías (…) la música es mucho más poderosa y más limpia y más pura, que tiene la capacidad de crear”.
Ver la música como un negocio sería importante, pues “debes hacer un producto de alta calidad y hacer que el cliente vuelva”; lo considera “un negocio sublime”.
Rodrigo Ruiz asegura que es bueno reconocer que el gremio musical en el que se desenvuelve va bien, pues expresa una gran preocupación por corregir aquello que no camina adecuadamente: “Es más importante saber qué va mal y afrontarlo”.
Rodrigo enfatiza que la disciplina es la que le ha ayudado a salir adelante y alcanzar lo que hasta ahora ha logrado, como ser becado en la Universidad de Música de Michigan para la maestría de dirección orquestal. No ha sufrido, no ha tenido que sacrificar nada, simplemente disfruta lo que hace y se sumerge en una disciplina cotidiana, dejando fuera la rutina común de los jóvenes de su edad.
Estudiar, leer literatura musical, ampliar su repertorio, son las actividades que realiza a diario, así como dedicar una hora diaria a la meditación en tanto recorre el campo por el atardecer, escuchando música, tratando de entender cuál es su significado profundo y aquello que se escribe en la partitura.
Hace lo que le gusta y desde niño ha pedido vivir inmerso en la música; asegura que “cualquier músico, de cualquier país, que quiera llegar a algún lugar, tiene que ser disciplinado”.
Respecto a sus primeros años, asegura que su “infancia como músico en crecimiento fue muy feliz”. Desde entonces, sus autores favoritos son Beethoven y Brahms.
FRASE
"Cuando alguien entiende el significado de la música, puede cambiarle su vid a"
Rodrigo Ruiz,
director de orquesta