Cultura
Música barroca, profana y sagrada invadirá Morelia
La orquesta La Partenope lleva al Festival de Música de Morelia sonidos franceses y novohispanos
MORELIA, MICHOACÁN (18/NOV/2012).- El recio Palacio de Gobierno local se encuentra habilitado como escenario para que la música barroca, profana y sagrada, de Francia y de la Nueva España, recorra esta noche sus pisos, trepe por las paredes y propicie un ambiente que lleve al público, primero hasta la Nueva España de fines del siglo XVIII, y luego, a las afueras de Versalles a principios de ese siglo.
Así lo corroboró Patricia Morales, directora coral de La Partenope", orquesta que ella integra junto con el director Olivier Briand y un grupo de artistas, además de la sección femenina del coro Niños y Jóvenes Cantores de la Escuela Nacional de Música (ENM) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quienes ofrecerán el concierto "Espejos" en el citado recinto.
Explicó que "Espejos" es una selecta colección de música barroca profana y sagrada de Francia y Nueva España en la que autores como Giacomo Facco (Concierto n° 2 del "Pensieri Adriarmonici" para violín y flauta con orquesta), Mariano Soberanis ("Misa a dúo y bajo de la escoleta de Bethlem") e Ignacio Jerusalem ("Sinfonía en sol mayor para orquesta") harán lucir la música de época.
El espectáculo, que tendrá como escenario uno de los edificios emblemáticos de esta ciudad, se inscribe en la programación del 24 Festival de Música de Morelia "Miguel Bernal Jiménez" (FMM 2012) que se lleva a cabo hasta el próximo día 25, incluirá también Juan de Vaeza ("Chansoneta a 4 a la profesion de Theresica la chiquita" y Jean-Philippe Rameau (Suite instrumental de "Les indes galantes").
Una de las ejecuciones que más llama la atención dentro del programa es la obra de Guillaume-Gabriel Nivers, "Hostis Herodes impie, himno para la temporada de navidad para órgano solo", así como una de Nicolas Clerambault, "Hodie Christus natus est, pour le temps de Noël, motete a dos voces y bajo continuo para el coro Ritournelle, Simphonia IV para orquesta sola".
De acuerdo con Morales, profesora de clavecín y formadora de clavecinistas de talla profesional internacional, en 1711 el compositor mexicano Manuel de Sumaya (1678-1755) terminaba la música de la primera ópera escrita y realizada en América del Norte, "La Partenope". Su partitura se perdió... Ahora, 300 años más tarde, esta obra da nombre a la nueva orquesta barroca mexicana.
"Utilizamos instrumentos originales y algunos otros que son reproducciones de los utilizados en el Siglo XVIII, con el objetivo es interpretar, de una manera históricamente informada, tanto obras icónicas europeas de los siglos XVII y XVIII como grandes composiciones del rico patrimonio virreinal mexicano, con lo que impulsamos la difusión de este género poco conocido en nuestro país".
Para realizar este proyecto, que participa del fascinante viaje de renovación de la interpretación de la música barroca originado en Europa hace más de 50 años, se necesitó iniciar en 2009 una serie de reuniones pedagógicas que se llevaron a cabo en la ENM, el "Conservatorio Itinerante Lorrain", herramienta pedagógica de los "Chemins du Baroque" y el Instituto Francés de América Latina (IFAL).
El trabajo, dijo, se ha centrado en las cuerdas, fundamento de la orquesta. Al apropiarse de las técnicas de interpretación a la antigua, se superó su primer reto. "Las diferencias con la interpretación moderna son muchas, como el uso de cuerdas de tripa con el arco barroco curvado y la posición libre del instrumento sobre el hombro (violines, violas) o entre las piernas (violonchelo, viola da gamba).
Una vez obtenido este nuevo sonido, los intérpretes, abordaron la comprensión del lenguaje barroco, llamado comúnmente el estilo, es decir, familiarizarse con conceptos como la "vocalidad" instrumental, la relación música-danza, la natural conducción de las frases melódicas (respiración, tensión-relajación armónica, etc.). "Todo, sin un director de orquesta, porque esa función apareció en el siglo XIX", concluyó.
Así lo corroboró Patricia Morales, directora coral de La Partenope", orquesta que ella integra junto con el director Olivier Briand y un grupo de artistas, además de la sección femenina del coro Niños y Jóvenes Cantores de la Escuela Nacional de Música (ENM) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quienes ofrecerán el concierto "Espejos" en el citado recinto.
Explicó que "Espejos" es una selecta colección de música barroca profana y sagrada de Francia y Nueva España en la que autores como Giacomo Facco (Concierto n° 2 del "Pensieri Adriarmonici" para violín y flauta con orquesta), Mariano Soberanis ("Misa a dúo y bajo de la escoleta de Bethlem") e Ignacio Jerusalem ("Sinfonía en sol mayor para orquesta") harán lucir la música de época.
El espectáculo, que tendrá como escenario uno de los edificios emblemáticos de esta ciudad, se inscribe en la programación del 24 Festival de Música de Morelia "Miguel Bernal Jiménez" (FMM 2012) que se lleva a cabo hasta el próximo día 25, incluirá también Juan de Vaeza ("Chansoneta a 4 a la profesion de Theresica la chiquita" y Jean-Philippe Rameau (Suite instrumental de "Les indes galantes").
Una de las ejecuciones que más llama la atención dentro del programa es la obra de Guillaume-Gabriel Nivers, "Hostis Herodes impie, himno para la temporada de navidad para órgano solo", así como una de Nicolas Clerambault, "Hodie Christus natus est, pour le temps de Noël, motete a dos voces y bajo continuo para el coro Ritournelle, Simphonia IV para orquesta sola".
De acuerdo con Morales, profesora de clavecín y formadora de clavecinistas de talla profesional internacional, en 1711 el compositor mexicano Manuel de Sumaya (1678-1755) terminaba la música de la primera ópera escrita y realizada en América del Norte, "La Partenope". Su partitura se perdió... Ahora, 300 años más tarde, esta obra da nombre a la nueva orquesta barroca mexicana.
"Utilizamos instrumentos originales y algunos otros que son reproducciones de los utilizados en el Siglo XVIII, con el objetivo es interpretar, de una manera históricamente informada, tanto obras icónicas europeas de los siglos XVII y XVIII como grandes composiciones del rico patrimonio virreinal mexicano, con lo que impulsamos la difusión de este género poco conocido en nuestro país".
Para realizar este proyecto, que participa del fascinante viaje de renovación de la interpretación de la música barroca originado en Europa hace más de 50 años, se necesitó iniciar en 2009 una serie de reuniones pedagógicas que se llevaron a cabo en la ENM, el "Conservatorio Itinerante Lorrain", herramienta pedagógica de los "Chemins du Baroque" y el Instituto Francés de América Latina (IFAL).
El trabajo, dijo, se ha centrado en las cuerdas, fundamento de la orquesta. Al apropiarse de las técnicas de interpretación a la antigua, se superó su primer reto. "Las diferencias con la interpretación moderna son muchas, como el uso de cuerdas de tripa con el arco barroco curvado y la posición libre del instrumento sobre el hombro (violines, violas) o entre las piernas (violonchelo, viola da gamba).
Una vez obtenido este nuevo sonido, los intérpretes, abordaron la comprensión del lenguaje barroco, llamado comúnmente el estilo, es decir, familiarizarse con conceptos como la "vocalidad" instrumental, la relación música-danza, la natural conducción de las frases melódicas (respiración, tensión-relajación armónica, etc.). "Todo, sin un director de orquesta, porque esa función apareció en el siglo XIX", concluyó.