Cultura

Monumental altar en Zapotlanejo

El artista Israel Pérez Aguirre aborda en su obra el inframundo, el purgatorio y el cielo

ZAPOTLANEJO, JALISCO.- El municipio de Zapotlanejo (Jalisco) quiere dejar huella y figurar en el mapa nacional este próximo Día de Muertos (2 de noviembre). Para ello, los habitantes de esta localidad realizarán el que se pretende sea el altar de muertos más grande de México, según se anunció ayer en la capital jalisciense.

Zapotlanejo buscará así competir con las celebraciones que año con año se realizan en Michoacán, estado que se ha convertido en un icono de este festejo no sólo en el país sino en el mundo.

El encargado de lograr el reto de realizar el altar de muertos más grande del país es el artista jalisciense Israel Pérez Aguirre, quien explicó que su obra contempla en su estructura el manejo de tres temas centrales: el inframundo, el purgatorio y el cielo.
El montaje de Pérez Aguirrre será inaugurado el próximo sábado 31 de octubre por la noche, lo que permitirá que la iluminación destaque.

Con una extensión estimada de tres mil metros cuadrados y una altura de 10 metros, el artista anunció que “el altar va a estar dedicado”. Pérez Aguirre añadió que “esperamos que sean más de 200 dedicatorias de personas, difuntos que han fallecido en Zapotlanejo”.

Tradición arraigada

La cosmovisión de los antiguos pueblos mesoamericanos y los elementos emblemáticos de la fe judeocristiana se conjugan en una de las más ricas tradiciones mexicanas: los altares de muertos, celebración que cada año se revive en Jalisco y el resto de México.

Esta festividad se celebra también en muchas comunidades de Estados Unidos, donde existe una gran población mexicana y centroamericana. La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) ha declarado esta celebración como Patrimonio Intangible de la Humanidad.

Hay registro de esta festividad en los pueblos mexica, maya, purépecha, nahua y totonaca.
En la era prehispánica era común la práctica de conservar los cráneos como trofeos y mostrarlos durante los rituales que simbolizaban la muerte y el renacimiento. El festival que se convirtió en el Día de Muertos era conmemorado el noveno mes del calendario solar mexica, cerca del inicio de agosto.

Entre otros elementos que ahora integran el altar de muertos están los considerados tradicionales, como la flor de cempasúchil, las calaveritas, el colorido papel picado y otros que le dan valor a las instalaciones, como los platillos tradicionales de la región y los dulces típicos.

Temas

Sigue navegando